El Atlético de Madrid dio un golpe sobre la mesa al ganar al FC Barcelona por 0-2 en la ida de los cuartos de final de la Champions en el Camp Nou. Todo ello en un encuentro no exento de polémica por una supuesta mano de Marc Pubill en el área que no fue revisada por el VAR.
En el minuto 54 del encuentro, con el marcador 0-1 a favor del conjunto rojiblanco gracias al gol de Julián Álvarez al final de la primera parte, los de ‘Cholo’ Simeone aguantaban los intentos de empate del equipo de Hansi Flick. El Barça estaba con diez jugadores y buscaba igualar el marcador para meterse en el partido cuando Juan Musso, guardameta colchonero, puso el balón en el césped y se lo pasó con el pie a Pubill dentro del área pequeña.
En ese momento, el central del Atlético cometió una imprudencia al frenar el esférico con la mano antes de golpearlo con el pie y devolvérselo al portero. Esta acción ha generado todo tipo de reacciones entre quienes creen que es mano y, por lo tanto, penalti, y quienes consideran que no lo es. Pero, ¿qué dice el reglamento y por qué el árbitro decide no revisar la acción ni señalar penalti?
Por un lado, Istvan Kovacs interpreta que el balón no está en juego y que ningún rival se encuentra lo suficientemente cerca de la acción. Por ello, el colegiado aplica la norma de interpretar el espíritu del juego y ser equilibrado. En este sentido, ni siquiera revisa la acción en el VAR. Asimismo, el conjunto rojiblanco acostumbra a sacar desde atrás, con el central pasando el balón al portero.
Por otro lado, hay que atender a lo que dicen las Reglas de Juego de la FIFA, en concreto, las reglas 12 y 16. La primera recoge que «tocar deliberadamente el balón con la mano o el brazo es una infracción sancionable con tiro libre directo y, si ocurre dentro del área propia, con penalti». Es decir, que, si se considera que hay mano, se señalará penalti. Por su parte, la regla 16 establece que «el balón estará en juego en el momento en que haya sido golpeado con el pie y esté claramente en movimiento».
Es decir, que, si se entiende que el balón ya está en juego desde el momento en el que Musso lo golpea por primera vez y se lo pasa al central, hay penalti. Sin embargo, si se considera que la jugada empieza después de que Pubill se lo devuelva al guardameta y no en la acción anterior, no lo hay.
Al final, el árbitro decidió que no se había cometido ninguna infracción en esa jugada y, aunque el Barça lo intentó, Sørloth les quitó la ilusión de poder empatar al anotar en el minuto 70 para poner el 0-2 y dejar al Atlético con la eliminatoria muy de cara de cara con la vuelta en el Metropolitano.
En la segunda parte del encuentro, el central del conjunto rojiblanco cogió el balón con las manos después de que Musso sacara de portería.
El Atlético de Madrid dio un golpe sobre la mesa al ganar al FC Barcelona por 0-2 en la ida de los cuartos de final de la Champions en el Camp Nou. Todo ello en un encuentro no exento de polémica por una supuesta mano de Marc Pubill en el área que no fue revisada por el VAR.
En el minuto 54 del encuentro, con el marcador 0-1 a favor del conjunto rojiblanco gracias al gol de Julián Álvarez al final de la primera parte, los de ‘Cholo’ Simeone aguantaban los intentos de empate del equipo de Hansi Flick. El Barça estaba con diez jugadores y buscaba igualar el marcador para meterse en el partido cuando Juan Musso, guardameta colchonero, puso el balón en el césped y se lo pasó con el pie a Pubill dentro del área pequeña.
En ese momento, el central del Atlético cometió una imprudencia al frenar el esférico con la mano antes de golpearlo con el pie y devolvérselo al portero. Esta acción ha generado todo tipo de reacciones entre quienes creen que es mano y, por lo tanto, penalti, y quienes consideran que no lo es. Pero, ¿qué dice el reglamento y por qué el árbitro decide no revisar la acción ni señalar penalti?
Por un lado, Istvan Kovacs interpreta que el balón no está en juego y que ningún rival se encuentra lo suficientemente cerca de la acción. Por ello, el colegiado aplica la norma de interpretar el espíritu del juego y ser equilibrado. En este sentido, ni siquiera revisa la acción en el VAR. Asimismo, el conjunto rojiblanco acostumbra a sacar desde atrás, con el central pasando el balón al portero.
Por otro lado, hay que atender a lo que dicen las Reglas de Juego de la FIFA, en concreto, las reglas 12 y 16. La primera recoge que «tocar deliberadamente el balón con la mano o el brazo es una infracción sancionable con tiro libre directo y, si ocurre dentro del área propia, con penalti». Es decir, que, si se considera que hay mano, se señalará penalti. Por su parte, la regla 16 establece que «el balón estará en juego en el momento en que haya sido golpeado con el pie y esté claramente en movimiento».
Es decir, que, si se entiende que el balón ya está en juego desde el momento en el que Musso lo golpea por primera vez y se lo pasa al central, hay penalti. Sin embargo, si se considera que la jugada empieza después de que Pubill se lo devuelva al guardameta y no en la acción anterior, no lo hay.
Al final, el árbitro decidió que no se había cometido ninguna infracción en esa jugada y, aunque el Barça lo intentó, Sørloth les quitó la ilusión de poder empatar al anotar en el minuto 70 para poner el 0-2 y dejar al Atlético con la eliminatoria muy de cara de cara con la vuelta en el Metropolitano.
20MINUTOS.ES – Deportes
