Marta Barranco, psicóloga: «No siempre hace falta un motivo enorme para dejar una relación»

Mantener una relación de pareja no ha sido nunca algo sencillo, mucho menos ahora que existen tantas expectativas y formas de comunicación que cambian constantemente. Requiere atención, comunicación y esfuerzo constante, y, a veces, los desafíos no se presentan en forma de grandes conflictos, sino a través de pequeños gestos, hábitos o silencios que van afectando la conexión entre dos personas.

Comprender estas dinámicas es clave para reflexionar sobre lo que realmente sostiene o debilita un vínculo afectivo. Para quienes no saben ver las señales o no se aclaran con lo que sienten, Marta Barranco, psicóloga, ha salido al rescate: «No siempre hace falta un motivo enorme para dejar una relación«, empieza contando. ¿Qué motivos se creen que son suficientes para romper una relación? Suelen señalarse las infidelidades o agresiones verbales o físicas, pero hay tantos motivos como seres humanos en el mundo.

Por qué se rompen las relaciones

Tal como señala Marta Barranco, a veces una ruptura viene dada por «no sentirte cuidada o no sentir que le importas a la otra persona». Y mucho más… «Es pedir 80 veces lo mismo y que nunca se dé. A veces es ir a todos los sitios sola, a veces es no tener a quién contarle cuando te pasa algo o cuando tienes un mal día», dice.

La experta, que ha publicado un vídeo a las redes sociales para ayudar a muchas personas que no se sienten comprendidas con este tema, ha continuado diciendo que también «es sentir que la otra persona no te va a entender y que tampoco va a hacer un esfuerzo por entenderte. A veces es sentir que, aunque estás viviendo con otra persona, estás continuamente sola». Por supuesto, también es sentir que no coincidís en nada y que «lo que antes te gustaba de la otra persona ya no».

Qué hace funcionar una relación

No hay una pócima mágica para que una relación de amor funcione. Lo cierto es que hay tantos secretos como relaciones hay en el mundo: lo que les funciona a unos, a otros puede no serles útil. Marta Barranco señala que para que una relación funcione y se mantenga en el tiempo, hacen falta muchísimas cosas. ¿Como cuáles? Ser detallista no solo en lo material, también estar pendiente de los asuntos de la otra persona; dar alguna que otra sorpresa; preguntar por el trabajo, por la familia…

«Una relación no solo termina porque ocurre algo gravísimo que no se puede perdonar; a veces, una relación termina porque ya no se cuida, ya no se trabaja y ya no se refuerza. Esto hace que cada vez tengas menos motivos para seguir peleando, construyendo y apostando por la otra persona», recuerda Marta Barranco.

 La psicologa recuerda que para romper una relación no siempre se encuentran grandes motivos: a veces basta con darse cuenta de las «cosas» pequeñas que faltan en el día a día.  

Mantener una relación de pareja no ha sido nunca algo sencillo, mucho menos ahora que existen tantas expectativas y formas de comunicación que cambian constantemente. Requiere atención, comunicación y esfuerzo constante, y, a veces, los desafíos no se presentan en forma de grandes conflictos, sino a través de pequeños gestos, hábitos o silencios que van afectando la conexión entre dos personas. 

Comprender estas dinámicas es clave para reflexionar sobre lo que realmente sostiene o debilita un vínculo afectivo. Para quienes no saben ver las señales o no se aclaran con lo que sienten, Marta Barranco, psicóloga, ha salido al rescate: «No siempre hace falta un motivo enorme para dejar una relación«, empieza contando. ¿Qué motivos se creen que son suficientes para romper una relación? Suelen señalarse las infidelidades o agresiones verbales o físicas, pero hay tantos motivos como seres humanos en el mundo. 

Por qué se rompen las relaciones

Tal como señala Marta Barranco, a veces una ruptura viene dada por «no sentirte cuidada o no sentir que le importas a la otra persona». Y mucho más… «Es pedir 80 veces lo mismo y que nunca se dé. A veces es ir a todos los sitios sola, a veces es no tener a quién contarle cuando te pasa algo o cuando tienes un mal día», dice. 

La experta, que ha publicado un vídeo a las redes sociales para ayudar a muchas personas que no se sienten comprendidas con este tema, ha continuado diciendo que también «es sentir que la otra persona no te va a entender y que tampoco va a hacer un esfuerzo por entenderte. A veces es sentir que, aunque estás viviendo con otra persona, estás continuamente sola». Por supuesto, también es sentir que no coincidís en nada y que «lo que antes te gustaba de la otra persona ya no».

Qué hace funcionar una relación

No hay una pócima mágica para que una relación de amor funcione. Lo cierto es que hay tantos secretos como relaciones hay en el mundo: lo que les funciona a unos, a otros puede no serles útil. Marta Barranco señala que para que una relación funcione y se mantenga en el tiempo, hacen falta muchísimas cosas. ¿Como cuáles? Ser detallista no solo en lo material, también estar pendiente de los asuntos de la otra persona; dar alguna que otra sorpresa; preguntar por el trabajo, por la familia… 

«Una relación no solo termina porque ocurre algo gravísimo que no se puede perdonar; a veces, una relación termina porque ya no se cuida, ya no se trabaja y ya no se refuerza. Esto hace que cada vez tengas menos motivos para seguir peleando, construyendo y apostando por la otra persona», recuerda Marta Barranco.

 20MINUTOS.ES – Salud

Te puede interesar