José Manuel Albares: “Esta guerra afecta mucho más a Europa que a su promotor, que no informó ni preguntó”

Viernes 6 marzo. Día D+6 de la guerra de Irán. Una quincena de países están ya directamente implicados en el conflicto bélico iniciado por Estados Unidos y su aliado Israel en el vecindario oriental de Europa. Los muertos superan el millar, cientos de miles de personas abandonan sus hogares y el precio del petróleo y el gas escala en los mercados internacionales. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acaba de regresar de La Rábida (Huelva), donde se ha celebrado la cumbre hispano-portuguesa y se ha vuelto a comprobar la cacofonía de una UE que asiste como convidada de piedra al nuevo reparto de Oriente Próximo, en el que su único papel parece ser el de recoger los platos rotos. La entrevista se celebra caída la noche, en el palacio de Viana, la sede más noble de la diplomacia española. Solo dura 20 minutos, pero hay que actualizarla el sábado, porque el reloj de la guerra no se detiene.

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Albares, durante la entrevista este viernes en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid. El ministro de Exteriores reclama “una voz más contundente” a la UE y advierte del riesgo de escalada de precios y una crisis de refugiados peor que la de 2015  

Viernes 6 marzo. Día D+6 de la guerra de Irán. Una quincena de países están ya directamente implicados en el conflicto bélico iniciado por Estados Unidos y su aliado Israel en el vecindario oriental de Europa. Los muertos superan el millar, cientos de miles de personas abandonan sus hogares y el precio del petróleo y el gas escala en los mercados internacionales. El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, acaba de regresar de La Rábida (Huelva), donde se ha celebrado la cumbre hispano-portuguesa y se ha vuelto a comprobar la cacofonía de una UE que asiste como convidada de piedra al nuevo reparto de Oriente Próximo, en el que su único papel parece ser el de recoger los platos rotos. La entrevista se celebra caída la noche, en el palacio de Viana, la sede más noble de la diplomacia española. Solo dura 20 minutos, pero hay que actualizarla el sábado, porque el reloj de la guerra no se detiene.

Pregunta. Feijóo dice que por encima del derecho internacional están los derechos humanos.

Respuesta. Feijóo no comprende de lo que habla. Los derechos humanos son parte del derecho internacional. Es la misma cosa. De hecho, la Declaración Universal de los Derechos Humanos es una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sin derecho internacional, es la ley de la selva, la ley del más fuerte. No puede ser. El mundo es más inseguro. Estamos ante una guerra en violación flagrante del derecho internacional con consecuencias incalculables que empezamos a sentir ya en miles de víctimas en Oriente Medio, completamente desestabilizado, y en un alza de los precios energéticos que repercuten en la gasolina que están pagando todos los españoles.

P. El PP acusa al Gobierno de hacer electoralismo y tacha el “No a la guerra”de lema de pancarta.

R. El “No a la guerra” no es un lema, es un sentimiento mayoritario en la población española y mundial, como estamos viendo. Hemos sido los primeros, una vez más, como en Gaza, como en el reconocimiento del Estado palestino. Pero cada vez más países, más líderes nos aplauden y más personas en el mundo acompañan ese movimiento. O se está con la paz o se está con la guerra. El Gobierno de España está con la paz. Es el PP el que está aislado.

P. ¿Se votará en el Congreso el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre como pide el PP?

R. Esa fragata está en una misión de paz para garantizar la seguridad de la UE y el presidente ya ha dicho que comparecerá para dar explicaciones. Lo que el PP no comprende es que hay una enorme diferencia entre una misión para preservar el espacio aéreo europeo y una guerra unilateral en violación del derecho internacional en Irán.

P. ¿Cree que el PP votaría en contra de acudir en ayuda de un socio de la UE como Chipre?

R. Tiene que preguntárselo al señor Feijoó. Por sus declaraciones, entiendo que se siente cómodo siendo el líder del partido de la guerra, como lo fue Aznar en Irak. La mayoría de sus asesores internacionales son los ideólogos de aquella guerra. Lo que sí sé, y las encuestas lo demuestran, es que la inmensa mayoría de los españoles está junto al Gobierno en el no a la guerra.

