P&R: Una peste porcina sin cura, muy contagiosa y desatada por un bocata

La muerte por peste porcina africana (PPA) de dos jabalís la semana pasada en la sierra de Collserola (Barcelona) ha disparado las alarmas en España, el mayor productor de carne de la UE Leer La muerte por peste porcina africana (PPA) de dos jabalís la semana pasada en la sierra de Collserola (Barcelona) ha disparado las alarmas en España, el mayor productor de carne de la UE Leer  

La muerte por peste porcina africana (PPA) de dos jabalís la semana pasada en la sierra de Collserola (Barcelona), y la aparición de otros ocho cadáveres en la misma zona, ha disparado las alarmas. España, como mayor productor de carne de cerdo de la Unión Europea, se enfrenta a un virus altamente contagioso y altamente mortal, pero que no se transmite a los humanos.

Es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a cerdos domésticos y jabalíes. Está causada por un virus de ADN de la familia Asfarviridae. Es muy resistente: puede sobrevivir semanas o meses en la carne, los productos cárnicos y los restos de animales infectados. Se transmite por contacto directo entre animales infectados y sanos; por contacto indirecto mediante alimentos, superficies y utensilios contaminados; y también por garrapatas blandas del género Ornithodoros.

La Generalitat ha activado un Plan de Contingencia que afecta a 76 municipios. Se ha establecido un perímetro de seis kilómetros alrededor de los puntos del Parque donde aparecieron los cadáveres, y al que sólo pueden acceder los residentes. Un segundo perímetro de veinte kilómetros prohíbe todas las actividades al aire libre. Sólo en este radio hay 39 explotaciones porcinas que deberán permanecer confinadas al menos 12 meses bajo controles estrictos de las autoridades sanitarias. Japón, México, China o Reino Unido han suspendido las importaciones de carne porcina procedente de España. En la UE, sin embargo, se podrá seguir exportando, salvo las 39 granjas de la zona afectada.

El valor total de las exportaciones de porcino de España ronda los 9.000 millones de euros al año. Según el gobierno de Generalitat de Catalunya, en Cataluña las exportaciones de porcino fuera de la UE (y que se han suspendido o están en riesgo) representan unos 1.000 millones de euros. En España, a corto plazo, la carne de cerdo probablemente bajará de precio: parte del producto que iba a salir al extranjero se queda en España, el sector necesita dar salida rápida al género, y los distribuidores se aprovechan de la situación. Sin embargo, a medio y largo plazo, podría encarecerse si la crisis reduce la producción.

Los jabalíes del Parque de Collserola se acercan a la basura y comen restos como bocadillos. Entre ellos podría encontrarse carne de cerdo procedente de países europeos con PPA con el virus activo. Esta teoría se conoce como ‘vía del sandwich’. La zona está cerca de la autopista AP-7, un eje de mucho tráfico y transporte internacional. Según declaraciones oficiales, no hay evidencias claras de migración natural de jabalíes infectados desde otras zonas. Sin embargo, un documento del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) titulado El control del jabalí para la prevención y control de la PPA en la UE señala explícitamente que existe una «situación generalizada de abundancia de jabalíes en toda la UE» y que esa abundancia es un factor relevante en la problemática asociada a la PPA.

Los síntomas típicos son fiebre alta (40-42 °C), debilidad y apatía, pérdida de apetito, hemorragias internas que provocan manchas rojas en la piel, sobre todo en orejas, vientre y patas, vómitos y diarrea en casos graves, dificultad respiratoria y, en algunas ocasiones, abortos en cerdas gestante. Los animales suelen morir de 6 a 13 días tras la infección. La mortalidad puede llegar al 90100% en cerdos no inmunizados.

La PPA se identificó por primera vez en Kenia en 1921 y se mantuvo durante décadas como enfermedad endémica en el África subsahariana. No fue hasta 1957 cuando se detectó un brote en Portugal, probablemente introducido mediante productos de cerdo importados desde África. España sufrió su primer brote en 1978. Durante los años 80, Portugal y España lograron erradicar la enfermedad mediante sacrificios masivos y cuarentenas estrictas. En 2007, la PPA reapareció en Georgia, extendiéndose rápidamente a Rusia, Ucrania y países bálticos. Desde entonces, la enfermedad se ha propagado por Europa del Este afectando a jabalíes y cerdos domésticos, con brotes recurrentes y gran impacto económico. Desde 2018, la PPA se detectó en China, Vietnam, Filipinas y Corea del Sur, devastando la industria porcina asiática. Desde entonces, España estuvo libre de PPA durante casi 40 años, lo que permitió consolidar la industria porcina española como exportadora de carne segura.

No existe ningún caso en la historia en que un ser humano haya sido infectado por la Peste Porcina Africana (PPA) desde que la enfermedad se describió en 1921. El virus está altamente especializado en su huésped natural: los suidos (cerdos domésticos y jabalíes). Su estructura y mecanismos de replicación no son compatibles con células humanas. Aunque una persona manipule o coma carne contaminada no puede contagiarse ni desarrollar la enfermedad. Tampoco puede afectar a otras especies.

Actualmente no existe cura ni tratamiento antiviral efectivo contra la PPA. No hay vacuna aprobada comercialmente en Europa, aunque sí se investigan varias vacunas experimentales en África y Asia. El control se basa en medidas de bioseguridad: sacrificio de animales infectados, aislamiento de granjas afectadas, desinfección de instalaciones y transporte, control del movimiento de cerdos y productos cárnicos.

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