Las enfermedades cardiovasculares (ECV), como la hipertensión arterial, el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular, entre otras, son la segunda causa de muerte en España.
Investigaciones recientes se han centrado en frutas y verduras que pueden ayudar a eliminar la placa dañina de las arterias, aliviar la presión sobre los vasos sanguíneos y evitar que el corazón se esfuerce demasiado.
Ahora, investigadores del Instituto Tecnológico de Illinois (Illinois Tech) han descubierto que combinar aguacate y mango podría mejorar la salud vascular, un factor clave para predecir enfermedades arteriales, coágulos sanguíneos, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
En un nuevo estudio, publicado en la revista Journal of the American Heart Association, más de 80 adultos con prediabetes, una condición precursora reversible de la diabetes tipo 2 que aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, siguieron una dieta baja en grasas y fibra o incorporaron aguacate y mango a su dieta.
Tras ocho semanas, las personas que siguieron la dieta de aguacate y mango experimentaron mejoras significativas en la función de sus vasos sanguíneos, lo que reduce la carga de trabajo del corazón y ayuda a que la sangre rica en oxígeno llegue a los órganos vitales.
También experimentaron mejoras medibles en su presión arterial diastólica, el número inferior en la lectura de la presión arterial, lo que reduce la tensión en el corazón y disminuye el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
Los investigadores creen que la fibra, la vitamina C y el contenido de grasas insaturadas de la combinación de aguacate y mango son los responsables de las mejoras y podrían representar una forma práctica de mejorar la salud del corazón más allá de la medicación.
«Esta investigación refuerza la eficacia de las estrategias centradas en la alimentación para ayudar a reducir las enfermedades cardiovasculares, especialmente en poblaciones vulnerables como las personas con prediabetes», dice la doctora Britt Burton-Freeman, investigadora principal y profesora de Illinois Tech.
La fibra, la vitamina C y el contenido de grasas insaturadas de la combinación de aguacate y mango son los responsables de los beneficios para la salud.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV), como la hipertensión arterial, el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular, entre otras, son la segunda causa de muerte en España.
Investigaciones recientes se han centrado en frutas y verduras que pueden ayudar a eliminar la placa dañina de las arterias, aliviar la presión sobre los vasos sanguíneos y evitar que el corazón se esfuerce demasiado.
Ahora, investigadores del Instituto Tecnológico de Illinois (Illinois Tech) han descubierto que combinar aguacate y mango podría mejorar la salud vascular, un factor clave para predecir enfermedades arteriales, coágulos sanguíneos, ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
En un nuevo estudio, publicado en la revista Journal of the American Heart Association, más de 80 adultos con prediabetes, una condición precursora reversible de la diabetes tipo 2 que aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, siguieron una dieta baja en grasas y fibra o incorporaron aguacate y mango a su dieta.
Tras ocho semanas, las personas que siguieron la dieta de aguacate y mango experimentaron mejoras significativas en la función de sus vasos sanguíneos, lo que reduce la carga de trabajo del corazón y ayuda a que la sangre rica en oxígeno llegue a los órganos vitales.
También experimentaron mejoras medibles en su presión arterial diastólica, el número inferior en la lectura de la presión arterial, lo que reduce la tensión en el corazón y disminuye el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
Los investigadores creen que la fibra, la vitamina C y el contenido de grasas insaturadas de la combinación de aguacate y mango son los responsables de las mejoras y podrían representar una forma práctica de mejorar la salud del corazón más allá de la medicación.
«Esta investigación refuerza la eficacia de las estrategias centradas en la alimentación para ayudar a reducir las enfermedades cardiovasculares, especialmente en poblaciones vulnerables como las personas con prediabetes», dice la doctora Britt Burton-Freeman, investigadora principal y profesora de Illinois Tech.
20MINUTOS.ES – Salud