P. Si Trump cumple sus amenazas, ¿tendrá España la solidaridad de sus socios europeos?

R. No veo por qué tiene que haber ningún tipo de coerción sobre España, como tampoco creemos que tenga que haberla sobre Dinamarca en torno a Groenlandia. Nosotros siempre hemos demostrado solidaridad y estoy convencido, y así lo han trasladado los distintos países, que habría solidaridad con España. Pero, sobre todo, ¿por qué habría coerción? ¿Porque un país toma decisiones soberanas acordes con la Carta de Naciones Unidas y el derecho internacional? ¿Qué mundo de la jungla sería ese?

P. No sé sí habrá coerción, ha habido amenazas.

R. Lo que hay son declaraciones como ha habido con muchos otros países. España es un país europeo que actúa acorde con la Carta de las Naciones Unidas. El derecho está de nuestro lado y tenemos una política comercial común que dirige la Comisión, que ya ha dicho que cualquier coerción sobre España o cualquier otro Estado de la UE sería respondida conjuntamente.

P. Se echa en falta una voz europea única y potente ante guerra en su vecindario inmediato.

R. Sin duda alguna esta guerra, porque afecta a Oriente Medio y por lo tanto al Mediterráneo y al sur de Europa, nos afecta mucho más que al promotor de la guerra. La traslación a los precios energéticos golpea ya a los españoles y a los europeos. Vimos el movimiento de un millón de sirios lo que supuso hace ya años. [Ahora] estamos hablando de un país como Irán, de casi cien millones de personas. Podríamos estar ante un movimiento de población, como ocurrió en Siria, pero de unas dimensiones mucho mayores. Claro, todo eso afecta a Europa. Así que esa voz española que habla de paz lo hace por un doble motivo. Por los valores de los españoles y europeos de paz, pero también por sus intereses más directos. El alza del coste de la vida, la llegada masiva y descontrolada de refugiados desesperados… Todo eso está en juego por una guerra de la que ni se informó ni se preguntó a Europa.

P. ¿Europa no está a la altura del reto?

R. Me gustaría, y así se lo he trasladado a la Alta Representante y en el Consejo de Asuntos Exteriores, que hubiera una voz más firme, más clara, más contundente. España ha sido la primera, con muchas diferencia, de manera muy destacada. Pero ya se van sumando día a día cada vez más voces europeas.

P. ¿Está satisfecho con la explicación que ha dado el canciller alemán de por qué no defendió a España cuando la amenazó Trump en su presencia?

R. He visto que en días posteriores han modulado un poco la explicación. Tampoco me voy a extender. España es un país solidario con los socios europeos. Lo somos con Dinamarca, respecto a Groenlandia, y los somos con los países del Este, tenemos tropas en los países bálticos o Eslovaquia. Defendiendo el flanco Este de la OTAN defendemos también la seguridad de Alemania. Por tanto, esperamos una solidaridad de Alemania a la altura del espíritu europeísta de Adenauer o Merkel. España fue un país muy solidario en el momento de la reunificación alemana. Esperamos esa solidaridad de vuelta.

P. Dice Mark Rutte que Irán estaba a punto de tener armas nucleares. ¿El secretario general de la OTAN compartió esa información con los aliados?

R. No, en absoluto. Y al respecto, tres cosas. España siempre ha animado, invitado, exhortado, exigido [a Irán] que se sentara en la mesa de negociación sobre el dossier nuclear. En segundo lugar, han sido muchas las veces que han dicho que Irán estaba a punto de alcanzar la bomba. Y luego, cuando uno habla con el director general de la Organización Internacional de la Energía Atómica, no te indica eso. En tercer lugar, hubo una operación el verano pasado con la que supuestamente se había destruido ya toda la capacidad nuclear. En cualquier caso, nada justifica una guerra unilateral, sin informar a socios y aliados, en violación del derecho internacional.

