Patricia Steisy, la que fuera tronista de Mujeres y Hombres y Viceversa, ha vuelto a usar un vestido de cuando tenía 23 años tras perder 50 kilos en cinco meses, tal y como ha contado en su Instagram.
Mientras estaba preparándose para acudir a la gala de los Influencer Awards, se acordó de un viejo vestido que usaba cuando estaba en MHYV. Al visualizarse en él, la influencer reflexionó: «Pero vamos, ni de coña, ese ni de coña».
Su sorpresa y alegría fueron mayúsculas cuando se vistió y vio que le quedaba genial: «Pues sí que me está, me está perfecto», afirmó en sus historias de Instagram.
La también exconcursante de Supervivientes llegó a pesar 110 kilos, así lo contó en sus redes sociales, algo que le pasó factura a nivel mental: «Cuando superé los 100 kilos, dejé de pesarme. No me hacía fotos de cuerpo entero. Llegué a un punto en el que solo me ponía mallas. Nada me estaba bien», dijo.
No solo habló de las secuelas emocionales, sino también de las físicas: dolor de espalda, dificultad para respirar, cansancio extremo… Esta transformación no fue nada fácil para ella: «He tenido que enfrentarme a muchas cosas que no me gustaban de mí», ha confesado.
«Podemos decir que, hoy por hoy, estoy más delgada que cuando salí de ‘Supervivientes‘», comentó la pareja de Pablo Pisa. Este cambio físico a base de esfuerzo le ha hecho sentirse «más guapa que nunca«. Sin embargo, advirtió a sus seguidores de que «cada cuerpo es distinto y cada proceso tiene su tiempo».
La ‘influencer’ llegó a pesar 110 kilos hace apenas 5 meses.
Patricia Steisy, la que fuera tronista de Mujeres y Hombres y Viceversa, ha vuelto a usar un vestido de cuando tenía 23 años tras perder 50 kilos en cinco meses, tal y como ha contado en su Instagram.
Mientras estaba preparándose para acudir a la gala de los Influencer Awards, se acordó de un viejo vestido que usaba cuando estaba en MHYV. Al visualizarse en él, la influencer reflexionó: «Pero vamos, ni de coña, ese ni de coña».
Su sorpresa y alegría fueron mayúsculas cuando se vistió y vio que le quedaba genial: «Pues sí que me está, me está perfecto», afirmó en sus historias de Instagram.
La también exconcursante de Supervivientes llegó a pesar 110 kilos, así lo contó en sus redes sociales, algo que le pasó factura a nivel mental: «Cuando superé los 100 kilos, dejé de pesarme. No me hacía fotos de cuerpo entero. Llegué a un punto en el que solo me ponía mallas. Nada me estaba bien», dijo.
No solo habló de las secuelas emocionales, sino también de las físicas: dolor de espalda, dificultad para respirar, cansancio extremo… Esta transformación no fue nada fácil para ella: «He tenido que enfrentarme a muchas cosas que no me gustaban de mí», ha confesado.
«Podemos decir que, hoy por hoy, estoy más delgada que cuando salí de ‘Supervivientes‘», comentó la pareja de Pablo Pisa. Este cambio físico a base de esfuerzo le ha hecho sentirse «más guapa que nunca«. Sin embargo, advirtió a sus seguidores de que «cada cuerpo es distinto y cada proceso tiene su tiempo».
20MINUTOS.ES – Gente
