Apenas unos instantes antes de que Carlos Alcaraz y Tommy Paul se enfrentasen en los octavos de final del Open de Australia, la jueza de silla responsable del encuentro se aseguró de que el tenista español se quitase una pulsera que llevaba debajo de una muñequera.
Se trata de una pulsera Whoop, cuyo objetivo es monitorizar diferentes métricas corporales relacionadas con la salud, como la frecuencia cardiaca, la recuperación y descanso, el nivel de esfuerzo o la calidad del sueño. La popularidad de este tipo de dispositivo se ha disparado en el deporte profesional, ya que la recogida de datos puede ayudar a mejorar los entrenamientos o la forma física, y por tanto, el nivel deportivo.
El accesorio es capaz de analizar los déficits, lo que supone una gran ventaja a la hora de adaptar la preparación de un deportista de élite en distintas situaciones. Eso sí, no cuenta con una pantalla, ni ofrece información en tiempo real al portador, por lo que el episodio vivido por Carlos Alcaraz ha despertado la polémica.
La ATP y la ITF no permiten que sus estrellas utilicen dispositivos que puedan enviar datos fuera de la pista, con la intención de que no pueda utilizarse como información encubierta por parte de los entrenadores, e incluso para evitar posibles apuestas deportivas. La mejor alternativa son los relojes sin conectividad que en su día portaron figuras como Rafa Nadal o Roger Federer.
«Son reglas del torneo, de la ATP, de la ITF. No se puede jugar con ella. Son cosas que te ayudan a cuidarte más, a controlar mejor el descanso, los entrenamientos, la carga… pero bueno, no he podido jugar con ella, no pasa nada. Se quita y a funcionar«, comentó al respecto Carlos Alcaraz tras el encuentro.
Durante los octavos de final del Open de Australia, Carlos Alcaraz recibió instrucciones de la mesa de silla: debía quitarse la pulsera Whoop.
Apenas unos instantes antes de que Carlos Alcaraz y Tommy Paul se enfrentasen en los octavos de final del Open de Australia, la jueza de silla responsable del encuentro se aseguró de que el tenista español se quitase una pulsera que llevaba debajo de una muñequera.
Se trata de una pulsera Whoop, cuyo objetivo es monitorizar diferentes métricas corporales relacionadas con la salud, como la frecuencia cardiaca, la recuperación y descanso, el nivel de esfuerzo o la calidad del sueño. La popularidad de este tipo de dispositivo se ha disparado en el deporte profesional, ya que la recogida de datos puede ayudar a mejorar los entrenamientos o la forma física, y por tanto, el nivel deportivo.
El accesorio es capaz de analizar los déficits, lo que supone una gran ventaja a la hora de adaptar la preparación de un deportista de élite en distintas situaciones. Eso sí, no cuenta con una pantalla, ni ofrece información en tiempo real al portador, por lo que el episodio vivido por Carlos Alcaraz ha despertado la polémica.
La ATP y la ITF no permiten que sus estrellas utilicen dispositivos que puedan enviar datos fuera de la pista, con la intención de que no pueda utilizarse como información encubierta por parte de los entrenadores, e incluso para evitar posibles apuestas deportivas. La mejor alternativa son los relojes sin conectividad que en su día portaron figuras como Rafa Nadal o Roger Federer.
«Son reglas del torneo, de la ATP, de la ITF. No se puede jugar con ella. Son cosas que te ayudan a cuidarte más, a controlar mejor el descanso, los entrenamientos, la carga… pero bueno, no he podido jugar con ella, no pasa nada. Se quita y a funcionar«, comentó al respecto Carlos Alcaraz tras el encuentro.
20MINUTOS.ES – Deportes
