Washington retiró a Rodríguez de su lista negra mediante una publicación en el sitio web de la oficina gubernamental encargada de las sanciones económicas (OFAC). Leer Washington retiró a Rodríguez de su lista negra mediante una publicación en el sitio web de la oficina gubernamental encargada de las sanciones económicas (OFAC). Leer
El Departamento del Tesoro de EEUU ha hecho pública este miércoles la retirada de las sanciones que impuso a Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, hace ocho años. Esta decisión se produce cuando faltan pocas horas para que en la madrugada de este viernes se cumplan tres meses desde que la operación militar estadounidense consiguiera capturar al dictador Nicolás Maduro.
Una vez confirmada el mismo 3 de enero por Washington al frente del gobierno de facto, Delcy Rodríguez se ha dedicado en cuerpo y alma a desmontar al madurismo, aunque en la propaganda oficial se insiste en exigir la liberación de la pareja presidencial, cuyo proceso judicial se sigue en una corte federal de Nueva York.
La respuesta de la pequeña de los Rodríguez fue inmediata: «Valoramos la decisión del presidente Donald Trump como un paso en la dirección de la normalización y fortalecimiento de las relaciones entre nuestros países».
La cabecilla del chavismo reciclado mostró su confianza ante lo que considera un nuevo avance, que «permita el levantamiento de las sanciones vigentes sobre nuestro país, que permita edificar y garantizar una agenda de cooperación binacional efectiva en beneficio de nuestros pueblos».
Con esta medida, se eliminan las restricciones financieras impuestas y el desbloqueo de posibles activos en EEUU o bancos estadounidenses a la mano derecha de Maduro. El gobierno español también encabeza una iniciativa parecida en Bruselas para que se eliminan las sanciones europeas contra la presidenta encargada.
La buena nueva para Rodríguez llega también cuando está sumergida en algo parecido a una campaña electoral, basada en una supuesta confianza en su gestión, en la que ha eliminado símbolos y colores revolucionarios.
«Mi llamado a todas las iglesias es a que, desde la fe, se sumen al encuentro de Venezuela, a sanar heridas, corazones y no haya intolerancia», aseguró Rodríguez horas antes. La imposición desde Washington de una Ley de Amnistía avanza a cámara lenta: casi 500 prisioneros políticos aguardan la excarcelación en las cárceles del régimen.
En Washington dan por concluida, todavía no de forma oficial, la primera fase de su diseño de transición, basada en la estabilización del país tras la operación del 3 de enero. La siguiente etapa, que el secretario de Estado, Marco Rubio, considera que ya muestra avances, se denomina de recuperación y reconciliación.
Las elecciones democráticas, epicentro de la transición, se calculan para el segundo semestre del año que viene, según fuentes políticas consultadas por EL MUNDO.
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