El tenis, en shock por la separación: de la tensión entre el padre de Alcaraz y Ferrero a los desencuentros con la preparación

La ruptura entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero ha causado una conmoción en el tenis mundial, aún en shock después de que la decisión del murciano de prescindir de su entrenador.

Está claro que Carlitos –ese diminutivo cada vez aplica menos– ha madurado a pasos agigantados, sometido a una brutal presión al pasar de promesa del tenis español a una de las grandes estrellas del deporte mundial. Cada decisión ha pasado a ser analizada, y su documental ‘Carlos Alcaraz. A mí manera’ marcó un antes y un después, con el español teniendo que justificar cada decisión sobre cómo gestionaba su carrera. Sí, las famosas fiestas, esas desconexiones que él tanto necesita y que tanto se han fiscalizado… hasta por el propio Ferrero, ya su exentrenador.

No existe un solo motivo para explicar la decisión tomada por Alcaraz, pero esa mano dura que quería Juan Carlos Ferrero para su pupilo es una de ellas. El valenciano era estricto y quería una vida de deportista ‘antiguo’. Es decir, que el murciano fuera un espartano al estilo Rafa Nadal o Novak Djokovic. El tenis como única forma de vida.

Esa filosofía es la que aplicó Toni Nadal con su sobrino Rafa durante muchísimos años y que acabó en la separación –y distanciamiento personal– de ambos. «La relación entre un entrenador y su jugador es un poco difícil. En el mundo del tenis hay una razón de mayor peso que es que el que paga, que es el jugador, normalmente paga para escuchar lo que quiere oír», explicó ayer en Onda Cero Toni Nadal, que admitió estar «sorprendido».

«Cuando una cosa va bien, si no está roto, no lo arregles. Lo normal hubiera sido seguir, pero no voy a discutir para nada la decisión. Carlos es adulto y sabe qué es lo que le conviene», añade Toni, que respeta la decisión de Alcaraz.

Las relaciones con los familiares son complicadas en el mundo del tenis y los desencuentros entre el padre, Carlos Alcaraz González, y Juan Carlos Ferrero son otro motivo más de la ruptura. No ha pasado nada grave entre ambos, pero hay una tensión evidente. Y, al final, un padre es un padre: Carlitos ha acabado posicionándose del lado de su progenitor.

Otro desencuentro ha estado en que el número 1 del mundo quería entrenar más tiempo en su tierra, Murcia, mientras que el extenista quería hacerlo más en Villena (Alicante), lejos del entorno familiar del jugador.

Por último, las negociaciones económicas no han ayudado y han sido la gota que ha colmado el vaso. No hubo acuerdo hace unos días a poco de que comience la temporada de tenis, y ahí se rompió todo. Según informa el diario Marca, Ferrero recibió un contrato este pasado sábado que tenía que firmar en 48 horas y que tenía cláusulas –las mencionadas en los desencuentros– que no podía aceptar.

«Honestamente me he quedado sorprendido y apenado», admitió Álex Corretja en Eurosport. «No esperaba que llegara esta situación. Creo que todavía tenían bastante recorrido por delante y mucho que conseguir juntos», agregó el extenista.

Corretja señala «al desgaste» como un punto clave y admite que sabía que existían algunas desavenencias entre ambos: «Nunca pensé que se iba a terminar ya, y que hablando las cosas lo iban a solucionar».

También impactado se mostró Feliciano López. «Estoy triste y sorprendido. Es un poco pronto para que Alcaraz deje de trabajar con Juan Carlos. Ha sido la persona más importante de su carrera», dijo el director del Mutua Madrid Open. Su frase parece resumir el sentir general del mundo del tenis y de los aficionados del deporte.

 Los motivos de la ruptura de Alcaraz con Ferrero empiezan a salir a la luz, había varias discrepancias: chocaban en la forma de llevar la carrera del murciano, en dónde entrenar y había tensión con el padre.  

La ruptura entre Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero ha causado una conmoción en el tenis mundial, aún en shock después de que la decisión del murciano de prescindir de su entrenador.

Está claro que Carlitos –ese diminutivo cada vez aplica menos– ha madurado a pasos agigantados, sometido a una brutal presión al pasar de promesa del tenis español a una de las grandes estrellas del deporte mundial. Cada decisión ha pasado a ser analizada, y su documental ‘Carlos Alcaraz. A mí manera’ marcó un antes y un después, con el español teniendo que justificar cada decisión sobre cómo gestionaba su carrera. Sí, las famosas fiestas, esas desconexiones que él tanto necesita y que tanto se han fiscalizado… hasta por el propio Ferrero, ya su exentrenador.

No existe un solo motivo para explicar la decisión tomada por Alcaraz, pero esa mano dura que quería Juan Carlos Ferrero para su pupilo es una de ellas. El valenciano era estricto y quería una vida de deportista ‘antiguo’. Es decir, que el murciano fuera un espartano al estilo Rafa Nadal o Novak Djokovic. El tenis como única forma de vida.

Esa filosofía es la que aplicó Toni Nadal con su sobrino Rafa durante muchísimos años y que acabó en la separación –y distanciamiento personal– de ambos. «La relación entre un entrenador y su jugador es un poco difícil. En el mundo del tenis hay una razón de mayor peso que es que el que paga, que es el jugador, normalmente paga para escuchar lo que quiere oír», explicó ayer en Onda Cero Toni Nadal, que admitió estar «sorprendido».

«Cuando una cosa va bien, si no está roto, no lo arregles. Lo normal hubiera sido seguir, pero no voy a discutir para nada la decisión. Carlos es adulto y sabe qué es lo que le conviene», añade Toni, que respeta la decisión de Alcaraz.

Las relaciones con los familiares son complicadas en el mundo del tenis y los desencuentros entre el padre, Carlos Alcaraz González, y Juan Carlos Ferrero son otro motivo más de la ruptura. No ha pasado nada grave entre ambos, pero hay una tensión evidente. Y, al final, un padre es un padre: Carlitos ha acabado posicionándose del lado de su progenitor.

Otro desencuentro ha estado en que el número 1 del mundo quería entrenar más tiempo en su tierra, Murcia, mientras que el extenista quería hacerlo más en Villena (Alicante), lejos del entorno familiar del jugador.

Por último, las negociaciones económicas no han ayudado y han sido la gota que ha colmado el vaso. No hubo acuerdo hace unos días a poco de que comience la temporada de tenis, y ahí se rompió todo. Según informa el diario Marca, Ferrero recibió un contrato este pasado sábado que tenía que firmar en 48 horas y que tenía cláusulas –las mencionadas en los desencuentros– que no podía aceptar.

«Honestamente me he quedado sorprendido y apenado», admitió Álex Corretja en Eurosport. «No esperaba que llegara esta situación. Creo que todavía tenían bastante recorrido por delante y mucho que conseguir juntos», agregó el extenista.

Corretja señala «al desgaste» como un punto clave y admite que sabía que existían algunas desavenencias entre ambos: «Nunca pensé que se iba a terminar ya, y que hablando las cosas lo iban a solucionar».

También impactado se mostró Feliciano López. «Estoy triste y sorprendido. Es un poco pronto para que Alcaraz deje de trabajar con Juan Carlos. Ha sido la persona más importante de su carrera», dijo el director del Mutua Madrid Open. Su frase parece resumir el sentir general del mundo del tenis y de los aficionados del deporte.

 20MINUTOS.ES – Deportes

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