Trump se muestra seguro en su comparecencia con Zelenski de que habrá un acuerdo de paz satisfactorio para Ucrania. Se reunirán de nuevo en Washington en enero junto a líderes europeos Leer Trump se muestra seguro en su comparecencia con Zelenski de que habrá un acuerdo de paz satisfactorio para Ucrania. Se reunirán de nuevo en Washington en enero junto a líderes europeos Leer
Volodimir Zelenski aterrizó el domingo en Florida para tratar de poner punto y final, de una vez por todas, a la guerra que mantiene Ucrania con Rusia desde hace casi cuatro años. El presidente ucraniano sale, sin embargo, sin una paz definitiva o un alto al fuego, pero sí «más cerca que nunca de un acuerdo» con Rusia, en palabras del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el que se reunió durante casi tres horas en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida. El republicano tildó la reunión de «fabulosa», con «grandes avances» hacia la resolución de un conflicto que cuenta con el apoyo del presidente ruso, Vladimir Putin, con el que mantuvo una conversación telefónica tras la reunión.
Zelenski indicó que el acuerdo de seguridad que buscaba para Ucrania está hecho al 90%, una cifra que Trump situó en el 95%, reacio a anunciar cuándo se puede anunciar un acuerdo de paz. «Lo sabremos en algunas semanas», dijo, dejando la puerta abierta a que las negociaciones se descarrilen. «Es un asunto muy complejo», indicó. Tanto el ucraniano como su homólogo estadounidense anunciaron que se reunirán de nuevo en en Washington en enero junto a líderes europeos para tratar de finiquitar la guerra.
La presidenta del Consejo Europeo, Ursula von Der Leyen, señaló, por su parte, que se ha producido un «buen progreso» en las negociaciones de paz y que Europa está preparada para trabajar con Ucrania y con Estados Unidos de cara a «consolidar el progreso». En cuanto a Putin, Trump ha indicado que ve al líder ruso «muy interesado» en alcanzar un acuerdo de paz. «Me lo dijo con mucha firmeza y yo le creo», añadió.
Llegó a señalar que «Rusia quiere ver que Ucrania tenga éxito. Fue muy generoso».
Preguntado sobre uno de los dos «asuntos espinosos» a los que se refirió y que quedan por resolver, indicó que uno de ellos es el reparto de tierras en la región del Donbás, que Ucrania podría someter a referéndum para alcanzar una resolución —junto con el resto de los 20 puntos del plan de paz—, y el otro es la operación de la planta nuclear de Zaporiyia. «El presidente Putin está trabajando con Ucrania para abrirla de nuevo», afirmó Trump.
La reunión supone un avance pero no la resolución que muchos esperaban. Trump habló en los minutos previos de un final «rápido» para la guerra, pero al finalizar no quiso dar una fecha concreta para semejante desenlace. Zelenski, por su parte, habló de «algunos de los días diplomáticos más activos del año. Se puede resolver mucho antes de Año Nuevo, y estamos haciendo todo lo posible para ello. Que se tomen decisiones o no depende de nuestros socios, de quienes ayudan a Ucrania y de quienes ejercen presión sobre Rusia».
Aprovechó, además, para cargar contra el presidente ruso Vladimir Putin, con quien Trump aseguró haber mantenido una conversación «muy productiva» horas antes de sentarse con su homólogo ucraniano en su mansión de Florida. «Rusia sigue atormentando nuestras ciudades y a nuestra gente», escribió Zelenski en redes sociales mientras viajaba a Florida. «Moscú ha rechazado incluso las propuestas de un alto el fuego navideño y está intensificando la brutalidad de sus ataques con misiles y drones. Esta es una clara señal de cómo conciben realmente la diplomacia. Hasta ahora, no se la toman lo suficientemente en serio».
Zelenski ha indicado que está dispuesto a retirar las tropas de la parte que controla en Donetsk para crear una zona desmilitarizada, siempre y cuando Rusia proceda a un repliegue de fuerzas significativo. También estaría abierto a convocar una elecciones que tanto Trump como Putin ven con buenos ojos. El principal problema para alcanzar un acuerdo de paz sólido y duradero sigue siendo la postura intransigente del líder ruso. Los analistas creen que es difícil que acepte este nuevo plan que Kiev está poniendo sobre la mesa, espoleado por los avances en el frente en los últimos meses. Sus condiciones siguen siendo las mismas: que Ucrania ceda una parte de su territorio de forma definitiva, que reduzca su ejército y que se olvide de formar parte de la OTAN.
Mediando entre ambos está un Trump obsesionado con acabar con la guerra en Ucrania para optar, sin ningún tipo de oposición, a lo que considera casi un derecho propio: que le otorguen el premio Nobel de la Paz. Putin ha sido cauto al no rechazar el plan de guerra de Trump para no enfurecerle, pero tampoco ha habido avances que marquen el final de la guerra.
Se trata del cuatro encuentro entre ambos mandatarios desde la vuelta del republicano a la Casa Blanca. El primero y más sonado tuvo lugar en febrero en Washington, una reunión tensa e incómoda para Zelenski por los ataques del equipo de Trump al líder ucraniano. Le criticaron incluso por su indumentaria. La segunda fue en abril con motivo del funeral por el papa Francisco en Roma y la tercera, de nuevo en la Casa Blanca el pasado mes de octubre.
Trump parece haber suavizado sustancialmente el tono de las reuniones desde aquel desagradable primer encuentro para su invitado. En esta ocasión, el presidente estadounidense se mostró bromista y conciliador, invitando a los medios de prensa presentes a comer mientras ambas delegaciones celebraban un almuerzo y discutían un posible acuerdo de paz que aún no llega.
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