Personalizar las preferencias de consentimiento

Usamos cookies para ayudarle a navegar de manera eficiente y realizar ciertas funciones. Encontrará información detallada sobre cada una de las cookies bajo cada categoría de consentimiento a continuación.

Las cookies categorizadas como “Necesarias” se guardan en su navegador, ya que son esenciales para permitir las funcionalidades básicas del sitio web.... 

Siempre activas

Las cookies necesarias son cruciales para las funciones básicas del sitio web y el sitio web no funcionará de la forma prevista sin ellas.Estas cookies no almacenan ningún dato de identificación personal.

No hay cookies para mostrar.

Las cookies funcionales ayudan a realizar ciertas funcionalidades, como compartir el contenido del sitio web en plataformas de redes sociales, recopilar comentarios y otras características de terceros.

No hay cookies para mostrar.

Las cookies analíticas se utilizan para comprender cómo interactúan los visitantes con el sitio web. Estas cookies ayudan a proporcionar información sobre métricas el número de visitantes, el porcentaje de rebote, la fuente de tráfico, etc.

No hay cookies para mostrar.

Las cookies de rendimiento se utilizan para comprender y analizar los índices de rendimiento clave del sitio web, lo que ayuda a proporcionar una mejor experiencia de usuario para los visitantes.

No hay cookies para mostrar.

Las cookies publicitarias se utilizan para entregar a los visitantes anuncios personalizados basados ​​en las páginas que visitaron antes y analizar la efectividad de la campaña publicitaria.

No hay cookies para mostrar.

Misión: reducir el cansancio en la vista al usar dispositivos electrónicos

Si en algún momento has escuchado o leído que la luz azul que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos puede provocar daños en los ojos, puedes estar tranquilo: no es así. La Asociación Americana de Oftalmología y la Sociedad Española de Oftalmología reconocen que en la actualidad no hay evidencia científica que ratifique los daños permanentes ni a largo plazo en la retina. Así lo recogía también hace unas semanas Conchi Lillo, bióloga, doctora en neurociencias e investigadora sobre las enfermedades de la retina en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León y el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), en el consultorio científico semanal Nosotras respondemos. Sin embargo, los especialistas sí coinciden al hablar de molestias temporales cuando se pasa mucho tiempo frente a una pantalla: ojo seco, visión borrosa, lagrimeo, dolor de cabeza… Todo manifestaciones de lo que se conoce como cansancio visual —también llamado “síndrome del informático”—, que se produce principalmente porque parpadeamos menos de lo normal al fijar la mirada en la pantalla. “No hay ningún estudio que demuestre que se produzca algún daño en ninguna estructura ocular. Lo que sí produce la luz azul es cansancio ocular”, constata el Dr. Pablo Catalán Muñoz, oftalmólogo y miembro de Grupo Top Doctors.

Seguir leyendo

 Ordenadores, tablets, smartphones y hasta eReaders incluyen tecnologías para reducir la cantidad de luz azul que emiten sus pantallas  

Si en algún momento has escuchado o leído que la luz azul que emiten las pantallas de los dispositivos electrónicos puede provocar daños en los ojos, puedes estar tranquilo: no es así. La Asociación Americana de Oftalmología y la Sociedad Española de Oftalmología reconocen que en la actualidad no hay evidencia científica que ratifique los daños permanentes ni a largo plazo en la retina. Así lo recogía también hace unas semanas Conchi Lillo, bióloga, doctora en neurociencias e investigadora sobre las enfermedades de la retina en el Instituto de Neurociencias de Castilla y León y el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL), en el consultorio científico semanal Nosotras respondemos. Sin embargo, los especialistas sí coinciden al hablar de molestias temporales cuando se pasa mucho tiempo frente a una pantalla: ojo seco, visión borrosa, lagrimeo, dolor de cabeza… Todo manifestaciones de lo que se conoce como cansancio visual —también llamado “síndrome del informático”—, que se produce principalmente porque parpadeamos menos de lo normal al fijar la mirada en la pantalla. “No hay ningún estudio que demuestre que se produzca algún daño en ninguna estructura ocular. Lo que sí produce la luz azul es cansancio ocular”, constata el Dr. Pablo Catalán Muñoz, oftalmólogo y miembro de Grupo Top Doctors.

