El CNIO cierra sus unidades de diagnóstico del cáncer y desarrollo de nuevos fármacos

En plena crisis reputacional y económica, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se sumerge en una reorganización interna. Su nuevo Plan de Actuación contempla el cese de las unidades de Diagnóstico Molecular y de Cáncer Familiar , así como la extinción de los recursos para el Programa de Terapias Experimentales. La idea es intentar recolocar a los investigadores afectados en nuevas áreas, aunque cada caso se abordará de forma individual, según fuentes del CNIO.El mayor centro de investigación oncológica de España —en el punto de mira desde que en diciembre de 2024 comenzara a cuestionarse la gestión de su entonces directora, María Blasco— ha decidido aplicar una nueva estrategia de cara a 2026 para « adaptar el modelo organizativo» a la evolución del entorno científico y sanitario, «lo que implica que algunas actividades dejen de desarrollarse como unidades independientes», según defiende el CNIO en nota de prensa. Noticia Relacionada estandar Si El Tribunal de Cuentas rastrea desde hace meses decenas de contratos en el CNIO José A. PérezEs lo que ocurrirá con Diagnóstico Molecular y con Cáncer Familiar, ya que «el diagnóstico genético rutinario se encuentra hoy integrado de forma estructural en el Sistema Nacional de Salud». En la primera de las unidades, el centro realizaba pruebas moleculares de alta sensibilidad y especificidad para determinar alteraciones en las secuencias genéticas o cambios en los niveles de expresión de genes involucrados en cáncer. En la segunda unidad, se trabajaba en la selección, evaluación y consejo genético de los pacientes y familias con cáncer, así como el estudio genético de aquellas personas en las que se sospechaba un síndrome de cáncer hereditario. Solo en 2024 llegaron a realizar 3.222 estudios genéticos y citogenéticos en apoyo al Sistema Nacional de Salud. Además, sus laboratorios estudiaban más de 30 genes susceptibles al cáncer, según figura en la última memoria publicada.En cuanto a la investigación en nuevas terapias , el CNIO se enfoca en la inmunoterapia y las nuevas terapias celulares. «Tras un análisis estratégico, el Plan concluye que el impacto científico y el retorno institucional de los recursos del Programa de Terapias Experimentales será mayor si se dedica a áreas prioritarias , como la genómica avanzada, la biología computacional o las plataformas tecnológicas compartidas», informa el centro. Este programa era, según figuraba en la propia web del CNIO, «único en los centros de investigación en España». Su objetivo era «acelerar al máximo la generación de nuevos fármacos», un proceso con muchas etapas que se prolonga durante años.A cambio, el CNIO creará dos nuevos programas científicos basados en el uso de inteligencia artificial (IA) y metodologías computacionales para acelerar el conocimiento sobre el cáncer y avanzar en su prevención, diagnóstico y tratamiento. Se trata de Biología de Sistemas y Computacional del Cáncer; y Genómica del Cáncer de Precisión y de Poblaciones. Se mantendrán además cinco grupos de investigación clínica, cuatro de ellos en colaboración con hospitales del área de Madrid (Hospital 12 de Octubre y Hospital La Paz) y Barcelona (Hospital del Mar). La nueva hoja de ruta prevé mantener el desarrollo de fármacos y terapias celulares como el diseño de nuevas estrategias de inmunoterapia, la búsqueda de nuevos biomarcadores y el estudio de los mecanismos de resistencia y de la evasión inmune del cáncer.CrisisLos cambios en el CNIO se producen tras el relevo en la dirección del centro de investigación, pero sobre todo tras meses en que esta institución ha protagonizado acusaciones de mala gestión, corrupción y acoso laboral . El 29 de enero de 2025 el Ministerio de Ciencia quiso dar por zanjada la crisis con la destitución de su directora, María Blasco y de su gerente, Juan Arroyo.Blasco se alejó de la gestión y se mantuvo en el CNIO, pero solo dedicada a la investigación. El CNIO estrenó una nueva dirección científica con Raúl Rabadán y la gerencia se puso en manos de José Manuel Bernabé.Parecía que las aguas estaban calmadas hasta que se conoció un nuevo escándalo relacionado con la anterior gestión. La Fiscalía mantiene abierta una investigación tras conocer que podría haber un daño patrimonial de hasta 25 millones de