Durante la madrugada de este sábado a domingo, el sueño, la fiesta o el trabajo durarán una hora menos. Los relojes se adelantarán y comenzará el horario de verano en España, como sucede desde hace ya 52 años. A las 2.00, se harán las 3.00 en la Península y a la 1.00 en Canarias serán las 2.00. A partir de ahora, comenzará a amanecer y a anochecer cada vez más tarde.
En la madrugada de sábado a domingo, a las 2.00 serán las 3.00 en la Península y a la 1.00 serán las 2.00 en Canarias
Durante la madrugada de este sábado a domingo, el sueño, la fiesta o el trabajo durarán una hora menos. Los relojes se adelantarán y comenzará el horario de verano en España, como sucede desde hace ya 52 años. A las 2.00, se harán las 3.00 en la Península y a la 1.00 en Canarias serán las 2.00. A partir de ahora, comenzará a amanecer y a anochecer cada vez más tarde.
Lo festejará el 66% de los ciudadanos que prefieren el horario de verano frente al de invierno, según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de 2023. Sin embargo, los expertos de asociaciones como la Sociedad Española del Sueño (SES) y la Asociación Española de Pediatría (AEP) consideran que no debería hacerse el cambio y, de elegir alguno, el horario más adecuado sería el de invierno. La postura de la SES es que “promueve un ritmo biológico más estable que el del verano, mejora el rendimiento intelectual y ayuda a disminuir la aparición de enfermedades cardiovasculares, la obesidad, el insomnio y la depresión”.
Puede llevar hasta cinco días adaptarse y regular el ritmo circadiano, el reloj interno que coordina la temperatura corporal, la liberación de hormonas o la digestión y que funciona en respuesta a la luz y oscuridad. “La luz es el principal sincronizador de nuestro reloj biológico”, explica María José Martínez Madrid, coordinadora del grupo de trabajo de Cronobiología de la Sociedad Española de Sueño. Por eso, por ejemplo, también es contraproducente exponerse a la iluminación de pantallas antes de dormir.
La especialista argumenta: “Segregamos melatonina, la hormona del sueño, una o dos horas antes de irnos a dormir y eso se ajusta a la pérdida de luz solar, pero si a las 21.00 todavía hay luz, se genera un desfase hormonal que provoca insomnio, fatiga y cansancio, sobre todo en adultos mayores y niños”. Los chicos en edad escolar deberían dormir 11 horas y en algunos puntos del país aún es de día cuando les tocaría acostarse, además de que tienen el sistema circadiano menos maduro, por lo que cuesta más adaptarse. Los adultos mayores son la otra población vulnerable porque su sistema circulatorio tiene menor flexibilidad frente a cualquier alteración. Para prepararse, se recomienda adelantar el horario de comida, de ejercicio y de irse a dormir un cuarto de hora o 20 minutos cada día.
Un 67% de los españoles preferiría que los horarios de invierno y de verano no alternen y quiere “acabar con el cambio de hora”, según el CIS. “Este jet lag forzado nos descoloca durante unos días, pero lo que más desconcierta es que ciudades como Santiago de Compostela compartan horario con Berlín o Belgrado, mientras que con Oporto exista una hora de diferencia”, se quejaba esta semana Jaume Vallès, en una carta enviada al director de EL PAÍS. En España rige el huso horario de Europa central, lo que aumenta el desfase respecto del ritmo solar, cuando sería más indicado el de Europa occidental (el de Portugal), porque la mayor parte del territorio se encuentra al oeste del meridiano de Greenwich.
En esta línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el año pasado que propondría al Consejo Europeo poner fin al cambio horario a partir de 2026, pero la iniciativa no ha prosperado por el momento a escala europea, así que el ajuste se mantiene. “Apenas ayuda a ahorrar energía y tiene un impacto negativo en la salud y en la vida de la gente”, exponía entonces el mandatario. El comisario de Energía, Dan Jorgensen, también se había comprometido a trabajar para lograr el consenso y defendía que, para el Ejecutivo europeo, era “el camino más lógico a seguir”.
Un debate estancado
Para modificarlo, es necesario el apoyo del Consejo y del Parlamento Europeo, además de que cada Estado miembro tendría que aplicar esta decisión después en su propio país. En 2019, la Eurocámara había aprobado suprimir los cambios a partir del 2021, pero los países miembros no llegaron a un entendimiento. Estados como Finlandia y Polonia lo apoyaban, mientras que Portugal anunció que mantendría el plan actual, y en España la comisión de expertos no alcanzó un acuerdo. Al menos 15 países —que representan el 65% de la población— deberían votar a favor para derogar la directiva que establece el sistema actual.
El ajuste bianual se hace en España desde 1974. La mayoría de los países europeos establecieron el cambio de hora a principios de los años setenta debido a la crisis energética derivada del incremento de los precios del petróleo, con el fin de hacer coincidir la jornada laboral con la luz solar y de esta manera limitar el uso de energía eléctrica. Más adelante, en 2001, una directiva europea armonizó el cambio estacional. Después, el argumento energético fue perdiendo peso.
La fecha estipulada para el próximo cambio de hora será el domingo 25 de octubre. Según el calendario de la Comisión Europea, que se elabora cada cinco años, se continuarán ajustando los relojes, al menos, hasta 2031.
Sociedad en EL PAÍS
