España sufre un parón histórico en sus reservas de gas al desplomarse un 23% la llegada de combustible por barco

La recarga de almacenes subterráneos se estanca a las puertas del invierno por el desvío de metaneros hacia Asia y otros países europeos en busca del mejor postor Leer La recarga de almacenes subterráneos se estanca a las puertas del invierno por el desvío de metaneros hacia Asia y otros países europeos en busca del mejor postor Leer  

España ha roto un patrón histórico este verano. Entre olas de calor y con la presión de la subida de precios por la guerra en Oriente Medio, nuestro país extrajo de sus almacenes subterráneos más gas del que inyectó entre julio y agosto, meses en los que habitualmente acelera el llenado de reservas para asegurar el mayor colchón posible antes de la llegada del frío.

Así se desprende de los datos recabados por EL MUNDO de la operación diaria de Enagás, el gestor del sistema gasista, que evidencian que los almacenes subterráneos nacionales cerraron el bimestre con un saldo neto de extracción de 161,2 GWh, al contrario de lo habitual. El mayor consumo de los aires acondicionados y el fuerte aumento del uso de gas para generar electricidad, que creció un 31%, obligaron al país a recurrir al combustible almacenado con más frecuencia que en años anteriores.

Pero, si algo evidencian las cifras es un desplome de las llegadas de gas natural licuado (GNL) por barco. En concreto, en las terminales de regasificación españolas se descargó casi un 23% menos de GNL que en el mismo periodo de 2025. La causa principal está en los buques metaneros que cambian de rumbo en busca del mejor postor para unos cargamentos que siguen estando muy cotizados por el bloqueo en Ormuz.

image

A estas alturas del año, fuentes del sector descartan riesgo de desabastecimiento en España este invierno. Los almacenes subterráneos cerraron agosto al 74% de llenado, nueve puntos porcentuales por encima de la media de la UE (65%). Si bien, la capacidad física de nuestro subsuelo también es significativamente menor a la de Alemania o Francia, por lo que el mismo porcentaje de llenado aquí se traduce en menos toneladas de combustible guardado.

Con todo, España es mucho menos dependiente de esas reservas bajo tierra que la mayoría de los Estados miembros. Y es que el verdadero escudo energético del país para los meses de frío son sus terminales de regasificación, estructuras portuarias gigantescas donde el GNL que llega por vía marítima se almacena y se vuelve a transformar a su estado gaseoso original.

La UE es el mayor importador mundial de GNL, pero antes de la guerra de Ucrania su capacidad de regasificación era peligrosamente escasa. Un país como Alemania, el mayor consumidor de gas de los 27, no contaba con una sola planta de GNL, pues lo había fiado todo al gas que recibía de Rusia por tubería (más barato).

España era una rara avis y, aun hoy, dispone de la mayor infraestructura de GNL de la UE, pero ya no es esa ventanilla única a por la que, casi obligatoriamente, debía pasar la inmensa mayoría de los metaneros para descargar en el Viejo Continente. Francia, Alemania, Italia o Países Bajos le vieron las orejas al lobo y aceleraron terminales capaces de absorber más GNL, principalmente procedente de Estados Unidos.

«España parte con ventaja, pero debemos ser conscientes de que ya no nos medimos solo con Asia. Hemos dejado de ser el único jugador europeo y ahora competimos con países con más capacidad de compra», advierten fuentes del sector.

image

La fantasía de Donald Trump de una guerra rápida en Irán ha caído por su propio peso, trastocando los mercados. Bajo la premisa de que los precios se normalizarían pronto, España y otros de los 27 pospusieron la campaña de llenado a la espera de comprar gas más barato. Pero el shock de oferta y precios persiste y la puja mundial del GNL se ha recrudecido.

El pasado marzo, el barril de Brent cotizaba disparado por encima de 100 dólares y el TTF holandés, índice de referencia del precio del gas en Europa, llegó a escalar a cotas de 55 €/MWh. Estos días, el crudo se mueve alrededor de los 90 dólares y el TTF ha repuntado abriendo la cotización de septiembre en 70 €/MWh. Lo que en marzo adelantó este diario como un lento goteo de buques que se desviaban poco antes de tocar la costa europea, hoy es un golpe directo al aprovisionamiento de los Veintisiete.

En España, esa tormenta perfecta llevó a los almacenes subterráneos a cerrar con una extracción neta de 589,2 GWh en julio, frente a la inyección neta de 2.018 GWh del año anterior. Se trata de un hecho inédito, al menos desde 2021, ya que el sistema gasista no había tenido que recurrir al vaciado de sus reservas en un mes de julio para equilibrar oferta y demanda.

En agosto la balanza se invirtió, con una inyección neta de 428 GWh, un alivio momentáneo que se quedó a años luz del volumen almacenado en agosto de 2025, cuando se inyectaron 2.087 GWh. Es decir, se produjo un desplome del 79,5% en el ritmo de llenado. Además, la recarga de final de verano no llegó a compensar el agujero de julio, rompiendo el patrón habitual de seguridad.

Y del subsuelo a los puertos. Entre julio y agosto, el GNL descargado en las terminales de regasificación españolas se hundió de 33.766 GWh en 2025 a 26.006 GWh en 2026, un 23% menos. Si se atiende al número de metaneros, en julio descargaron trece embarcaciones, el mínimo registrado ese mes en el último lustro. Aunque la llegada de barcos de GNL repuntó en agosto a 23, muy por encima de los 15 de un año entes, ni siquiera así creció proporcionalmente el volumen de GNL descargado en agosto (17.001 GWh) frente al octavo mes de 2025 (15.261 GWh).

Es decir, en agosto llegaron más buques, pero el tamaño medio de sus cargamentos fue mucho menor, lo que significa que España realizó un esfuerzo logístico para atraer cargamentos más pequeños y fragmentados en ausencia de los grandes metaneros.

  • Septimbre apunta este año a la factura de la luz más cara de los últimos cuatro años para un mes equivalente. Según el comparador energético Hello Watt, un hogar medio con tarifa PVPC (regulada) gastará unos 53,55 euros este mes. Entre 2025 y 2023 no se rebasaron los 46 euros en un mes de septiembre. Si bien el coste será un 19,3% más bajo que el pasado agosto, cuando el PVPC promedió 66,38€ (con impuestos incluidos), para un hogar medio.El gas presiona al alza la factura de la luz, pues sus precios se ‘contagian’ cada vez que se usan las centrales de gas para generar electricidad.En el mercado ibérico, el gas ha arrancado septiembre cotizando en unos 70 €/MWh, casi el doble que en el mismo mes de los tres últimos años. El clima y el bloqueo en Ormuz son la ‘pinza’ que mantiene en tensión los mercados.

 Actualidad Económica // elmundo

Te puede interesar