euros en las cuentas del centro. En plena crisis reputacional y económica, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se sumerge en una reorganización interna. Su nuevo Plan de Actuación contempla el cese de las unidades de Diagnóstico Molecular y de Cáncer Familiar , así como la extinción de los recursos para el Programa de Terapias Experimentales. La idea es intentar recolocar a los investigadores afectados en nuevas áreas, aunque cada caso se abordará de forma individual, según fuentes del CNIO.El mayor centro de investigación oncológica de España —en el punto de mira desde que en diciembre de 2024 comenzara a cuestionarse la gestión de su entonces directora, María Blasco— ha decidido aplicar una nueva estrategia de cara a 2026 para « adaptar el modelo organizativo» a la evolución del entorno científico y sanitario, «lo que implica que algunas actividades dejen de desarrollarse como unidades independientes», según defiende el CNIO en nota de prensa. Noticia Relacionada estandar Si El Tribunal de Cuentas rastrea desde hace meses decenas de contratos en el CNIO José A. PérezEs lo que ocurrirá con Diagnóstico Molecular y con Cáncer Familiar, ya que «el diagnóstico genético rutinario se encuentra hoy integrado de forma estructural en el Sistema Nacional de Salud». En la primera de las unidades, el centro realizaba pruebas moleculares de alta sensibilidad y especificidad para determinar alteraciones en las secuencias genéticas o cambios en los niveles de expresión de genes involucrados en cáncer. En la segunda unidad, se trabajaba en la selección, evaluación y consejo genético de los pacientes y familias con cáncer, así como el estudio genético de aquellas personas en las que se sospechaba un síndrome de cáncer hereditario. Solo en 2024 llegaron a realizar 3.222 estudios genéticos y citogenéticos en apoyo al Sistema Nacional de Salud. Además, sus laboratorios estudiaban más de 30 genes susceptibles al cáncer, según figura en la última memoria publicada.En cuanto a la investigación en nuevas terapias , el CNIO se enfoca en la inmunoterapia y las nuevas terapias celulares. «Tras un análisis estratégico, el Plan concluye que el impacto científico y el retorno institucional de los recursos del Programa de Terapias Experimentales será mayor si se dedica a áreas prioritarias , como la genómica avanzada, la biología computacional o las plataformas tecnológicas compartidas», informa el centro. Este programa era, según figuraba en la propia web del CNIO, «único en los centros de investigación en España». Su objetivo era «acelerar al máximo la generación de nuevos fármacos», un proceso con muchas etapas que se prolonga durante años.A cambio, el CNIO creará dos nuevos programas científicos basados en el uso de inteligencia artificial (IA) y metodologías computacionales para acelerar el conocimiento sobre el cáncer y avanzar en su prevención, diagnóstico y tratamiento. Se trata de Biología de Sistemas y Computacional del Cáncer; y Genómica del Cáncer de Precisión y de Poblaciones. Se mantendrán además cinco grupos de investigación clínica, cuatro de ellos en colaboración con hospitales del área de Madrid (Hospital 12 de Octubre y Hospital La Paz) y Barcelona (Hospital del Mar). La nueva hoja de ruta prevé mantener el desarrollo de fármacos y terapias celulares como el diseño de nuevas estrategias de inmunoterapia, la búsqueda de nuevos biomarcadores y el estudio de los mecanismos de resistencia y de la evasión inmune del cáncer.CrisisLos cambios en el CNIO se producen tras el relevo en la dirección del centro de investigación, pero sobre todo tras meses en que esta institución ha protagonizado acusaciones de mala gestión, corrupción y acoso laboral . El 29 de enero de 2025 el Ministerio de Ciencia quiso dar por zanjada la crisis con la destitución de su directora, María Blasco y de su gerente, Juan Arroyo.Blasco se alejó de la gestión y se mantuvo en el CNIO, pero solo dedicada a la investigación. El CNIO estrenó una nueva dirección científica con Raúl Rabadán y la gerencia se puso en manos de José Manuel Bernabé.Parecía que las aguas estaban calmadas hasta que se conoció un nuevo escándalo relacionado con la anterior gestión. La Fiscalía mantiene abierta una investigación tras conocer que podría haber un daño patrimonial de hasta 25 millones de euros en las cuentas del centro.  