El Papa León XIV visita la mezquita azul de Estambul, pero rechaza rezar en el centro de culto

El Pontífice declinó la oferta de rezar en la emblemática mezquita, aunque el encuentro destacó por la buena conexión con las autoridades del templo musulmán Leer El Pontífice declinó la oferta de rezar en la emblemática mezquita, aunque el encuentro destacó por la buena conexión con las autoridades del templo musulmán Leer  

Tras una ligera reverencia, el Papa León XIV se adentró esta mañana en la emblemática mezquita azul de Estambul, recientemente restaurada, como gesto de fraternidad entre el líder de la Iglesia Católica y el mundo musulmán. El encuentro forma parte de la apretada agenda del pontífice en su primer viaje apostólico, que ha tenido como destino Turquía y que concluirá mañana con una segunda etapa en Líbano.

Así, León XIV visitó la mezquita de Sultanahmet, más conocida como Mezquita Azul, situada en el corazón histórico de la ciudad más grande de Turquía. Acompañado por un séquito del ministerio de Asuntos Religiosos de Turquía, el pontífice se quitó los zapatos al entrar en el centro de culto, un símbolo de respeto que siguen todos los fieles que profesan la religión del Islam. Guiado por el muecín del templo -el encargado de llamar a la oración- León XIV recorrió el interior de la mezquita, conocida por sus mosaicos de color azul. Tras la visita, el muecín, Askin Musa Tunca, declaró a la prensa que le preguntó al papa si deseaba rezar un momento en el templo, pero que el pontífice declinó la oferta, ya que prefería simplemente visitar la mezquita. «No es mi casa, ni tu casa, es la casa de Alá», dijo Tunca, sobre la conversación con el Papa. «‘Si quieres, puedes rezar aquí’, le dije a León XIV. Pero él dijo: ‘Está bien'», aseguró Tunca, que definió la mezquita como «la casa de Dios».

La visita, que duró unos veinte minutos, destacó por la buena conexión entre el pontífice y las autoridades del templo musulmán. El Vaticano definió el encuentro como un recorrido «con un espíritu de reflexión y escucha, con profundo respeto por el lugar y por la fe de quienes se reúnen allí para orar». Cuando el muecín acompañaba a León XIV a la salida, el papa le llamó la atención que en la puerta había una señal de prohibido el paso. «No tienes que salir, puedes quedarte aquí», le comentó el muecín Tunca al pontífice, entre risas.

Toda la atención mediática está puesta en cada gesto y declaración del Papa, a la espera de que éste perfile algunos aspectos aún desconocidos de su perfil como pontífice, como sus prioridades diplomáticas y opiniones geopolíticas. Por el momento, León XIV decidió que su primer viaje apostólico sea un encuentro que le quedó pendiente al anterior papa, Francisco, que no pudo cumplir por su fallecimiento. Se trata del viaje a Turquía este año, en motivo del 1.700 aniversario del concilio de Nicea, un encuentro que sentó las bases de la doctrina de la Iglesia que siguen todas las ramas que profesan esta religión. El viaje a Turquía no solo se trata de un gesto de continuidad con el mandato del anterior papa Francisco, León XIV también tiende una mano para estrechar vínculos con el mundo ortodoxo, así como remarcar la fraternidad con los países musulmanes.

En su primera etapa al frente de la Santa Sede, León XIV podría querer abstenerse de polémica y por ello, ha decidido no incluir en su agenda Santa Sofía, un templo situado frente a la mezquita azul que fue visitado por los tres papas anteriores que viajaron a Turquía. Se trata de una basílica del siglo VI que fue reconvertida en mezquita y catedral en varias ocasiones a lo largo de la historia y finalmente en museo durante el mandato del fundador de la República de Turquía, Mustafa Kemal Atatürk. El actual presidente turco, causó polémica en el mundo cristiano, al reconvertirlo en mezquita en el año 2020. Si bien León XIV no se ha pronunciado sobre la cuestión, el difunto papa Francisco, quien visitó el templo en el año 2014, declaró que le «dolía mucho», la reconversión en mezquita.

Tras su visita a la mezquita azul, León XIV siguió su jornada con un encuentro con los cristianos ortodoxos en la Iglesia Siria de Mor Ephrem, el último templo construido bajo el mandato de Erdogan en 2023. Por la tarde, participará en un rezo con el patriarca Bartolomé, patriarca de Constantinopla y líder espiritual del mundo ortodoxo. Posteriormente cerrará la jornada con un baño de masas en un estadio de conciertos, con una misa para la pequeña comunidad católica de Turquía, un país de 86 millones de habitantes, que cuenta con unos 30.000 católicos.

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