Es la tercera mujer que ocupa la Secretaría de Organización del PSOE. Pedro Sánchez la propuso con el partido en shock tras la implicación de sus dos antecesores, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, en las tramas de corrupción que investigan el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional. La mañana de su elección, el pasado 5 de julio, se publicaron las acusaciones de acoso contra Francisco Salazar, que iba a formar parte de la cúpula del PSOE y renunció ese mismo día. Rebeca Torró (Ontinyent, Valencia, 44 años) concede a EL PAÍS su primera entrevista como responsable del aparato socialista, en plena resaca de las elecciones de Aragón.



La número tres socialista sostiene que González ya no es un “referente” y minimiza las críticas a la estrategia de Sánchez: “Los que piensan que después de este ciclo el partido quedará arrasado son una minoría”
Es la tercera mujer que ocupa la Secretaría de Organización del PSOE. Pedro Sánchez la propuso con el partido en shock tras la implicación de sus dos antecesores, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, en las tramas de corrupción que investigan el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional. La mañana de su elección, el pasado 5 de julio, se publicaron las acusaciones de acoso contra Francisco Salazar, que iba a formar parte de la cúpula del PSOE y renunció ese mismo día. Rebeca Torró (Ontinyent, Valencia, 44 años) concede a EL PAÍS su primera entrevista como responsable del aparato socialista, en plena resaca de las elecciones de Aragón.
Pregunta. El PSOE ha encadenado dos derrotas en Extremadura y Aragón, ¿hacen autocrítica de los resultados? En la última ejecutiva federal no la hubo.
Respuesta. Es evidente que los resultados no han sido los que deseábamos, pero tanto en Extremadura como en Aragón no había un por qué de convocar elecciones. Vamos a ver cómo hace el PP. Nosotros nos vamos a centrar en ser una alternativa. Hemos visto cómo a la ciudadanía le cuesta mucho más ir a votar en las elecciones autonómicas y esa también es nuestra responsabilidad: tratar de movilizar a nuestra gente.
P. Las expectativas no son mejores en Castilla y León y Andalucía, ¿no hay que plantear un cambio de estrategia?
R. No vamos a parar en el empeño de tratar de movilizar a nuestra gente. En Castilla y León hay posibilidades. Hay un nuevo equipo con Carlos Martínez a la cabeza. Con los incendios vimos cómo Mañueco ha menoscabado los servicios públicos y no se hizo una buena gestión. En Andalucía, la gestión de los cribados también ha sido nefasta y vamos a convencer a la ciudadanía de que salga a votar.
P. ¿Comparte la afirmación de Óscar López de que en Aragón influyó que el fallecido Javier Lambán no le hizo oposición a Jorge Azcón?
R. Al igual que la discrepancia constructiva nos hace avanzar, siempre nos sentiremos orgullosos del legado de los presidentes socialistas, lleno de avances y derechos que hoy debemos continuar. Y en eso estamos con Pilar Alegría.
P. Vox está disparado. En Aragón, 40dB vaticinó un trasvase del 7,9% del electorado del PSOE a Vox. ¿En qué ha fallado el PSOE para ese cambio tan radical de papeleta?
R. Yo no creo que solo sea un fallo del PSOE. Tenemos que movilizar mejor a ese electorado para que no se quede en casa. Y es cierto que la ultraderecha y el PP están utilizando una política destructiva hacia el PSOE, como nunca hemos visto antes. Se usa todo y más. El PSOE tiene que redoblar esfuerzos ya solo con desmentir los bulos y contra esa cacería judicial que el PP ha emprendido de la mano de la ultraderecha contra personas inocentes como Begoña Gómez. Vamos a dejarnos la piel para movilizar y, sobre todo, transmitir la importancia del PSOE que representa la centralidad democrática y la centralidad política en este país. Ya no queda otro partido que la represente. Somos más necesarios que nunca.

P. Hay alcaldes del PSOE que creen que si las generales se celebraran antes de las municipales de mayo de 2027 evitarían el contagio de la política nacional. ¿Tiene sentido ese planteamiento?
R. No ha habido ningún alcalde que me haya transmitido personalmente la preocupación de cuándo van a ser las generales. Lo ha dicho muy claro el presidente: serán cuando se termine la legislatura. Aún nos queda año y medio para seguir haciendo que España avance. No hay razones para el adelanto, pero hay muchos motivos para seguir gobernando. Los alcaldes y toda la ciudadanía entienden que es vital que sigamos por ese camino.
P. Ocurrió en 2023. Se perdió poder territorial por el impacto de la política nacional y eso lo tienen presente algunos alcaldes.
R. En el ámbito nacional hay mucho ruido provocado y mucha política de destrucción prefabricada pero en todos los ámbitos, en el autonómico y en el municipal, el PSOE tiene que centrarse en tratar de hacer que la gente salga a votar.
P. Emiliano García-Page lo ha expresado de una forma muy gráfica: “Puede hundirse toda la infantería para que siga existiendo un cuartel general”.
R. La verdad es que ese tipo de comentarios no los entiendo, sobre todo porque creo que son compañeros del PSOE que compran el marco del PP. No sé por qué hay que comprar el marco del PP. No lo entiendo.
P. Pero hay voces del PSOE preocupadas por que después de este ciclo electoral el partido quede arrasado en los territorios.
R. No comparto para nada ese posicionamiento. Son opiniones respetables de compañeros pero son una minoría dentro de mi partido. Así me lo trasladan cada vez que hago territorio y voy a cada una de las federaciones. Lo que voy a hacer como secretaria de Organización es tener un partido preparado y anímicamente fuerte. Cuando el PSOE proyecta futuro y además eleva su autoestima, siempre tiene respaldo electoral. Siempre.

