Llevaba dos estrellas y la fuerza de veintiséis campeones del mundo en un casco homenaje a la Roja que siempre recordará como el de su segunda victoria en MotoGP. Porque Raúl Fernández se impuso en Silverstone, con un dominio incontestable de principio a fin, para celebrar su renovación con el Trackhouse y evitar el Gran Premio perfecto de Jorge Martín, que acabó en el segundo escalón, lastrado por un error en la salida, pero sale más líder del Mundial del trazado británico.
El pleno de Aprilia en el podio lo completó Marco Bezzecchi, que volvió a acabar la carrera destrozado, al límite físicamente, todavía recuperándose de la fractura de clavícula izquierda que sufrió en Sachsenring, después de echar el resto para contener a Álex Márquez en el tramo final. Marc, por su parte, sobrevivió en Reino Unido, después de un fin de semana difícil, y acabó séptimo.
El mejor Martinator está de vuelta: primero en la clasificación, camino de su segundo campeonato, buscaba en la carrera dominical cerrar una ‘vuelta al cole’ perfecta tras el parón veraniego, sumando otra victoria a la pole y el triunfo que había cosechado ya en la carrera corta. Pero el objetivo se le escapó entre los dedos muy pronto, justo después de apagarse los semáforos, pues se quedó enganchado en la primera curva, viendo como le adelantaban los pilotos y caía posiciones.
¿El motivo? No logró desconectar el dispositivo de salida y pasó de la pole, a la cuarta plaza. Hasta un Marc Márquez con muchas dificultades todo el fin de semana le adelantó. Pero lo del ’93’, colocándose tercero en la salida, fue un espejismo. Como los problemas de Martín. Una vez solucionado el lío, Jorge se puso segundo con facilidad, superando a Marc y Bezzecchi, para tratar de dar caza a Raúl Fernández.
Pero el madrileño, que unos días antes había firmado su renovación, por dos temporadas más con el equipo satélite de Aprilia, tenía un ritmo descomunal hasta gestionando gomas y gasolina, y al campeón del mundo en 2024 le fue imposible recortar los más de cuatro segundos en los que llegó a estar su paisano, que entre extensión de contrato y triunfo, más allá de su caída en la sprint, sí que tuvo un ‘finde’ perfecto.
Por detrás, mientras tanto, el único de los Márquez con opciones de dar la campanada fue Álex. Porque el impecable inicio de Marc se quedó en las primeras vueltas: primero le pasó su hermano, después Acosta y, por último, Di Giannantonio, que ya no pudo con El Tiburón de Mazarrón. Sí le ganó la partida el piloto de Gresini, el más rápido de los corredores de Ducati en Silverstone.
Y es que el ’73’ fue el único capaz de plantar cara a las Aprilia, con Márquez sufriendo y el resto de pilotos del equipo italiano fuera de la carrera, tras los abandonos de Pecco Bagnaia e Iker Lecuona, sustituyendo a Aldeguer en lo que fue su segunda puesta en escena de la temporada en MotoGP. Porque Álex incluso llegó a estar en el podio, adelantando con mucha facilidad a Bezzecchi. Pero la alegría le duró apenas le paso por la línea de meta.
Al llegar a la primera curva, cometió un error en la frenada de la curva y cayó dos posiciones. Suficiente para que Marco recuperase posición y se afianzase en ella para aguantar las amenazas del español cuando volvió a darle caza en las últimas cinco vueltas. Porque, por más que apretó y lo intentó, el italiano, pese a estar muy mermado físicamente por la fractura de clavícula que sufrió en Alemania, se aferró al tercer escalón.
En ese primer adelantamiento del pequeño de los Márquez a Bezzecchi, tuvo lugar una nueva caída, en un accidentado Gran Premio con hasta siete abandonos —ni Crutchlow ni Bastianini ni Rins ni Mir terminaron—, con especial importancia para el campeonato: Ai Ogura, inmediato perseguidor de Jorge Martín en el Mundial, se fue a la grava y ya no pudo seguir, por lo que se marcha de Silverstone sin sumar un solo punto.
La bandera de cuadros confirmó lo que se preveía desde que se habían apagado los semáforos 20 vueltas antes, la contundente victoria de Raúl Fernández, con dedicatoria especial para los campeones del mundo: después de celebrar con su equipo, colocó su casco, con el dibujo de los futbolistas, sus veintiséis nombres y las dos estrellas, junto a una bandera de España. Pero el madrileño no fue el único que ganó en Reino Unido, donde también salió ganando un Martinator que amplía su ventaja en el Mundial hasta los 31 puntos sobre el segundo, Bezzecchi, para ser más líder antes de Aragón.
