Este jueves, los trayectos entre Madrid y Barcelona se demoran una hora promedio por las restricciones a los trenes y las condiciones meteorológicas Leer Este jueves, los trayectos entre Madrid y Barcelona se demoran una hora promedio por las restricciones a los trenes y las condiciones meteorológicas Leer
Primero fue el 2 de febrero. Después, el 7 del mismo mes, ante un plazo aproximado de diez días. Y desde hace entonces, la incertidumbre. Ni Óscar Puente, ministro de Transportes, ni Adif ponen ya fecha a la reapertura total del corredor de la alta velocidad entre Madrid y Sevilla. La circulación en este corredor se halla interrumpida desde el accidente de Adamuz para todas las operadoras salvo Renfe, que combina trenes con autobuses en el tramo entre Córdoba y Villanueva de Córdoba.
Y ante la ausencia de información por parte del gestor de las infraestructuras, dependiente del Ministerio de Transportes, la que facilitan las propias operadoras en sus servicios de venta permite intuir que la circulación se retomará a partir del próximo 16 de febrero. Aunque es una fecha sujeta a cambios: hace dos días Renfe, Iryo y Ouigo ofrecían billetes para el próximo sábado (14 de febrero) en el trayecto que une la Estación de Atocha (Madrid) y la de Santa Justa (Sevilla). Ello parecía indicar que todas, no sólo Renfe con su Plan Alternativo de Transportes (PAT), volverían a circular para esa fecha.
Pero ahora en sus respectivas webs aparecen cancelados todos los trenes hasta el 16 de febrero, fecha en la que Renfe también comunicó ayer que prevé finalizar su PAT. Salvo nuevo aviso. Las tres operadoras se remiten a Adif para cualquier petición de información a este respecto.
Por su parte, Adif explica que las complicaciones meteorológicas derivadas del temporal que ha asolado Andalucía en la última semana complican los trabajos de reparación de las vías cerradas desde el pasado 18 de enero. Mientras, «se han llevado a cabo trabajos de plataforma y superestructura» cuya evolución dependerá, de nuevo, del clima.
Así que, hasta la semana que viene, seguirá sin reabrirse una vía que entre tanto acumula hasta nueve incidencias. Y esto se traduce en límites temporales la velocidad (LTV) que duplican el tiempo promedio (2,5 horas) del viaje con Renfe entre Madrid y Sevilla, que ya supera las cinco horas. Si el viajero opta por utilizar la carretera tardará cinco horas y 25 minutos. Una duración que recuerda a la habitual antes de la entrada del AVE en 1992, cuando los últimos trayectos acometidos a bordo del modelo Talgo Pendular duraban seis horas.
Frente a la velocidad media habitual de 300 kilómetros por hora, la horquilla de LTV obliga a bajar la velocidad esta semana entre los 30 kilómetros y los 160 kilómetros por hora en nueve tramos del corredor entre las dos capitales.
En dos ocasiones se topa la velocidad a 30 kilómetros por hora máximo, una de ellas debido ala rotura del contracarril aguja 726 en la bifurcación de Málaga fue detectada hace semanas por Adif en la vía Córdoba-Julio Anguita-Almodóvar II (punto que se encuentra a unos 35 kilómetros de Adamuz). Mientras tanto, varias LTV aflojan la velocidad de los trenes hasta los 80 kilómetros por hora, por defectos en la vía y obras de renovación, como los detectados en la contraguja a la altura de la bifurcación de Torrejón de Velasco. Por último, la falta de supervisión del sistema de detectores de caída de objetos a vía (DCO) a la altura de Brazatortas y un defecto interno de contraaguja 725 a la altura de Córdoba-Julio Anguita-Almodóvar I obliga a los trenes a no superar los 160 kilómetros por hora.
Horas después de notificar que los trenes de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona sufrían retrasos «debido a la presencia de varios plásticos en la catenaria entre L’Arboç y Vilafranca del Penedès» al mediodía de este jueves, Adif ha actualizado la información en su web para explicar que «la circulación se normaliza de forma gradual» tras retirarse los plásticos.
Desde el lado de las operadoras se ha registrado un retraso promedio de una hora «a raíz de la LTVs y las condiciones meteorológicas».
Porque el de hoy es un obstáculo más en la línea 050, que conecta la Estación de de Atocha con el límite de la frontera francesa (Figueras) y cubre con casi 800 kilómetros de trayecto la conexión entre Madrid y Barcelona. En ella se acumula el grueso de incidencias previstas para esta semana en toda la red: concentrahasta 72 LTV vigentes, según los datos de Adif consultados por EL MUNDO. El «estado de la vía» obliga a bajar la velocidad en 70 puntos distintos, con topes que van desde un máximo a 30 kilómetros por hora a un menor recorte con límites a 230 kilómetros por hora.
La incidencia de hoy se producen dentro del episodio de fuertes vientos que mantiene en alerta a Cataluña este jueves hasta las 20:00 horas. La caída de árboles y placas solares sobre la vía férrea, y de plásticos sobre la catenaria empujados por el viento, ha obligado esta mañana a interrumpir la circulación de trenes Rodalies en los tramos de Maçanet-Girona, Vilanova-Cunit y Calella-Blanes, y que afecta a los trenes que circulan entre Barcelona y Portbou. Ya están activados los equipos para restablecer el servicio de la red.
En este contexto, Adif recalca en la misma web que «el servicio ferroviario en Cataluña está operativo. Sólo algunos puntos en algunas líneas están cortados por caídas de árboles sobre las vías. Como medida preventiva por el temporal de viento, se establece una limitación temporal de velocidad a 80 kilómetros por hora».
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