El bailarín Juan Berlanga ha querido sincerarse sobre una de las últimas experiencias que ha tenido que vivir durante una de sus actuaciones. Para elDiario.es, ha hablado sobre cómo unos manifestantes a favor de Ceuta irrumpieron en su actuación con gritos, insultos y actitudes violentas.
Berlanga ha confesado para el periódico que les avisaron el mismo día de que compartirían espacio con la manifestación. «El Ayuntamiento nos informó que esa noche había una manifestación por Ceuta, pacífica en todo momento, nos dijeron, a la misma hora en el lado opuesto de la misma plaza. Cuando comenzó el espectáculo a las ocho de la tarde y se empezó a oír la música, empezaron a acercarse y a pitar«, ha aclarado.
Tras comenzar los pitos y gritos, estos no pararon, pero él decidió no detener la actuación. «En los primeros cuatro minutos empezaron a gritar, a no dejar escuchar con las bocinas… Se fueron calentando y comenzaron los insultos. Yo decidí no parar, en el comienzo estoy yo solo en el espacio. Podían haber entrado sin dificultad, pero me sentí con fuerza, estaba haciendo mi trabajo y decidí seguir y hasta que el Ayuntamiento no decidiera pararlo, continuar. Seguí bailando, no iba a dejarles salirse con la suya», ha confesado.
En un punto del conflicto, los insultos ya empezaron a dirigirse contra el bailarín y la organización. «Al principio eran más generales, parecía que les daba igual si fuese una pieza de danza o cualquier otra manifestación artística, pero la cosa se fue complicando y comenzaron a ir contra la pieza, contra mí directamente. Eran insultos a nivel personal, incluso de naturaleza homófoba«, ha declarado.
Asimismo, quisieron parar la obra irrumpiendo en el escenario y atacando al equipo. «Querían parar la obra e incluso llegaron a desenchufar uno de los altavoces y amenazaron al técnico. Hubo un momento complicado, la verdad, que empeoró cuando alguien tiró una silla al escenario», ha confesado.
Sin embargo, el bailarín no dejó de trabajar hasta que las autoridades decidieron parar la actuación. «No, seguí bailando, en ningún momento paré. Fue cuando entró mi compañero Arthur Bernard a escena que el Ayuntamiento decidió parar la pieza. La Guardia Civil y la Policía intentaron acordonar la zona y alejar a los manifestantes porque la situación se estaba yendo de madre, pero yo nunca paré, hice mi trabajo», ha concluido.
Para ‘elDiario.es’, ha hablado sobre cómo unos manifestantes a favor de Ceuta irrumpieron en su actuación con gritos, insultos y actitudes violentas.
El bailarín Juan Berlanga ha querido sincerarse sobre una de las últimas experiencias que ha tenido que vivir durante una de sus actuaciones. Para elDiario.es, ha hablado sobre cómo unos manifestantes a favor de Ceuta irrumpieron en su actuación con gritos, insultos y actitudes violentas.
Berlanga ha confesado para el periódico que les avisaron el mismo día de que compartirían espacio con la manifestación. «El Ayuntamiento nos informó que esa noche había una manifestación por Ceuta, pacífica en todo momento, nos dijeron, a la misma hora en el lado opuesto de la misma plaza. Cuando comenzó el espectáculo a las ocho de la tarde y se empezó a oír la música, empezaron a acercarse y a pitar«, ha aclarado.
Tras comenzar los pitos y gritos, estos no pararon, pero él decidió no detener la actuación. «En los primeros cuatro minutos empezaron a gritar, a no dejar escuchar con las bocinas… Se fueron calentando y comenzaron los insultos. Yo decidí no parar, en el comienzo estoy yo solo en el espacio. Podían haber entrado sin dificultad, pero me sentí con fuerza, estaba haciendo mi trabajo y decidí seguir y hasta que el Ayuntamiento no decidiera pararlo, continuar. Seguí bailando, no iba a dejarles salirse con la suya», ha confesado.
En un punto del conflicto, los insultos ya empezaron a dirigirse contra el bailarín y la organización. «Al principio eran más generales, parecía que les daba igual si fuese una pieza de danza o cualquier otra manifestación artística, pero la cosa se fue complicando y comenzaron a ir contra la pieza, contra mí directamente. Eran insultos a nivel personal, incluso de naturaleza homófoba«, ha declarado.
Asimismo, quisieron parar la obra irrumpiendo en el escenario y atacando al equipo. «Querían parar la obra e incluso llegaron a desenchufar uno de los altavoces y amenazaron al técnico. Hubo un momento complicado, la verdad, que empeoró cuando alguien tiró una silla al escenario», ha confesado.
Sin embargo, el bailarín no dejó de trabajar hasta que las autoridades decidieron parar la actuación. «No, seguí bailando, en ningún momento paré. Fue cuando entró mi compañero Arthur Bernard a escena que el Ayuntamiento decidió parar la pieza. La Guardia Civil y la Policía intentaron acordonar la zona y alejar a los manifestantes porque la situación se estaba yendo de madre, pero yo nunca paré, hice mi trabajo», ha concluido.
20MINUTOS.ES – Gente
