Todo sigue yendo sobre ruedas dentro de la relación entre Mario Casas y Melyssa Pinto. Con varios meses de romance a sus espaldas, a punto de cumplir un año -y con la oficialización de su noviazgo incluso en redes sociales-, la pareja continúa avanzando siendo quienes marcan sus ritmos. De hecho acaban de iniciar una nueva etapa con la influencer comprándose una casa.
Si había fans de la pareja que esperaban que dieran el paso de ir a vivir juntos, van a tener que armarse de paciencia, puesto que Mario y Melyssa han preferido optar por el living apart together. Este tipo de relación prioriza que cada persona viva por su cuenta, pero encuentren momentos para estar juntos. «Ahora tiene casa y a Casas», se podía leer en los comentarios de la publicación de la influencer, donde daba la noticia de que era propietaria.
El living apart together, que comenzó en la década de los 70 en Países Bajos, es un modelo relacional que puede darse por diversos motivos. Bien por cuestiones de trabajo que separan a la pareja, como el caso de Pilar Rubio y Sergio Ramos, por no tener la capacidad adquisitiva de ir a vivir juntos o por encontrarse en una fase temprana de la relación, por poner unos ejemplos.
En el caso de Melyssa y su pasado sentimental, con desengaños como los que sufrió en su relación con Alberto Santana (a quien conoció en Mujeres y Hombres y Viceversa) o con Tom Brusse (su pareja en La isla de las tentaciones), no es de extrañar que quiera comprarse una vivienda sola para mantener su independencia. Tampoco significa que su relación con el actor se resienta, todo lo contrario.
Separar los respectivos espacios supone evitar roces clásicos de la convivencia, que cada uno siga sus rutinas (especialmente Mario con su exigente agenda) y, lo mejor, que puedan disfrutar al máximo del tiempo juntos. Y por supuesto, que siguen conociéndose y contando con mucho tiempo por delante para dar ese paso, si es lo que quieren hacer en un futuro.
Un amor discreto, pero constante
Fue hace un año, en el mes de marzo de 2025, cuando empezaron los rumores de que entre Mario Casas y Melyssa Pinto podría haber algo más que una simple amistad. En el Instagram de La Cuernis, especializado en «salseo» como aparece en la biografía del perfil, se reveló que se habían empezado a seguir, intercambiaban ‘Me gusta’ desde finales de febrero y que habían sido vistos en un exclusivo restaurante de Gran Canaria.
Además de cenas románticas por Madrid o conocer al entorno de la otra persona, otro de los gestos románticos que se le escapó a Melyssa fue el fondo de pantalla de su móvil al ser entrevistada por la prensa. Ocasión donde se pudo ver que llevaba una tierna imagen donde aparecían juntas las caras de ambos.
El colofón fue el mes de agosto, ya que cada verano los Casas suelen hacer un viaje familiar. Lo especial de su escapada de 2025 fueron las invitadas estrella en El Salvador: Melyssa Pinto y Ana Mena. Además, estas navidades la pareja pasó unos días en Francia y visitaron el parque temático Disneyland París. Un viaje que llegó a los seguidores de Mario gracias al carrusel de fotografías que compartió en su perfil y donde aparecían ambos de espaldas. Dando a entender que, aunque siguen intentando salvaguardar su intimidad, hacen viajes, comparten momentos y crean recuerdos juntos.
Con el aniversario a la vuelta de la esquina, que es un momento en el que las parejas pueden sentir la presión de convivir como símbolo de que avanzan, Mario y Melyssa se descuelgan de la expectativa y han preferido encaminar esta etapa encontrando su propio equilibrio. Es una forma de seguir construyendo su historia de forma pausada, independiente, fortaleciendo su vínculo, viviendo el presente y convirtiendo cada reencuentro en un momento especial. La mejor prueba de que una relación que funciona no tiene por qué suponer vivir juntos, sino estar juntos (y bien) a su manera.
