Comienza el juicio al senador francés acusado de drogar a una diputada para abusar de ella: «Soy responsable de lo que pasó»

Joël Guerriau, ya retirado de la vida política, comparece en un tribunal de París, acusado de someter a «sumisión química» a Sandrine Josso Leer Joël Guerriau, ya retirado de la vida política, comparece en un tribunal de París, acusado de someter a «sumisión química» a Sandrine Josso Leer  

Fue la noticia que sacudió las conciencias de los franceses meses antes del caso de Gisèle Pelicot: el senador Joël Guerriau, que drogó supuestamente con éxtasis a la diputada Sandrine Josso para intentar abusar sexualmente de ella. Los hechos ocurrieron en noviembre del 2023, pero la hora de la verdad ha llegado para los protagonistas del juicio que ha sacado a la luz el insospechado alcance de la sumisión química.

Sandrine Josso se ha convertido, de hecho, en portavoz de las víctimas invisibles de este delito cada vez más extendido (al menos 727 casos denunciados en un año), con sus sonadas intervenciones en la Asamblea Nacional y la colaboración con la hija de Gisèle Pelicot, Caroline Darian, a través de la asociación Mendors pas (No me duermas).

«Yo pensaba que este tipo de cosas ocurrían de noche, en discotecas y bares, pero esta ha sido una idea errónea durante mucho tiempo», ha advertido la propia Sandrine Josso. «Al final, cuando se analizan los informes de víctimas de agresión sexual facilitada por drogas, resulta que en el 80% de los casos, el responsable es alguien conocido. Un familiar, como en el caso de Gisèle Pelicot, víctima de su propio marido. O, como en mi caso, alguien del propio círculo de amistades».

Sandrine Josso (50 años) y Joël Guerriau (68) se conocían desde hacía algo más de una década. Eran amigos y aliados políticos, con raíces en el departamento de Loira Atlántico. Él era un peso pesado en el Senado, padre de cinco hijos y miembro del partido centrista Horizontes, del posible candidato presidencial Édouard Philippe. Ella, divorciada y madre de tres hijos, pertenecía al Grupo del Movimiento Democrático (MoDem), integrado por los macronistas de izquierda.

La noche del 14 de noviembre de 2023, el senador invitó a la diputada para celebrar su reelección en una fiesta en su apartamento de la calle Monsieur le Prince de París. Sandrine aceptó su invitación sin pensarlo mucho, dando por hecho que allí estarían varios amigos comunes de sus círculos centristas. Ante su sorpresa, resultó que Joël Guerriau estaba solo y que además se esforzó en crear un ambiente íntimo a su llegada.

En un momento dado, el senador bajó y subió la intensidad de la luz, lo que le hizo sospechar de entrada. Luego la entretuvo con un truco de magia en el que hacía pasar una cadena por un círculo, en lo que ella interpretó a posteriori como una insinuación sexual. Después se levantó a la cocina y volvió al rato con un plato de fajitas y copas de champán para brindar.

Ella notó un sabor extraño en el champán, pero siguió bebiendo. Al poco tiempo notó un hormigueo en el corazón y una sensación pesada en la cabeza. Empezó a sudar y a sentir vértigo. Él le incitaba a apurar la copa y ella no dejaba de experimentar «síntomas extraños» en su cuerpo, hasta que entró en pánico.

«Cogí mi teléfono y llamé a un taxi, pero él me siguió hasta el ascensor, y luego hasta el patio; y, finalmente, hasta el taxi. Pensé que iba a abusar de mí», recuerda. Contactó sobre la marcha a unos amigos que la llevaron hasta el hospital Lariboisière. Un análisis toxicológico confirmó que había ingerido, sin su conocimiento, cantidades de MDMA (éxtasis) muy superiores a las habituales para uso recreativo. Los médicos le informaron que el uso combinado de la droga estimulante con el alcohol puede provocar pérdidas de memoria durante horas.

La diputada presentó una denuncia y el senador fue detenido un día después de la fatídica cita, el 15 de noviembre del 2023. En su apartamento se encontró una bolsa con éxtasis. Su reacción inicial fue alegar que era para consumo propio y que el hecho de que pudiera haber rastros en la copa de la que bebió Sandrine Josso pudo deberse a «una manipulación errónea».

El exsenador se enfrenta a una pena de cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa.
El exsenador se enfrenta a una pena de cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa.GEOFFROY VAN DER HASSELTAFP

Durante la investigación, la policía descubrió que el senador había efectuado búsquedas en internet como «dónde obtener éxtasis», «drogas de violación» o «efectos del GHB» (otra droga sintética usada para la sumisión química). Según Le Figaro, los agentes llegaron a identificar a una víctima anterior, que alegó haber sufrido «un agujero negro completo» tras un encuentro con el senador, pero no presentó finalmente denuncia ni acudió a las citaciones policiales para ser interrogada.

La máxima expectación acompañó a Joël Guerriau, recibido por un puñado de feministas a su llegada al tribunal correccional de París. El senador, que dimitió de su partido y abandonó la vida política el año pasado, se enfrenta a una pena de cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa.

Sandrine Josso espera, por su parte, una sentencia ejemplar y una reacción política: «Francia va muy rezagada en la lucha contra la violencia de género y la sumisión química. España ha implementado numerosas medidas y ha obtenido resultados. Lo que pretendo hacer después del juicio es seguir contra este problema, que es una cuestión de salud pública».

 Internacional // elmundo

Te puede interesar