Patri Pérez y Lester Duque hablan de lo peor de su vida íntima tras convertirse en padres: «Es como una yincana»

Han pasado más de cuatro meses desde que Patri Pérez y Lester Duque ampliaron la familia dándole la bienvenida a su segunda hija, Cala, y, aunque su relación habría tenido su particular ‘renacer’ a raíz de su reconciliación, lo cierto es que los desafíos de la convivencia y el cuidado de los pequeños también han causado estragos en su vida íntima.

Como cada semana, los exparticipantes de La isla de las tentaciones, quienes hace poco mostraron un recorrido por su nueva casa de más de 10.000 metros cuadrados, se han sentado a charlar en su canal de Mediaset Infinity, Renaciendo, pero, esta vez, lo hacen con un propósito muy claro: «normalizar» y visibilizar la realidad de muchas parejas que se convierten en padres y experimentan un cambio en su vida sexual.

Y es que, si ya hace unas semanas la propia Patri se quejaba de que la falta de «tiempo de calidad» en pareja les había llevado a atravesar un momento «complicado» en su relación —«Cuando nace un niño es una crisis existencial», comentaba ella—, ahora confiesa que esta nueva etapa vital habría comprometido también la frecuencia y la «calidad» de sus relaciones íntimas.

«Comparado con el (sexo) que teníamos antes, está un poco baja la cosa», explicaba ella. «Nos tenemos que adaptar un poco a cuando se puede, ser rápidos…», continuaba, destacando lo dolorosas que le resultaban estas experiencias durante las primeras semanas tras dar a luz.

En este sentido, y teniendo en cuenta que ambos acordaron dormir en camas separadas mientras dure la lactancia de Cala, la pareja de influencers señaló que aprovechan los breves momentos -en los que sus hijos están dormidos o cuando el mayor, Río, está en la guardería para disfrutar de su intimidad. «Cuando están despiertos es imposible. Esto es como una yincana», expresó la catalana.

En otro orden de cosas, Lester y Patri echaron la vista atrás y desvelaron el tipo de vínculos que establecieron con otras personas tras su ruptura. Así, y aunque el canario bromeaba con que «no llegó a culminar» ningún encuentro, la barcelonesa subrayó que en ese tiempo nunca flirteó con nadie. «Yo no sé si lo hubiese podido perdonar», confesó ella, en alusión a una hipotética relación extramarital de él durante su hiato.

Igual de rotunda, Patri descartó la posibilidad de participar en experiencias intercambio de pareja o club de swinger. «No soy tan moderna», señaló. «No me la juego, chicos. Estoy bien con lo que tengo en casa. No me apetece, ni tampoco me llama la atención intercambiar parejas», agregó, a lo que Lester sugirió, entre bromas, la posibilidad de hacer un trío «por curiosidad», algo que ella también rechazó.

 Los exparticipantes de ‘La última tentación’ se sinceran sobre sus fantasías y la posibilidad de realizar algún intercambio de parejas, entre otras cosas.  

Han pasado más de cuatro meses desde que Patri Pérez y Lester Duque ampliaron la familia dándole la bienvenida a su segunda hija, Cala, y, aunque su relación habría tenido su particular ‘renacer’ a raíz de su reconciliación, lo cierto es que los desafíos de la convivencia y el cuidado de los pequeños también han causado estragos en su vida íntima.

Como cada semana, los exparticipantes de La isla de las tentaciones, quienes hace poco mostraron un recorrido por su nueva casa de más de 10.000 metros cuadrados, se han sentado a charlar en su canal de Mediaset Infinity, Renaciendo, pero, esta vez, lo hacen con un propósito muy claro: «normalizar» y visibilizar la realidad de muchas parejas que se convierten en padres y experimentan un cambio en su vida sexual.  

Y es que, si ya hace unas semanas la propia Patri se quejaba de que la falta de «tiempo de calidad» en pareja les había llevado a atravesar un momento «complicado» en su relación —«Cuando nace un niño es una crisis existencial», comentaba ella—, ahora confiesa que esta nueva etapa vital habría comprometido también la frecuencia y la «calidad» de sus relaciones íntimas.

«Comparado con el (sexo) que teníamos antes, está un poco baja la cosa», explicaba ella. «Nos tenemos que adaptar un poco a cuando se puede, ser rápidos…», continuaba, destacando lo dolorosas que le resultaban estas experiencias durante las primeras semanas tras dar a luz. 

En este sentido, y teniendo en cuenta que ambos acordaron dormir en camas separadas mientras dure la lactancia de Cala, la pareja de influencers señaló que aprovechan los breves momentos -en los que sus hijos están dormidos o cuando el mayor, Río, está en la guardería para disfrutar de su intimidad. «Cuando están despiertos es imposible. Esto es como una yincana», expresó la catalana. 

En otro orden de cosas, Lester y Patri echaron la vista atrás y desvelaron el tipo de vínculos que establecieron con otras personas tras su ruptura. Así, y aunque el canario bromeaba con que «no llegó a culminar» ningún encuentro, la barcelonesa subrayó que en ese tiempo nunca flirteó con nadie. «Yo no sé si lo hubiese podido perdonar», confesó ella, en alusión a una hipotética relación extramarital de él durante su hiato. 

Igual de rotunda, Patri descartó la posibilidad de participar en experiencias intercambio de pareja o club de swinger. «No soy tan moderna», señaló. «No me la juego, chicos. Estoy bien con lo que tengo en casa. No me apetece, ni tampoco me llama la atención intercambiar parejas», agregó, a lo que Lester sugirió, entre bromas, la posibilidad de hacer un trío «por curiosidad», algo que ella también rechazó.

 20MINUTOS.ES – Gente

Te puede interesar