Carrerón del piloto de Trackhouse para conseguir su segundo triunfo en MotoGP. Un error en la salida lastró al líder del Mundial, que sale afianzado en la clasificación con su segundo puesto.
Llevaba dos estrellas y la fuerza de veintiséis campeones del mundo en un casco homenaje a la Roja que siempre recordará como el de su segunda victoria en MotoGP. Porque Raúl Fernández se impuso en Silverstone, con un dominio incontestable de principio a fin, para celebrar su renovación con el Trackhouse y evitar el Gran Premio perfecto de Jorge Martín, que acabó en el segundo escalón, lastrado por un error en la salida, pero sale más líder del Mundial del trazado británico.
El pleno de Aprilia en el podio lo completó Marco Bezzecchi, que volvió a acabar la carrera destrozado, al límite físicamente, todavía recuperándose de la fractura de clavícula izquierda que sufrió en Sachsenring, después de echar el resto para contener a Álex Márquez en el tramo final. Marc, por su parte, sobrevivió en Reino Unido, después de un fin de semana difícil, y acabó séptimo.
El mejor Martinator está de vuelta: primero en la clasificación, camino de su segundo campeonato, buscaba en la carrera dominical cerrar una ‘vuelta al cole’ perfecta tras el parón veraniego, sumando otra victoria a la pole y el triunfo que había cosechado ya en la carrera corta. Pero el objetivo se le escapó entre los dedos muy pronto, justo después de apagarse los semáforos, pues se quedó enganchado en la primera curva, viendo como le adelantaban los pilotos y caía posiciones.
¿El motivo? No logró desconectar el dispositivo de salida y pasó de la pole, a la cuarta plaza. Hasta un Marc Márquez con muchas dificultades todo el fin de semana le adelantó. Pero lo del ’93’, colocándose tercero en la salida, fue un espejismo. Como los problemas de Martín. Una vez solucionado el lío, Jorge se puso segundo con facilidad, superando a Marc y Bezzecchi, para tratar de dar caza a Raúl Fernández.
Pero el madrileño, que unos días antes había firmado su renovación, por dos temporadas más con el equipo satélite de Aprilia, tenía un ritmo descomunal hasta gestionando gomas y gasolina, y al campeón del mundo en 2024 le fue imposible recortar los más de cuatro segundos en los que llegó a estar su paisano, que entre extensión de contrato y triunfo, más allá de su caída en la sprint, sí que tuvo un ‘finde’ perfecto.
Por detrás, mientras tanto, el único de los Márquez con opciones de dar la campanada fue Álex. Porque el impecable inicio de Marc se quedó en las primeras vueltas: primero le pasó su hermano, después Acosta y, por último, Di Giannantonio, que ya no pudo con El Tiburón de Mazarrón. Sí le ganó la partida el piloto de Gresini, el más rápido de los corredores de Ducati en Silverstone.
Y es que el ’73’ fue el único capaz de plantar cara a las Aprilia, con Márquez sufriendo y el resto de pilotos del equipo italiano fuera de la carrera, tras los abandonos de Pecco Bagnaia e Iker Lecuona, sustituyendo a Aldeguer en lo que fue su segunda puesta en escena de la temporada en MotoGP. Porque Álex incluso llegó a estar en el podio, adelantando con mucha facilidad a Bezzecchi. Pero la alegría le duró apenas le paso por la línea de meta.
Al llegar a la primera curva, cometió un error en la frenada de la curva y cayó dos posiciones. Suficiente para que Marco recuperase posición y se afianzase en ella para aguantar las amenazas del español cuando volvió a darle caza en las últimas cinco vueltas. Porque, por más que apretó y lo intentó, el italiano, pese a estar muy mermado físicamente por la fractura de clavícula que sufrió en Alemania, se aferró al tercer escalón.
En ese primer adelantamiento del pequeño de los Márquez a Bezzecchi, tuvo lugar una nueva caída, en un accidentado Gran Premio con hasta siete abandonos —ni Crutchlow ni Bastianini ni Rins ni Mir terminaron—, con especial importancia para el campeonato: Ai Ogura, inmediato perseguidor de Jorge Martín en el Mundial, se fue a la grava y ya no pudo seguir, por lo que se marcha de Silverstone sin sumar un solo punto.
La bandera de cuadros confirmó lo que se preveía desde que se habían apagado los semáforos 20 vueltas antes, la contundente victoria de Raúl Fernández, con dedicatoria especial para los campeones del mundo: después de celebrar con su equipo, colocó su casco, con el dibujo de los futbolistas, sus veintiséis nombres y las dos estrellas, junto a una bandera de España. Pero el madrileño no fue el único que ganó en Reino Unido, donde también salió ganando un Martinator que amplía su ventaja en el Mundial hasta los 31 puntos sobre el segundo, Bezzecchi, para ser más líder antes de Aragón.
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