Durante su visita oficial por Asia, Emmanuel Macron acudió a Japón para poder afianzar las relaciones diplomáticas entre ambos países. Así, el primer ministro de Francia no solo pudo dialogar con sus homólogos nipones sobre «las repercusiones económicas de la guerra en Medio Oriente», sino que también tuvo tiempo para conocer más en profundidad la cultura.
Prueba de ello se vivió el pasado 31 de marzo cuando el político conoció al cineasta Hayao Miyazaki y pudo conversar con él sobre su trabajo. Además, no solo disfrutaron de una agradable velada, sino que el director de animación le regaló un original firmado de su película Porco Rosso. «Porco Rosso se opone a la brutalidad del mundo con una idea irreductible de libertad», destacó Macron en su perfil de X.
«¡En un momento en que debemos defender la paz, nuestras democracias y la libertad, Porco Rosso! Muchísimas gracias, Hayao Miyazaki, por esta obra que recibo con profunda gratitud», continuó junto a una imagen del regalo. Y es que el filme no solo es un alegato antibelicista, sino que también habla abiertamente del problema del fascismo.
En la obra original, Marco Pagotto, el protagonista, se convierte en cerdo tras negarse a formar parte del ejército italiano para luchar en la primera guerra mundial. De hecho, una de sus frases más conocidas es «prefiero ser un cerdo a un fascista», un mensaje que con el paso del tiempo se ha convertido en el símbolo contra la ola de ultraderecha.
Precisamente esta escena se utilizó en España durante las elecciones de 2023 para animar al voto de los ciudadanos. Aunque España no ha sido el único país que se ha adueñado del personaje. Durante la guerra entre Rusia y Ucrania, el presidente Vladimir Putin calificó a los estados europeos de «cerditos» por apoyar a los ucranianos y la cuenta oficial de respuesta francesa utilizó la famosa escena.
La película, ‘Porcco Roso’, presenta la historia de un piloto italiano que se convirtió en cerdo para no participar en la guerra.
Durante su visita oficial por Asia, Emmanuel Macron acudió a Japón para poder afianzar las relaciones diplomáticas entre ambos países. Así, el primer ministro de Francia no solo pudo dialogar con sus homólogos nipones sobre «las repercusiones económicas de la guerra en Medio Oriente», sino que también tuvo tiempo para conocer más en profundidad la cultura.
Prueba de ello se vivió el pasado 31 de marzo cuando el político conoció al cineasta Hayao Miyazaki y pudo conversar con él sobre su trabajo. Además, no solo disfrutaron de una agradable velada, sino que el director de animación le regaló un original firmado de su película Porco Rosso. «Porco Rosso se opone a la brutalidad del mundo con una idea irreductible de libertad», destacó Macron en su perfil de X.
«¡En un momento en que debemos defender la paz, nuestras democracias y la libertad, Porco Rosso! Muchísimas gracias, Hayao Miyazaki, por esta obra que recibo con profunda gratitud», continuó junto a una imagen del regalo. Y es que el filme no solo es un alegato antibelicista, sino que también habla abiertamente del problema del fascismo.
En la obra original, Marco Pagotto, el protagonista, se convierte en cerdo tras negarse a formar parte del ejército italiano para luchar en la primera guerra mundial. De hecho, una de sus frases más conocidas es «prefiero ser un cerdo a un fascista», un mensaje que con el paso del tiempo se ha convertido en el símbolo contra la ola de ultraderecha.
Precisamente esta escena se utilizó en España durante las elecciones de 2023 para animar al voto de los ciudadanos. Aunque España no ha sido el único país que se ha adueñado del personaje. Durante la guerra entre Rusia y Ucrania, el presidente Vladimir Putin calificó a los estados europeos de «cerditos» por apoyar a los ucranianos y la cuenta oficial de respuesta francesa utilizó la famosa escena.
20MINUTOS.ES – Gente