P. Hay socialistas que defienden que con los ministros como líderes territoriales se resiente la autonomía de esa federación. Se escucha mucho una expresión en este momento: “No hay partido”.
R. No comparto que “no hay partido”. Si no hubiera partido el PSOE no tendría 146 años de historia. Hay mucho partido detrás, miles de militantes, miles de cargos públicos que se dejan la vida para mejorar la vida de los demás. Cuando voy a los territorios te animan y el mensaje es que el presidente siga, que hay que seguir, que somos más necesarios que nunca.
P. ¿Se encontró un partido bajo de autoestima a su llegada a Ferraz?
R. Lo viví en mis carnes. Me encontré mucha decepción y asco. Hay dos secretarios de Organización [José Luis Ábalos y Santos Cerdán] que nos decepcionaron, que tenían unas vidas paralelas que no tienen nada que ver con el PSOE y que judicialmente ya veremos cómo terminan. Pero eso no es el PSOE. Son sus miles de militantes, los miles de concejales y alcaldes, de los que muchos ni siquiera cobran, que se dejan la piel por mejorar la vida de los ciudadanos. Eso es el PSOE y no los dos secretarios de Organización en los que este partido confió y que traicionaron al PSOE.
P. ¿Qué garantías puede ofrecer de que no hubo financiación ilegal en el PSOE? La empresaria Carmen Pano ha dicho al juez que llevó bolsas de dinero a Ferraz.
R. No hay ninguna irregularidad en mi partido. No hay financiación ilegal. No existe. Y quizás esto hay que decirlo: se nos han pedido justificaciones de años atrás. El PSOE conserva todo, conserva cada justificación, cada pago, la trazabilidad del dinero. Aquí está todo bien justificado. Eso me gustaría verlo en otros partidos.
P. ¿Van a tomar alguna medida contra los dos exsecretarios de Organización?
R. Vamos a ver judicialmente qué es lo que pasa, desde luego máxima colaboración por parte del PSOE. Todo aquello que los jueces piden, lo estamos entregando. Ni siquiera al PP, que luego resultó con una sentencia condenatoria, le pidieron lo que a nosotros que ni rompemos ordenadores ni destruimos nada ni va a haber una caja B. No somos como el PP. Aquí no hay contabilidad al margen.
P. Sánchez la propuso como secretaria de Organización con un hombre de su confianza en el puente de mando, Francisco Salazar, y hubo quienes vieron ahí un intento de tutelaje.
R. Me produce risa porque la gente que piensa que alguien me pueda tutelar es porque no me conoce. A mí ni me ha tutelado ni he sido nunca la títere de nadie en toda mi trayectoria política. Tengo mi propio criterio y soy una persona que toma decisiones y que se responsabiliza de ellas.
P. Sobre el caso Salazar: niegan que estuvieran encubriéndole, pero parece legítimo pensarlo dado que tardaron cinco meses en actuar con las denuncias en el canal antiacoso del partido.
R. Al PSOE se nos ha acusado de dejar en el cajón el expediente de Salazar: eso es falso. Me rebelo contra cualquiera que diga que el PSOE dejó el expediente de Salazar en un cajón. Es no conocerme. Hemos reconocido el error. Pusimos en marcha una plataforma preparada para denuncias no anónimas, esta fue la primera denuncia que recibimos y el sistema no estaba preparado para las denuncias anónimas. Esta es la verdad. Y hubo una ofuscación. Yo no sabía ni lo que era la ofuscación de la aplicación informática hasta que me lo explicaron los informáticos. Se ofusca para preservar la confidencialidad de aquellos que plantean la denuncia o de aquellos que son denunciados. Eso rompe la comunicación con las denunciantes, y al no haber otra forma de comunicación porque eran anónimas, ahí es donde se falló. Las denunciantes pensaban que el expediente había desaparecido, obviamente, pero era el fallo del sistema de no reconocer las denuncias anónimas. Mi responsabilidad ha sido reforzar con personal jurídico para dar soporte al órgano. Tenemos el protocolo en revisión con mujeres especialistas en la materia, porque hay mujeres que quieren preservar el anonimato, pero eso no significa que las denuncias tengan que ser anónimas del todo.

