Karen Michelle Cortés Gómez transforma la intimidad en palabra escrita

La autora mexicana debuta con “Escritos de una mujer abrumada por la enseñanza ancestral_proceso”, una obra que convierte la introspección en un ejercicio literario de honestidad radical

La escritura como refugio, como diálogo interior y como forma de supervivencia emocional. Así nace “Escritos de una mujer abrumada por la enseñanza ancestral_proceso”, la primera obra publicada de Karen Michelle Cortés Gómez, autora nacida en Zaragoza, Puebla (México), que presenta un libro profundamente personal y valiente, construido desde la experiencia directa y sin artificios narrativos.

Lejos de una estructura convencional, la obra se articula como un conjunto de fragmentos íntimos que reflejan un proceso vital marcado por el despertar espiritual, la búsqueda de equilibrio emocional y la necesidad de reconstruirse desde dentro. No es una historia que se cuente hacia afuera: es una voz que se escucha primero a sí misma y, en ese gesto, logra conectar con otros.

Karen Michelle comenzó a escribir hace seis años, en un momento de quiebre personal vivido en la Ciudad de México. El desarraigo, la pérdida de motivación y una sensación persistente de desconexión con su entorno la llevaron a refugiarse en la escritura como único espacio seguro. Lo que empezó como un ejercicio privado —un “yo con yo”— fue transformándose con el tiempo en relatos que hoy conforman esta obra.

Una escritura sin filtros ni concesiones

“Escritos de una mujer abrumada por la enseñanza ancestral_proceso” se sitúa en un territorio híbrido entre el diario personal y la narrativa de no ficción. No busca embellecer el dolor ni ordenar el caos emocional: lo expone tal como aparece. La autora propone una lectura fragmentada, visceral, donde cada texto funciona como una fotografía emocional tomada en tiempo real.

El libro aborda temas universales desde una experiencia concreta: el deseo de avanzar frente al agotamiento interior, la tensión entre lo que se necesita y lo que se anhela, el aprendizaje constante que implica crecer emocionalmente y la importancia de priorizar el propio proceso. La luna aparece como símbolo recurrente, testigo silencioso de ese viaje íntimo, acompañando una voz que gana conciencia, fuerza y determinación a medida que escribe.

Esta autenticidad es, precisamente, uno de los elementos que más atrapa al lector. No hay un personaje construido ni una trama que conduzca la lectura: la protagonista es el propio “yo”, con todas sus contradicciones, dudas y descubrimientos. El resultado es un libro que no se lee desde la distancia, sino desde el reconocimiento.

Letrame Grupo Editorial y el valor de las voces personales

La publicación de esta obra ha sido posible gracias al acompañamiento de Letrame Grupo Editorial, una editorial que apuesta por proyectos literarios que nacen desde la experiencia real y la voz propia. En un contexto donde muchas personas se preguntan cómo publicar un libro sin perder su identidad creativa, este lanzamiento demuestra que es posible convertir un proceso íntimo en una obra con proyección pública.

Desde la editorial se ha destacado el valor de una escritura honesta, sin fórmulas prefabricadas, que prioriza la verdad emocional por encima de la estructura clásica. Para quienes desean publicar un libro que no encaje en moldes convencionales, el recorrido de Karen Michelle con esta editorial se presenta como un ejemplo de coherencia y respeto por la voz del autor.

Conexión antes que cifras

La autora no concibió este libro pensando en ventas ni resultados comerciales. Su expectativa principal es la conexión: que otras mujeres —y lectores en general— encuentren en estas páginas un espejo, una compañía o una guía honesta en momentos de extravío emocional. Las primeras opiniones recibidas apuntan precisamente a eso: curiosidad, deseo de seguir leyendo y una sensación de cercanía que nace de la sinceridad del texto.

Karen Michelle ya contempla una futura publicación titulada “Unificación”, un segundo manuscrito que continuaría este camino de exploración interior y que podría convertirse, según sus propias palabras, en una referencia para “otros ojos y otros cuerpos que se extravían de vez en cuando”.

“Escritos de una mujer abrumada por la enseñanza ancestral_proceso” no pretende ofrecer respuestas cerradas. Su fuerza reside en abrir preguntas, en sostener el silencio y en recordar que escribir, a veces, es la forma más honesta de volver a uno mismo.

 

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