P. En el ataque al programa nuclear iraní de 2025, España permitió el reabastecimiento en vuelo de los aviones americanos, ¿qué ha cambiado ahora?

R. No me constan esas operaciones. En estos momentos estamos ante una guerra unilateral, en violación del derecho internacional, que tiene consecuencias imposibles de prever ni calcular y que en menos de una semana ha desestabilizado ya todo Oriente Medio, con el ataque de Estados Unidos e Israel y la respuesta completamente injustificada de Irán, lanzando cohetes a prácticamente todos los países de la región. Son motivos más que suficientes para que este gobierno se ponga al frente del rechazo a la guerra. La democracia, el desarrollo, la estabilidad, los derechos humanos nunca llegan con bombas desde el cielo.

P. Países como Francia o Reino Unido han dicho: no participamos en el ataque a Irán, pero protegemos militarmente a las monarquías del Golfo de las represaliadas de Teherán. ¿Cuál es la posición de España?

R. Es pública y notoria. Yo he llamado a cada uno de mis homólogos de los países que han recibido ataques y les he trasladado nuestra solidaridad. Hemos condenado esos ataques completamente injustificados por parte de Irán. Y hemos ofrecido una solución: la desescalada. Cesar los bombardeos de un lado y el lanzamiento de cohetes de otro y regresar a la mesa de la negociación. Esta espiral de violencia sólo llama a más violencia y al final a un caos que nos afectará a todos.

P. Francia ha propuesta una misión naval para reabrir el estrecho de Ormuz, ¿participará España?

R. No estamos ahora mismo en eso. No he tenido ningún contacto con mi colega francés al respecto.

P. Tenemos casi 700 soldados en el sur del Líbano, atrapados entre los misiles de Hezbolá y la invasión de Israel. ¿Vale la pena mantenerlos?

R. Esas tropas están bajo bandera de la ONU en una misión de paz y tanto Israel como Hezbolá deben respetarlas escrupulosamente. Estamos en contacto constante con Naciones Unidas analizando la situación. Hay un mandato que está todavía en vigor y España toma sus decisiones, cuando estamos bajo bandera de Naciones Unidas, con las Naciones Unidas y el resto de los países que conforman la misión.

P. ¿Cómo va la evacuación de los ciudadanos españoles de Oriente Próximo?

R. Hay 31.000, o había porque han salido ya más de 4.000 españoles, que teníamos contabilizados en la región. Mayoritariamente, han solicitado salir quienes eran transeúntes, personas que estaban por trabajo, turismo o haciendo escala. También algunos residentes. Están saliendo por todas las vías posibles: con aviones del Ejército del Aire español desde Mascate, vuelos comerciales desde distintos países y también por las rutas terrestres que estamos facilitando. Hablamos con las compañías aéreas. Les pedimos que cuando el espacio [aéreo] esté abierto haya vuelos a España y que en todos entren españoles, como este sábado desde Qatar; y vamos canalizando por vía terrestre a países que tienen su espacio aéreo [abierto]. La única vía que no podemos usar es la marítima, porque el estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado, pero desde luego no vamos a cerrar ninguna de las operaciones de evacuación, que tenemos en marcha en prácticamente todos los países de Oriente Medio, hasta que el último español que lo solicite nos lo traslade. La situación es muy volátil. Quienes hace dos días no tenían pensado salir, hoy nos lo piden con urgencia. Nos vamos adaptando a las circunstancias.

P. ¿Hasta cuándo seguirá abierta la Embajada de España en Teherán?

R. Hemos hecho dos evacuaciones de residentes, una hace unos meses y otra esta semana. Los españoles que todavía quedan en Irán son los que no han expresado su deseo de salir. Este sábado hemos evacuado al embajador y a todo el personal diplomático, porque no se daban las condiciones mínimas de seguridad en Teherán. La seguridad de todos los españoles, incluido por supuesto el servicio exterior de España es mi prioridad absoluta.

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