La Generalitat ha ordenado este sábado a Renfe, mediante una resolución, que cancele todos los servicios ferroviarios de Rodalies y de Media Distancia de Cataluña. La decisión se ha tomado al mediodía ante la falta de “condiciones para asegurar una movilidad segura”, después de que anoche el Govern anunciara de forma contundente pasadas las tres de la madrugada que ningún tren circularía y que Renfe, pese a ello, pusiera en marcha el servicio, pero con cortes en todas las líneas, llevando a una nueva jornada de confusión de los miles de viajeros. El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, ha justificado el corte alegando que la red ferroviaria, debido a las intensas precipitaciones de los últimos días y a los problemas larvados durante años de falta de inversión, se encuentra “en una situación excepcional y sin precedentes” por la falta de seguridad en las vías. El servicio se mantendrá cancelado durante todo el domingo, ha añadido a las 19.45 la consejera de Territorio, Sílvia Paneque.
La Generalitat exige a Adif y Renfe el cierre mientras no se pueda garantizar el servicio | Nueva jornada de caos y confusión entre los usuarios durante las horas que ha estado operativo
La Generalitat ha ordenado este sábado a Renfe, mediante una resolución, que cancele todos los servicios ferroviarios de Rodalies y de Media Distancia de Cataluña. La decisión se ha tomado al mediodía ante la falta de “condiciones para asegurar una movilidad segura”, después de que anoche el Govern anunciara de forma contundente pasadas las tres de la madrugada que ningún tren circularía y que Renfe, pese a ello, pusiera en marcha el servicio, pero con cortes en todas las líneas, llevando a una nueva jornada de confusión de los miles de viajeros. El consejero de Presidencia, Albert Dalmau, ha justificado el corte alegando que la red ferroviaria, debido a las intensas precipitaciones de los últimos días y a los problemas larvados durante años de falta de inversión, se encuentra “en una situación excepcional y sin precedentes” por la falta de seguridad en las vías.
Casi una treintena de personas han participado en el comité de crisis que intenta gestionar una de las mayores crisis de las Cercanías catalanas, iniciada el martes con un accidente mortal en Gelida (Barcelona) por un desprendimiento y que volvió a complicarse el jueves con otro corrimiento de tierras en Blanes. Unas 400.000 personas toman, en día laborable, algún tren de la red de Rodalies, el transporte público más utilizado en la conexión del área de Barcelona con el resto del territorio catalán.
Las intensas precipitaciones que caen en Cataluña durante las últimas semanas y nuevos capítulos de desprendimientos pese a los certificados de operatividad presentados por Adif y Renfe han hecho estrechar las precauciones al Govern y se ha encargado la inspección y aseguramiento de 21 puntos que se consideran de riesgo, dos críticos. No hay previsión de restablecimiento de la circulación, del que Dalmau ha dicho solo que se producirá “en el plazo de tiempo más rápido, de forma gradual”. El consejero, en funciones de president por el ingreso hospitalario de Salvador Illa, ha comparecido junto a la consejera portavoz y de Territorio, Sílvia Paneque.
Mientras hablaban los dos consejeros de la Generalitat en una conferencia de prensa, personal de la estación de Sants ya había comenzado a impedir el acceso de los pasajeros a los andenes de los trenes de Rodalies y Regionales. Durante la mañana, solo cuatro líneas han funcionado con cierta normalidad (parte de la R2 al aeropuerto, R8, R16 y R17) según el operador. La Generalitat inicialmente había informado de que hoy no habría trenes por la “incapacidad” para operar el servicio “en toda” la red ferroviaria de Rodalies y Regionales mostrada por Renfe y Adif. Pero después sí se ha puesto en marcha la red de forma parcial, aunque sin información clara, con muchas restricciones y con algunos autobuses de sustitución.
Renfe ha argumentado que durante toda la noche se había trabajado para hacer posible la circulación de convoyes, pero fuentes de la Generalitat aseguran que entre la hora del comunicado de la Generalitat en la red social X (pasadas las tres de la mañana) y el inicio de la preparación de la operativa (antes de las cinco de la mañana) no había mucho tiempo. Además, durante esta mañana se han producido dos nuevos desprendimientos de tierras en Calaf y en Cerdanyola que han presionado en el corte total del servicio.
El Govern ha pedido disculpas a los usuarios de Rodalies, que en los últimos días han agravado el caos que las incidencias acostumbran a dejar en el servicio ferroviario de corta distancia. “Cataluña no se la jugará y no se la puede jugar”, ha apuntado Dalmau, quien ha señalado que ha solicitado la gratuidad del servicio hasta que los usuarios puedan disfrutar de él en su plena normalidad, que es en estos momentos una gran incógnita. La consejera Paneque, preguntada acerca de la posibilidad de abrir un expediente informativo del Govern a Renfe y Adif, ha respondido que se ha iniciado y que hará falta”aclarar algunas cuestiones», y ha recordado que es el Govern el titular del servicio y, por tanto, quien indica a la operadora qué se debe hacer y qué no, textualmente. Uno de los acuerdos tomados este sábado es extremar la coordinación de la información entre la Generalitat y las dos operadoras, que correrá a cargo del Ministerio de Transportes. “Tenemos que generar certezas, las comunicaciones han de ser claras”, ha dicho.
Ante la suspensión del servicio, la Generalitat, titular de la red de Rodalies y que está a la espera de participar en su gestión completa a través de una sociedad compartida con Renfe, ha decidido poner en la carretera 170 autocares para dar servicio alternativo al ferroviario, potenciar las frecuencias de las líneas de Ferrocarrils de la Generalitat en aquellas líneas que puedan sustituir a las de Rodalies y suspender la zona de bajas emisiones del área metropolitana de Barcelona, de forma que los vehículos más contaminantes puedan circular.
Durante toda la jornada se realizan “revisiones exhaustivas” con ingenieros geotécnicos que evaluarán los riesgos.
Los maquinistas de Rodalies han expresado su malestar por la mala situación de la infraestructura. El viernes por la tarde varias decenas de ellos se concentraron en la estación de Sants para protestar ante la situación. Acusaron a Adif, Renfe y la Generalitat de querer restablecer la circulación pese a los problemas de seguridad que detectan en las vías. La protesta tuvo lugar horas después del desprendimiento que obligó a interrumpir de nuevo la circulación en parte de la R1 (en Blanes), una de las más importantes del sistema.
La indignación de los ciudadanos también se refleja en los mensajes críticos de la oposición. El presidente de Junts, Carles Puigdemont, ha vuelto a cargar hoy contra la gestión de la crisis ferroviaria en Cataluña. “Incompetentes y sin competencias. El resumen del gobierno del PSC”, ha resumido Puigdemont.

Por su partes, desde Esquerra, el segundo grupo de la oposición aunque socio parlamentario de Illa, la diputada Ester Capella ha acusado al Ejecutivo catalán de hacer de escudo del Gobierno central e intentar así mitigar la responsabilidad de este, como propietario de la infrastructura (Adif) y del operador del servicio. ”Que el Govern agarre las riendas y señale a los responsables», ha pedido, proponiendo por ejemplo que sea el Ministerio de Transportes el que pague el coste de levantar las barreras en la C-32, una de las medidas decretadas para aliviar el caos de movilidad.
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