Teniendo esto en cuenta, son muchos los fabricantes de dispositivos como ordenadores, smartphones o tabletas que están apostando por distintas tecnologías para reducir la luz azul en sus y disminuir en alguna medida estos efectos. “Un filtro de pantalla de luz azul da algo más de descanso visual, que sería el único efecto que parece que puede tener”, confirma Catalán.

Filtros para reducir la luz azul

Lo más común a la hora de tratar de reducir la fatiga visual es que incluyan algún tipo de tecnología capaz de atenuar la cantidad de luz azul que emiten. Ya lo tienen los televisores Neo QLED y QLED de Samsung, los monitores de AOC o los portátiles de Asus, entre otros muchos ejemplos. Algunos, incluso, han certificado esa característica. En este sentido, el sello más popular —muy habitual en smartphones— es TÜV Rheinland, que somete a los dispositivos a una serie de pruebas basadas en el cansancio de la vista, el daño ocular que puede provocar y la calidad de la imagen.

¿Sabías que incluso Windows 10 tiene una función destinada a este propósito? Se encuentra en el apartado ‘Pantalla’ dentro de la configuración del sistema, en una opción denominada ‘Configuración de luz nocturna’: aquí se personaliza la cantidad de luz azul que deseamos que emita la pantalla, y elegir cuándo deseamos que se active. También lo tienen los iPhone y iPad (Night Shift, que se activa desde las opciones de brillo) y los dispositivos Android (en ajustes de la pantalla).

Pantallas que se vuelven naranjas

Buena parte de la fatiga visual que puede provocar el uso de dispositivos se elimina en los eReaders, ya que sus pantallas de tinta electrónica no emiten luz, sino que la reflejan, imitando la lectura en papel. Como estas superficies no permitían leer cuando no había buena luz ambiental, poco a poco empezaron a incorporar sistemas de iluminación propios; de nuevo, haciendo que esta luz iluminara el papel, pero que no se dirigiera a los ojos, por lo que no afecta como una pantalla LED o LCD. Aun así, estos dispositivos también incluyen tecnologías que buscan facilitar la lectura de noche reduciendo la luz azul, lo que provoca que sus pantallas se vuelvan de color naranja como por arte de magia al llegar la tarde. Es una característica que incorporan una buena parte de los modelos de distintos fabricantes aunque, eso sí, en algunos este ajuste se hace de forma automática y, en otros, es necesario realizarlo manualmente. Por ejemplo, en el nuevo Kindle Paperwhite o en el Kobo Clara Colour.

Además, en los últimos tiempos se ha popularizado la opción de intercambiar color de fuente y de fondo: la primera se pondría de color blanco, mientras el segundo pasaría a ser negro. En un primer momento, era una característica orientada a la accesibilidad y, por lo tanto, a facilitar la lectura a personas con problemas de visión. Pero su gran utilidad al leer por la noche hace que ahora sea un ajuste que se recomiende a cualquier persona.

No te lo acerques demasiado

Por último, hablemos de otro tipo de medidas de protección de la vista, relacionadas sobre todo con acercarse demasiado a una pantalla o fuente de luz; algo que también está relacionado con la fatiga ocular. Por ejemplo, los modelos de iPhone y iPad tienen la función ‘Distancia de pantalla’, que usa su cámara frontal para detectar si te acercas el dispositivo a menos de 30 centímetros y te recuerda que debes alejarlo. Y el proyector portátil Nébula Astro, especialmente pensado para utilizar con niños, incorpora la tecnología Eye Guard Tech, que apaga automáticamente el dispositivo cuando detecta cualquier objeto dentro de una distancia que puede establecerse en 20, 40 o 60 centímetros.

 Tecnología en EL PAÍS

Te puede interesar