Repsol encarrila la venta a Abu Dabi del 49% de una cartera renovable de 900 millones

La petrolera mantiene negociaciones avanzadas con Masdar, el gigante emiratí de inversión en energía limpia, para asociarse en un paquete de 700 MW de eólica y fotovoltaica. El emirato busca convertir nuestro país en su centro de operaciones en Europa Leer La petrolera mantiene negociaciones avanzadas con Masdar, el gigante emiratí de inversión en energía limpia, para asociarse en un paquete de 700 MW de eólica y fotovoltaica. El emirato busca convertir nuestro país en su centro de operaciones en Europa Leer  

Repsol está negociando con Abu Dabi la venta del 49% de una megacartera de renovables de 700 megavatios (MW) en España. El activo ha despertado el apetito de varios potenciales compradores, pero la primera petrolera del país está encarrilando ya la operación con Masdar, el gigante de inversión en energías limpias del emirato. «Es el favorito», aseguran fuentes al tanto consultadas por EL MUNDO. De llegar a buen puerto, Abu Dabi reforzará su influencia en nuestro país, al que está consagrando como centro de operaciones desde el que controlar activos verdes en Europa.

La operación lleva en el mercado, al menos, desde primavera. Hace unos meses, en una conferencia con analistas, el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, apuntó que la entrada de efectivo por esa transacción, «siendo prudente», llegaría en 2026. La venta, según fuentes financieras, se cerrará el año que viene, por lo que impactará en las cuentas del siguiente ejercicio.

Repsol y Masdar están ya negociando de tú a tú. Se trata de una fase avanzada, donde vendedor y comprador conversan al margen del ruido de los procesos competitivos, donde prima el mejor postor. Los procesos bilaterales priorizan las relaciones de confianza y la rapidez, lo que encaja con las necesidades de Repsol, que busca un socio de largo plazo. Fuentes oficiales de la energética no han hecho comentarios.

Al frente de Masdar está el ministro de Industria de Emiratos Árabes Unidos, Sultan Al Jaber, quien compatibiliza esta cartera con la presidencia de Adnoc, la petrolera estatal de Abu Dabi. Ocupa, además, cargos de responsabilidad en los otros dos gigantes energéticos de Emiratos: Taqa, que ganó notoriedad en España por su intento de entrar en Naturgy, y Mubadala, accionista mayoritario de Moeve (antigua Cepsa).

En los últimos años, Masdar ha firmado acuerdos con las otras dos mayores energéticas del país. Con Iberdrola, selló en el marco de la cumbre del clima de diciembre de 2023 un pacto para coinvertir hasta 15.000 millones de euros en eólica marina e hidrógeno en mercados clave, como Reino Unido, Alemania o Estados Unidos. Más tarde, anunciaron una inversión de más de 5.000 millones en la instalación británica East Anglia Theree.

La amistad de Abu Dabi no es exclusiva. Masdar cerró en octubre la compra a Endesa del 49,9% de un paquete fotovoltaico valorado en casi 370 millones. La cartera suma una capacidad conjunta de 446 MW. Aunque el mayor golpe en la mesa de Masdar en España ha sido la adquisición en septiembre de 2024 de Saeta Yield, la plataforma de activos renovables en España y Portugal que estaba en manos del fondo canadiense Brookfield. La emiratí pagó por el 100% de Saeta 1.300 millones, cifra que elevó la compra a una de las mayores transacciones renovables de nuestro país.

De salir adelante, el acuerdo con Repsol, que mantendrá el 51% de su cartera renovable, reforzará todavía más a Masdar como uno de los grandes jugadores del negocio renovable en España. Para la compañía que dirige Imaz, la incorporación de Masdar como socio en minoría permitirá captar recursos para alimentar sus planes de crecimiento, así como rentabilizar a doble dígito dicho activo.

El negocio verde está en horas bajas, pero el proceso de Repsol ha despertado un enorme interés. La razón son, sobre todo, sus parques eólicos. Desarrollar esta tecnología en España se ha convertido en una obsesión para los grandes jugadores verdes, pues permite sortear el hundimiento de precios en horas solares que tiene en apuros a la fotovoltaica.

En España, los mejores espacios para la eólica están cogidos y a eso se suma la fuerte oposición social a la construcción de nuevos parques que, en zonas como Galicia, especialmente atractiva por su viento, se han convertido en un verdadero dolor de cabeza para los promotores. En definitiva, hoy quien tiene una planta eólica tiene un tesoro. El paquete de Repsol incluye 400 MW eólicos y 300 MW solares, todos están ya operativos o en fases muy avanzadas.

La petrolera española, por su parte, ha conseguido tejer una fuerte red de alianzas financieras en torno a su negocio renovable. Uno de sus principales compañeros de viaje es Pontegadea, la sociedad inversora del magnate textil Amancio Ortega, que ya ha adquirido el 49% de varios activos de energía limpia de Repsol en distintas operaciones. Su desembolso total supera los 800 millones de euros. Además, la energética que dirige Imaz se ha aliado con inversores internacionales como los colosos británicos The Renewables Infrastructure Group (TRIG) y Schroders Greencoat. La eventual venta a Masdar sería, en cualquier caso, la mayor operación firmada hasta ahora por Repsol en ese entramado de alianzas renovables.

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