Una espectacular granizada sacude el Camp Nou en pleno partido y la zona de prensa acaba inundada

La intensa lluvia y los relámpagos dieron paso a un intenso viento y a una tremenda granizada que caló hasta los huesos a los futbolistas del FC Barcelona y del Real Oviedo en su correspondiente encuentro de la jornada 21 de LaLiga, en el que los culés recuperaron el liderato.

Al Barça se le atragantó en la primera parte por la resistencia del colista, que sucumbió tras el descanso con dos errores que aprovecharon Dani Olmo y Raphinha, antes de que Lamine Yamal liquidase la contienda con un acrobático remate.

En el primer tiempo, el sol brilló sobre el Camp Nou, pero tras el paso por los vestuarios, la lluvia atacó el partido, e incluso se registró la caída de relámpagos cerca del estadio. Ya en los minutos finales, las precipitaciones se solidificaron en una fuerte granizada.

La retransmisión televisiva mostró a filas enteras de espectadores buscando refugio en los vomitorios y secciones techadas del emplazamiento. Ni el palco presidencial se libró de las inclemencias del tiempo, ya que pudo verse a varios directivos cubrirse con paraguas.

Tampoco evitaron el granizo los periodistas, más allá de aquellos que tuvieron la suerte de estar dentro de las cabinas de retransmisión. Varios comunicadores mostraron cómo el agua anegaba las mesas, repletas de disponitivos electrónicos, e inundaba hasta los tobillos secciones enteras del Camp Nou.

 El partido entre el FC Barcelona y el Real Oviedo se vio afectado por una fuerte granizada que afectó especialmente a los espectadores y periodistas.  

La intensa lluvia y los relámpagos dieron paso a un intenso viento y a una tremenda granizada que caló hasta los huesos a los futbolistas del FC Barcelona y del Real Oviedo en su correspondiente encuentro de la jornada 21 de LaLiga, en el que los culés recuperaron el liderato. 

Al Barça se le atragantó en la primera parte por la resistencia del colista, que sucumbió tras el descanso con dos errores que aprovecharon Dani Olmo y Raphinha, antes de que Lamine Yamal liquidase la contienda con un acrobático remate.

En el primer tiempo, el sol brilló sobre el Camp Nou, pero tras el paso por los vestuarios, la lluvia atacó el partido, e incluso se registró la caída de relámpagos cerca del estadio. Ya en los minutos finales, las precipitaciones se solidificaron en una fuerte granizada

La retransmisión televisiva mostró a filas enteras de espectadores buscando refugio en los vomitorios y secciones techadas del emplazamiento. Ni el palco presidencial se libró de las inclemencias del tiempo, ya que pudo verse a varios directivos cubrirse con paraguas. 

Tampoco evitaron el granizo los periodistas, más allá de aquellos que tuvieron la suerte de estar dentro de las cabinas de retransmisión. Varios comunicadores mostraron cómo el agua anegaba las mesas, repletas de disponitivos electrónicos, e inundaba hasta los tobillos secciones enteras del Camp Nou. 

 20MINUTOS.ES – Deportes

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