En plena crisis reputacional y económica, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se sumerge en una reorganización interna. Su nuevo Plan de Actuación contempla el cese de las unidades de Diagnóstico Molecular y de Cáncer Familiar , así como la extinción de los recursos para el Programa de Terapias Experimentales. La idea es intentar recolocar a los investigadores afectados en nuevas áreas, aunque cada caso se abordará de forma individual, según fuentes del CNIO.El mayor centro de investigación oncológica de España —en el punto de mira desde que en diciembre de 2024 comenzara a cuestionarse la gestión de su entonces directora, María Blasco— ha decidido aplicar una nueva estrategia de cara a 2026 para « adaptar el modelo organizativo» a la evolución del entorno científico y sanitario, «lo que implica que algunas actividades dejen de desarrollarse como unidades independientes», según defiende el CNIO en nota de prensa. Noticia Relacionada estandar Si El Tribunal de Cuentas rastrea desde hace meses decenas de contratos en el CNIO José A. PérezEs lo que ocurrirá con Diagnóstico Molecular y con Cáncer Familiar, ya que «el diagnóstico genético rutinario se encuentra hoy integrado de forma estructural en el Sistema Nacional de Salud». En la primera de las unidades, el centro realizaba pruebas moleculares de alta sensibilidad y especificidad para determinar alteraciones en las secuencias genéticas o cambios en los niveles de expresión de genes involucrados en cáncer. En la segunda unidad, se trabajaba en la selección, evaluación y consejo genético de los pacientes y familias con cáncer, así como el estudio genético de aquellas personas en las que se sospechaba un síndrome de cáncer hereditario. Solo en 2024 llegaron a realizar 3.222 estudios genéticos y citogenéticos en apoyo al Sistema Nacional de Salud. Además, sus laboratorios estudiaban más de 30 genes susceptibles al cáncer, según figura en la última memoria publicada.En cuanto a la investigación en nuevas terapias , el CNIO se enfoca en la inmunoterapia y las nuevas terapias celulares. «Tras un análisis estratégico, el Plan concluye que el impacto científico y el retorno institucional de los recursos del Programa de Terapias Experimentales será mayor si se dedica a áreas prioritarias , como la genómica avanzada, la biología computacional o las plataformas tecnológicas compartidas», informa el centro. Este programa era, según figuraba en la propia web del CNIO, «único en los centros de investigación en España». Su objetivo era «acelerar al máximo la generación de nuevos fármacos», un proceso con muchas etapas que se prolonga durante años.A cambio, el CNIO creará dos nuevos programas científicos basados en el uso de inteligencia artificial (IA) y metodologías computacionales para acelerar el conocimiento sobre el cáncer y avanzar en su prevención, diagnóstico y tratamiento. Se trata de Biología de Sistemas y Computacional del Cáncer; y Genómica del Cáncer de Precisión y de Poblaciones. Se mantendrán además cinco grupos de investigación clínica, cuatro de ellos en colaboración con hospitales del área de Madrid (Hospital 12 de Octubre y Hospital La Paz) y Barcelona (Hospital del Mar). La nueva hoja de ruta prevé mantener el desarrollo de fármacos y terapias celulares como el diseño de nuevas estrategias de inmunoterapia, la búsqueda de nuevos biomarcadores y el estudio de los mecanismos de resistencia y de la evasión inmune del cáncer.CrisisLos cambios en el CNIO se producen tras el relevo en la dirección del centro de investigación, pero sobre todo tras meses en que esta institución ha protagonizado acusaciones de mala gestión, corrupción y acoso laboral . El 29 de enero de 2025 el Ministerio de Ciencia quiso dar por zanjada la crisis con la destitución de su directora, María Blasco y de su gerente, Juan Arroyo.Blasco se alejó de la gestión y se mantuvo en el CNIO, pero solo dedicada a la investigación. El CNIO estrenó una nueva dirección científica con Raúl Rabadán y la gerencia se puso en manos de José Manuel Bernabé.Parecía que las aguas estaban calmadas hasta que se conoció un nuevo escándalo relacionado con la anterior gestión. La Fiscalía mantiene abierta una investigación tras conocer que podría haber un daño patrimonial de hasta 25 millones de euros en las cuentas del centro. RSS de noticias de sociedad

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