China lanza en su principal isla paradisíaca el experimento de libre comercio más grande del mundo

El centro político y económico de Hainan se llama Haikou, su capital. Pero la zona más popular de la isla, Sanya, se encuentra a más de una hora en tren Leer El centro político y económico de Hainan se llama Haikou, su capital. Pero la zona más popular de la isla, Sanya, se encuentra a más de una hora en tren Leer  

China vende como un nuevo hito en su apertura económica el lanzamiento del puerto de libre comercio más grande del mundo en su paradisíaca isla sureña de Hainan. Una provincia ahora absorbida por un ambicioso experimento para convertir a este territorio del tamaño de Bélgica en una plataforma logística y comercial de primer nivel.

Durante la inauguración el jueves del proyecto, el viceprimer ministro de China, He Lifeng, pidió a los funcionarios locales «convertir el puerto de libre comercio en una puerta de entrada vital que lidere la nueva era de apertura de China al mundo».

He insistió en que Hainan tenía que ser una zona franca que impulse la inversión extranjera. Esto último es una prioridad inmediata teniendo en cuenta que la inversión extranjera directa en China cayó un 10,4% interanual en los primeros nueve meses de 2025, según muestran datos oficiales.

Según informó la agencia estatal Xinhua, en el primer día del lanzamiento se gestionaron importaciones concentradas de bienes con arancel cero por un valor superior a los 5.000 millones de yuanes, que al cambio son alrededor de 605 millones de euros. Entre estos productos se incluyeron sobre todo petróleo crudo, equipamiento médico y materiales de aviación.

Hainan, cuya economía ha dependido tradicionalmente del caucho, el arroz y la pesca, fue una provincia olvidada por Pekín hasta 1988, cuando el líder reformista Deng Xiaoping la designó zona económica especial, siguiendo el modelo de Shenzhen, con la esperanza de que emergiera un nuevo titán financiero que compitiera también con Hong Kong. En cambio, la especulación y la corrupción en el boom inmobiliario frenó el despegue de los ambiciosos planes de Deng.

No fue hasta 2020, bajo la batuta de Xi Jinping, cuando el proyecto comenzó a rodar en Hainan con incentivos fiscales, cero aranceles para ciertos bienes importados, libertad de entrada de capital extranjero y programas piloto de liberalización del yuan. Poco a poco fueron llegando sobre todo multimillonarios de Rusia atraídos por los planes de que Hainan se convierta en un mega centro de finanzas offshore, con compras libres de impuestos.

También se instalaron algunas de las multinacionales más importantes del mundo, como Deloitte, COSCO Shipping Corp, General Electric, PricewaterhouseCoopers o Qualcomm. Entre 2020 y 2024, la isla captó más inversión extranjera que en los 32 años anteriores. Aunque el PIB el año pasado se situó en 113 000 millones de dólares, comparable a la economía de un país de tamaño mediano, sigue muy lejos por ejemplo de los 407.000 millones de Hong Kong.

El centro político y económico de Hainan se llama Haikou, su capital. Pero la zona más popular de la isla, Sanya, se encuentra a más de una hora en tren. Bautizada por la prensa local como el «Hawái de Oriente», está inundada de turistas rusos desde que a estos se les cerraron muchas puertas para sus vacaciones cuando su presidente, Vladimir Putin, lanzó la invasión de Ucrania.

Las autoridades locales ahora tratan de construir una estructura financiera -bancos, firmas de inversión, bolsas de valores- que aún está en pañales, lejos de las ambiciones del Gobierno central. En la reforma fiscal presentada, las empresas que operen en el proyecto del puerto de Hainan están sujetas a una tasa reducida del impuesto sobre la renta corporativa del 15%.

Las autoridades locales señalan en un comunicado que este régimen de baja tributación «reducirá de forma significativa la presión fiscal sobre empresas y profesionales, incrementará el atractivo del entorno de negocios y facilitará la concentración de capital humano».

El plan es potenciar también el músculo manufacturero local, sobre todo en sectores estratégicos como el de las energías limpias y la alta tecnología, y que las empresas extranjeras tengan un mayor acceso que el que hay en China continental.

El experimento aperturista de Hainan está sirviendo ahora a los voceros mediáticos de Pekín para sacar pecho en cuando al compromiso de su país con la globalización mientras que Estados Unidos endurece sus barreras comerciales. La ubicación geográfica de la isla ha sido también fundamental en los planes del Gobierno de Xi Jinping: situada en el disputado Mar de China Meridional, clave en las rutas marítimas que conectan Asia Oriental, el Sudeste Asiático y el Océano Índico.

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