Amenaza a más de 200 millones de personas con hielo, nieve y cortes de energía Veinte estados declaran el estado de emergencia en previsión de temperaturas de hasta 30 bajo cero Leer Amenaza a más de 200 millones de personas con hielo, nieve y cortes de energía Veinte estados declaran el estado de emergencia en previsión de temperaturas de hasta 30 bajo cero Leer
Más de 500.000 clientes en EEUU se han quedado sin electricidad y se esperaba que más de 9.600 vuelos fueran cancelados este domingo antes de una monstruosa tormenta invernal, llamada Fern, que amenazaba con paralizar los estados del este con fuertes nevadas, informa Reuters. Los meteorólogos dijeron que la nieve, el aguanieve, la lluvia helada y las temperaturas peligrosamente frías azotarían los dos tercios orientales del país el domingo y durante la semana.
Calificando las tormentas de «históricas», el presidente Donald Trump aprobó el sábado declaraciones federales de emergencia por desastre en Carolina del Sur, Virginia, Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Indiana y Virginia Occidental. «Seguiremos vigilando y en contacto con todos los estados que se encuentran en la trayectoria de esta tormenta. Manténganse a salvo y abrigados», escribió Trump en una publicación en Truth Social.
Se calcula que Fern va a afectar a más de 200 millones de personas, con temperaturas que llegarán en algunos estados a los 30 grados bajo cero. Los colegios de medio país permanecerán cerrados y el miedo a varios días de incomunicación ha debajo los lineales de supermercados completamente arrasados, desde Washington DC a Nuevo México.
Después de azotar las zonas suroeste y central de Estados Unidos, la tormenta ha comenzado a golpear los estados densamente poblados del Atlántico medio y del noreste, mientras una masa de aire gélido se asentaba en todo el territorio nacional, informa Afp. El Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) calificó la tormenta como «inusualmente extensa y de larga duración», provocada por la llegada de una masa de aire ártico procedente de Canadá. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, dijo el sábado que «sólo pedimos que todos sean inteligentes: quédense en casa si es posible».
«He aprobado las Declaraciones de Emergencia para las históricas tormentas invernales que se dirigen al gran estado de Carolina del Sur y Virginia. Con la ayuda de FEMA y nuestros socios estatales, garantizaremos la seguridad de todos y nos aseguraremos de que ambos estados reciban el apoyo que necesitan. Continuaremos monitoreando la situación y manteniéndonos en contacto con todos los estados afectados por esta tormenta. ¡Manténganse a salvo y abríguense bien!«, escribió el viernes por la noche Trump, anticipando varios días de mucho estrés.
El país está acostumbrado al frío y a la nieve, pero el Servicio Meteorológico Nacional ha alertado del peligro por los niveles y la acumulación de hielo debido a la lluvia helada, de hasta una, dos o más pulgadas en algunos estados, sobre todo del lado Atlántico. Se esperan «impactos catastróficos», carreteras y autopistas cerradas y cortes de energía en algunas zonas. Las principales operadoras del país han enviado a sus clientes, incluso en las zonas donde no se espera lo peor, como la capital, mensajes anticipando posibles pérdidas de la red de telefonía o de internet. Y hay preocupación en muchas zonas por la falta de sal.
Al menos 19 estados, así como el Distrito de Columbia, han declarado el estado de emergencia, pues se estima que más de la mitad de los estadounidenses experimentarán temperaturas de hasta 20 bajo cero, con «sensación térmica gélida», durante la próxima semana. Las nevadas estaban previstas en Washington o Nueva York este domingo, pero en las Montañas Rocosas, Texas o Tennessee ya hay capas blancas.
Los precios del gas natural se han disparado cerca de un 70% esta semana ante la previsión de un fuerte aumento de la demanda de calefacción. Goldman Sachs, por ejemplo, estima que la tormenta podría interrumpir significativamente la producción en todo Estados Unidos. «Esperamos que esto también afecte al suministro, ya que congela los pozos; creemos que afectará a más del 10% de la producción de gas natural estadounidense», declaró Samantha Dart, analista de la firma, a CNBC el viernes.
Kevin Oden, director de gestión de emergencias y respuesta a crisis de la ciudad de Dallas, ha avisado de que la gente debe estar preparada para quedarse en sus casas quizás incluso hasta el miércoles, hasta que pase el temporal. Instando a los ciudadanos a tener «suficiente comida, medicamentos y suministros para cuatro o cinco días. Co creemos que sea seguro estar en las carreteras, especialmente durante las próximas 48 a 72 horas».
En lugares como Oklahoma se esperan más de 30 centímetros de nieve, algo que sólo ha ocurrido tres veces en los últimos 133 años, según los registros. Pero el mayor peligro para muchos estados será la lluvia helada, cuando la temperatura del aire a nivel del suelo está por debajo del punto de congelación (0 grados Celsius o 32 grados Fahrenheit), pero el aire a mayor altitud es más cálido.
Texas sufrió un frío extremo durante la tormenta invernal Uri en febrero de 2021, lo que provocó que más de cuatro millones de personas se quedaran sin electricidad durante varios días. Entonces, al menos 210 personas murieron durante la tormenta. La mayoría de ellas por la falta de calor, con hipotermia, intoxicación por monóxido de carbono y afecciones médicas agravadas por las bajas temperaturas, según la Comisión Federal Reguladora de Energía.
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