A punto de cumplir un año juntos, su relación avanza sin compartir casa, una apuesta por la independencia y el tiempo de calidad
Todo sigue yendo sobre ruedas dentro de la relación entre Mario Casas y Melyssa Pinto. Con varios meses de romance a sus espaldas, a punto de cumplir un año -y con la oficialización de su noviazgo incluso en redes sociales-, la pareja continúa avanzando siendo quienes marcan sus ritmos. De hecho acaban de iniciar una nueva etapa con la influencer comprándose una casa.
Si había fans de la pareja que esperaban que dieran el paso de ir a vivir juntos, van a tener que armarse de paciencia, puesto que Mario y Melyssa han preferido optar por el living apart together. Este tipo de relación prioriza que cada persona viva por su cuenta, pero encuentren momentos para estar juntos. «Ahora tiene casa y a Casas», se podía leer en los comentarios de la publicación de la influencer, donde daba la noticia de que era propietaria.
El living apart together, que comenzó en la década de los 70 en Países Bajos, es un modelo relacional que puede darse por diversos motivos. Bien por cuestiones de trabajo que separan a la pareja, como el caso de Pilar Rubio y Sergio Ramos, por no tener la capacidad adquisitiva de ir a vivir juntos o por encontrarse en una fase temprana de la relación, por poner unos ejemplos.
En el caso de Melyssa y su pasado sentimental, con desengaños como los que sufrió en su relación con Alberto Santana (a quien conoció en Mujeres y Hombres y Viceversa) o con Tom Brusse (su pareja en La isla de las tentaciones), no es de extrañar que quiera comprarse una vivienda sola para mantener su independencia. Tampoco significa que su relación con el actor se resienta, todo lo contrario.
Separar los respectivos espacios supone evitar roces clásicos de la convivencia, que cada uno siga sus rutinas (especialmente Mario con su exigente agenda) y, lo mejor, que puedan disfrutar al máximo del tiempo juntos. Y por supuesto, que siguen conociéndose y contando con mucho tiempo por delante para dar ese paso, si es lo que quieren hacer en un futuro.
Fue hace un año, en el mes de marzo de 2025, cuando empezaron los rumores de que entre Mario Casas y Melyssa Pinto podría haber algo más que una simple amistad. En el Instagram de La Cuernis, especializado en «salseo» como aparece en la biografía del perfil, se reveló que se habían empezado a seguir, intercambiaban ‘Me gusta’ desde finales de febrero y que habían sido vistos en un exclusivo restaurante de Gran Canaria.
Además de cenas románticas por Madrid o conocer al entorno de la otra persona, otro de los gestos románticos que se le escapó a Melyssa fue el fondo de pantalla de su móvil al ser entrevistada por la prensa. Ocasión donde se pudo ver que llevaba una tierna imagen donde aparecían juntas las caras de ambos.

El colofón fue el mes de agosto, ya que cada verano los Casas suelen hacer un viaje familiar. Lo especial de su escapada de 2025 fueron las invitadas estrella en El Salvador: Melyssa Pinto y Ana Mena. Además, estas navidades la pareja pasó unos días en Francia y visitaron el parque temático Disneyland París. Un viaje que llegó a los seguidores de Mario gracias al carrusel de fotografías que compartió en su perfil y donde aparecían ambos de espaldas. Dando a entender que, aunque siguen intentando salvaguardar su intimidad, hacen viajes, comparten momentos y crean recuerdos juntos.
Con el aniversario a la vuelta de la esquina, que es un momento en el que las parejas pueden sentir la presión de convivir como símbolo de que avanzan, Mario y Melyssa se descuelgan de la expectativa y han preferido encaminar esta etapa encontrando su propio equilibrio. Es una forma de seguir construyendo su historia de forma pausada, independiente, fortaleciendo su vínculo, viviendo el presente y convirtiendo cada reencuentro en un momento especial. La mejor prueba de que una relación que funciona no tiene por qué suponer vivir juntos, sino estar juntos (y bien) a su manera.
20MINUTOS.ES – Gente