P. ¿Subestimaron las denuncias contra Salazar?
R. Para nada, para nada. A las horas de salir la noticia en un medio de comunicación, ni entró en la ejecutiva y dejó de trabajar en Moncloa. ¿Cómo vamos a subestimar las denuncias? Paco Salazar ya no está en nuestras filas. Pero no después de todo el proceso de los cinco meses; antes de empezar, antes de que se presentaran las denuncias, Paco Salazar ya no estaba en nuestras filas. Esto es así.
P. ¿Se fue por iniciativa propia o se lo dijeron?
R. Yo aún no era secretaria de Organización, faltaban horas para serlo, pero me puse al frente de esto y hubo muchas conversaciones. Salazar no nos dio ni la oportunidad de decirle que no iba a la ejecutiva y no iba a estar en Moncloa. Fruto de esas conversaciones, decidió no entrar y se fue.
P. Hay mujeres del PSOE que sostienen que se fue por la presión que realizaron.
R. Yo me alegro de la presión de las mujeres de mi partido, eso es lo normal ante un caso de acoso. Lo que no es normal es lo del PP ante un caso de acoso como el que estamos viendo de Móstoles, en el que es vergonzoso lo que está haciendo la presidenta de la Comunidad de Madrid, [Isabel Díaz] Ayuso. Es vergonzoso que entre un presunto acosador y una víctima se pongan del lado del presunto acosador. Y es raro que no hay voces de las mujeres del PP, ¿qué les pasa? ¿Tienen miedo de las represalias de Ayuso?
P. ¿El caso Salazar ha dañado la credibilidad del PSOE entre las feministas?
R. No puede dañar los años de lucha del PSOE por poner en valor los derechos de la mujer y sobre todo por luchar contra la violencia de género. Nadie puede cuestionar eso. Y además hemos sido un partido valiente en el que hemos puesto en marcha el órgano antiacoso para que afloren los casos. Por desgracia, el acoso es un tema estructural, está en todos los ámbitos de la vida.No nos pueden ni comparar al PSOE y el PP. En nuestro caso, el que ha sido denunciado de acoso está fuera de nuestras filas y las mujeres están dentro. En el caso del PP, la que está fuera es la de la que ha denunciado.
P. Hablemos de los expresidentes. Felipe González ha dicho que va a votar en blanco en las próximas generales. ¿Se plantean abrirle un expediente?
R. La opinión de Felipe González es una opinión de un compañero más y la enmarco ahí. Cuando yo tenía 10-11 años, me acuerdo como si fuera ahora un día delante de la televisión comiéndome un bocata de nocilla y le dije a mi madre ‘Mamá, de mayor quiero ser como Felipe González’, porque era un referente para niñas de 10 años. Para aquella niña ahora Felipe González ya no sería un referente. Creo que con eso lo he dicho todo.
P. La oposición arremete contra el expresidente Zapatero por su relación personal y profesional con un detenido en la Operación Plus Ultra. ¿Usted pone la mano en el fuego por él?
R. De Zapatero tenemos la suerte de que es un buen demócrata. Ha dado explicaciones porque siempre lo hace. Da la cara porque es así. Es curioso que sea el ex presidente que más ataques recibe, y creo que está claro el porqué. Hay algo que le diferencia: es el único expresidente que apoya a este Gobierno y además lo apoya con convicción. Es leal al PSOE.
P. Se le ha echado en falta en las últimas campañas electorales.
R. Tampoco ha habido una participación importante de muchos ministros y eso es porque nos adaptamos a las campañas que quieren plantear el territorio. Pilar Alegría quiso hacer una campaña muy cercana. Obviamente siempre se cuenta con el presidente del Gobierno, entre otras cosas porque es el valor más importante que hoy tiene el PSOE.
P. Han surgido otras voces críticas. Jordi Sevilla publicó un manifiesto que dibujaba un PSOE maniatado por los socios parlamentarios.
R. Plantear eso es no entender nada de cómo ha ido evolucionando la sociedad. La sociedad es plural y está representada en el Congreso, ya no estamos en una época de mayorías. Es que eso ya no existe. Por eso tenemos 146 años de historia, porque nos adaptamos a la sociedad.

P. ¿No hay sectores del PSOE donde esas alianzas se perciben como un lastre?
R. Para nada. Yo les puedo decir que eso es una minoría dentro de la minoría. Totalmente. Ese manifiesto que duró muy poco tiempo, no sé si 30 minutos. No es el reflejo del partido en todos los territorios. No, no lo es. Lo que quieren los compañeros y sobre todo lo que lo que quiere la sociedad es que sigamos en el Gobierno.
P. ¿Qué esperan del último movimiento a la izquierda del PSOE?
R. Es positivo que a la izquierda del PSOE se entiendan y hagan los mejores acuerdos, de verdad, porque creo que tienen el mismo interés que el PSOE de seguir gobernando y seguir haciendo políticas centradas en la mejora de la vida de la gente. Todo lo que se entiendan será bueno.
P. ¿Es una amenaza para el PSOE un Gabriel Rufián como candidato en Andalucía o en Extremadura?
R. Que haya demócratas que de verdad quieren que este país siga avanzando en derechos es bueno para el país. No es ninguna amenaza. Lo que sí lo es que el PP se ha tragado todos los comportamientos de la ultraderecha.
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