El CEO de la gestora para Europa, Patrick Thomson, cree que la región está decidida a crecer y apura a la industria a no dormirse frente al alza de los neobancos Leer El CEO de la gestora para Europa, Patrick Thomson, cree que la región está decidida a crecer y apura a la industria a no dormirse frente al alza de los neobancos Leer
Háganse a la idea: «La foto general es esta: los mercados son racionales». En medio del mundanal ruido, de gobiernos populistas, guerras, problemas de suministro en la industria, un petróleo disparado, precios de la vivienda intratables y ahorros aparcados en la cuenta de los bancos sin ambición alguna… el coloso de las finanzas estadounidense y una de las mayores gestoras de activos del mundo, JP Morgan Asset Management, no solo ve motivos en los mercados para que sigan subiendo, sino que cree que Europa está en su mejor momento de los últimos años.
En un salón de actos victoriano, de techos elevados, vidrieras coloridas y madera noble, la gestora estadounidense reunió la semana pasada a periodistas de media Europa para explicarles que es el momento de Europa, de «estar invertido» y de subirse a la ola del cambio que promueven las instituciones comunitarias, por primera vez, convencidas de ello. Solo a través de JP Morgan AM llegaron el año pasado 7.000 millones de dólares de flujos netos (esto es, deducidas las salidas) a compañías europeas. Es la primera vez en tiempo que se veía tanto interés por parte de los inversores.
Los máximos responsables de la gestora (con 675.000 millones de dólares en activos bajo gestión, la segunda mayor de Europa) repiten cada vez que suben al escenario la dificultad del momento actual, cuando «no se puede predecir qué pasará la semana siguiente», en un mundo que es «el más peligroso desde la II Guerra Mundial». La Administración de Donald Trump rema en contra de la predictibilidad que tanto gusta al dinero. Ahora bien, «el caos político tiene dos consecuencias: el mayor gasto público (…) EEUU está recortando impuestos, al tiempo que gasta más en su independencia y esto termina repercutiendo en un mayor crecimiento», afirmaba Karen Ward, estratega jefe para la región de EMEA de JP Morgan AM.
Y el otro impacto adicional se produce sobre las compañías. «Los hyperscalers (hiperescaladores) están luchando entre ellos por ver quién presenta ante sus inversores el mayor gasto en capex [inversiones en capital] para crear o desarrollar tecnología» y esto son cantidades ingentes de dinero por parte de firmas como Google, Microsoft, Amazon, Meta y Oracle. La previsión es de una inversión de 700.000 millones de dólares solo este año por parte de las cuatro compañías en inteligencia artificial.
«Cuanto más caótico se convierte el mundo, más fuerza a estas compañías a mejorar sus modelos de negocio (…) Hay que estar invertido» sí o sí para entrar a formar parte de lo que definen como un «círculo virtuoso» de mayor consumo y mayor riqueza de los hogares. Y aquí se llega al otro elefante en la habitación: los ahorros de las familias europeas.
Según cálculos de JP Morgan AM, desde el estallido de la pandemia hasta la actualidad, los hogares alemanes y franceses han acumulado un ahorro cercano a los 1,7 billones de euros, en Italia alcanzan el billón, igual que en Reino Unido y en España, algo menor, se sitúa sobre los 600.000 millones de euros. En total, son unos 6 billones de euros, de los cuales, más de un tercio está en cuentas bancarias o similares que dan ninguna o una muy escasa remuneración. En resumen: con la inflación actual están perdiendo dinero.
«¿Cuánto tiempo lleva Europa tratando de dar forma a una unión de mercados? Unos 20 años. Y esta vez, tras los informes escritos por el señor Draghi y el señor Letta, parece que los reguladores se lo están tomando muy en serio», sostiene Patrick Thomson, consejero delegado de JP Morgan AM, en una entrevista para Actualidad Económica. Sentado a la mesa el máximo responsable de la gestora en EMEA (Europa, Oriente Medio y África) desgrana cómo impactarán sobre el crecimiento que persigue la Eurozona asuntos como las inversiones planteadas por gobiernos como el alemán (con 400.000 millones de euros previstos en defensa hasta 2027) o una conversación extendida en Europa sobre «la necesidad de reformar el sistema de pensiones ante la imposibilidad de hacer frente a ellas» por parte de los estados. «Se está produciendo un gran cambio. En Francia, con las elecciones generales en previsión, se está hablando de reformar las pensiones. Todo el mundo está hablando de ello. El hecho de que se estén impulsando las fusiones transfronterizas también, la consolidación en el sector financiero… Todo ello me hace ser más optimista sobre el hecho de que Europa no va a desperdiciar esta oportunidad, esta crisis actual» para dar un paso al frente.
La realidad es que Europa necesita crecer, «este es nuestro gran problema», y podría hacerlo y hacer frente al envejecimiento de la población si se «desbloquearan» los billones de ahorros que los ciudadanos tienen almacenados en su cuenta bancaria. Voilá: tercer pilar que impulsará a las bolsas.
Thomson, consciente de que en Europa somos «más pesimistas» que los estadounidenses, cree que los gobiernos europeos se han vuelto más predecibles con el objetivo de atraer capital. «Por ejemplo, en España», recuerda, «decidieron revisar los impuestos que aplicaban sobre las energías renovables y los cambiaron hace años. Pues bien, no lo han vuelto a hacer (…) Como inversores no queremos favores especiales, solo necesitamos unas políticas estables». Entiende que es lección aprendida no solo en España sino en la mayoría de estados de la Unión Europea.
Uno de los objetivos de la UE es ganar tamaño, ser capaz de hacer frente a los gigantes estadounidenses financieros en términos de pagos, de bancos, de gestión de activos, de capital privado… y un largo etcétera donde EEUU nos lleva mucha ventaja. Preguntado por cómo ve el mapa de gestoras europeas en diez años, Thomson vaticina que nos encontraremos con «unos pocos players nacionales e internacionales y todavía quedarán muchas pequeñas boutiques» de nicho y otras nuevas que surgirán más innovadoras.
«Se ha visto con los neobancos y su crecimiento, cuando hace cinco años ni existían». El CEO de JP Morgan AM cree que tendrán un papel determinante en la gestión de activos también, ahora que las generaciones más jóvenes han despertado de su letargo financiero. Entidades como Revolut o Trade Republic ofrecen un bróker a través del que invertir en fondos, ETFs, acciones o bonos, e incluso se plantean lanzar una suerte de banca privada para sus clientes más adinerados.
El banco estadounidense lanzó hace cinco años su marca digital Chase en Reino Unido al estilo neobanco, sin oficinas, pero con el balance y la solvencia de un gigante detrás. Era el primer mercado en Europa donde se dirigía al público retail. «Tenemos 30.000 millones en depósitos y 2 millones de clientes. Queremos llegar a ofrecer un servicio completo, hipotecas, crédito, etc.», confiesa Thomson.
La semana pasada Chase desembarcó en Alemania, el mercado en el que se mira el resto de Europa por el crecimiento de los neobancos y porque son la avanzadilla en Europa en educación financiera. Como carta de presentación la marca minorista de JP Morgan ofrece un 4% TAE[tasa anual equivalente] los cuatro primeros meses que luego pasará al 2%. En España el banco (neobanco en este caso) más avanzado llega al 3%, cuando el tipo oficial en Europa para los depósitos todavía se sitúa 100 puntos básicos por debajo. «Debemos trabajar en cómo defender nuestro negocio frente a estos neobancos» desde la industria tradicional bancaria, defiende, si no quieren quedarse fuera del tablero de juego de la nueva Europa.
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