Un temporal asoma en el futuro inmediato de la Fórmula 1. La temporada 2026 estará regida por un reglamento técnico completamente nuevo, por lo que tanto los monoplazas como las carreras serán muy diferentes, una gran oportunidad para que todos los equipos de la parrilla den la sorpresa con sus nuevas apuestas, y en el caso de Fernando Alonso, su última oportunidad para reconquistar el Gran Circo.
Cada cierto tiempo, la categoría reina del motorsport modifica sus normas para implementar nuevas tecnologías, avanzar el desarrollo del automovilismo y mejorar el espectáculo, al menos en teoría. En esta ocasión, los nuevos motores son el gran diferenciador: la energía eléctrica toma protagonismo, pues la batería de 350 kW (470 CV) supondrá cerca de un 50% del impulso.
La estructura mima de los coches también cambia, pues serán más pequeños y ligeros. La distancia entre los ejes de las ruedas pasará de 3,6 metros a 3,4 metros, además de ser las máquinas 10 centímetros más estrechas. Las ruedas también serán más finas, aunque su diámetro se mantiene, mientras que el peso mínimo se reducirá de los 798 kg a los 768 kg, piloto incluido.
La aerodinámica será también muy distinta. Atrás queda el efecto suelo, y también el DRS, sustituido por un sistema activo que modificará la configuración de los alerones delantero y trasero. En general, la resistencia al aire será menor, así como la carga aerodinámica.
Los pilotos dispondrán de tres herramientas especiales en sus volantes. El Modo Adelantamiento permitirá a un perseguidor que esté a menos de un segundo desplegar energía eléctrica extra para intentar una maniobra, aunque podrá usarlo a su discreción en cualquier punto del trazado. El Modo Boost ofrecerá la potencia completa del motor en cualquier momento mientras al Energy Recovery System (ERS) le queden reservas. También se podrá activar la Recarga para recuperar energía.
- Más pequeños: Los monoplazas de 2026 serán 20 cm más cortos, 10 cm más estrechos y 30 kg más ligeros que sus predecesores.
- Más eléctricos: El impulso eléctrico rondará el 50% con una batería de 470 CV. El motor de combustión será un V6 de 1.6 L que quemará carburantes renovables.
- Más simples: Los nuevos coches tendrán alerones menos complejos, lo que reduciría la resistencia al aire en un 40% y la carga aerodinámica en un 30%.
- Más opciones: Los pilotos podrán disfrutar de varias configuraciones mecánicas y energéticas para luchar. La nueva F1 será un ajedrez a 330 km/h.
Con todas estas novedades tendrá que lidiar un Fernando Alonso que afronta su, a priori, última oportunidad de lograr grandes cosas en la Fórmula 1. La vigesimotercera temporada del asturiano en esta competición será una cargada de incógnitas, pues hasta que los monoplazas no ‘nazcan’ en los test de pretemporada, será prácticamente imposible determinar quién tiene más opciones de pelear por el Mundial.
Esa es una de las claves de los grandes cambios en el reglamento técnico, que los monoplazas se diseñan desde cero y sin una referencia clara de qué puede o no funcionar. Es por ello que las expectativas de Aston Martin son elevadas, ya que cuentan con el hombre adecuado para el desafío al frente del proyecto.
Adrian Newey, el ingeniero más laureado de la historia de la F1 con 26 campeonatos a sus espaldas, y nuevo jefe del equipo, es un experto en ‘dar con la tecla’ antes que nadie más. Seis campeones -entre los que se encuentran Hakkinen, Vettel o Verstappen- le deben todo su palmarés, y muchos de ellos lograron sus títulos gracias a un monoplaza muy dominante en un curso de pura innovación.
La gran incógnita será el motor Honda. La marca japonesa ha acompañado a Red Bull en sus éxitos recientes, y ahora busca, de la mano de Aston Martin, volver a lo más alto. Los motoristas nipones trabajarán codo con codo con la fábrica situada en Silverstone para asegurarse de que Alonso tenga, tanto tiempo después, una espada a la altura de su talento.
Y es que bien podría ser la última temporada del ovetense en la competición. Durante la temporada 2026 nacerá su primer hijo, que espera con la periodista Melissa Jiménez, y cumplirá 45 años pocos meses antes de que su compromiso contractual con Aston Martin llegue a su fin. Alonso no ha querido ser claro sobre qué podría hacerle continuar o abandonar, aunque se espera que el año que entra sea uno de ultimátum, ya sea a la escudería o a la propia F1, tan distinta de aquella de la que se enamoraron los españoles en 2005 y 2006. Sea como fuere, el alonsismo aguarda con mucha ilusión.
El nuevo reglamento técnico de la F1 cambiará la competición por completo en 2026: Fernando Alonso y Aston Martin se encomiendan a Adrian Newey para soñar con el tercer Mundial del asturiano.
Un temporal asoma en el futuro inmediato de la Fórmula 1. La temporada 2026 estará regida por un reglamento técnico completamente nuevo, por lo que tanto los monoplazas como las carreras serán muy diferentes, una gran oportunidad para que todos los equipos de la parrilla den la sorpresa con sus nuevas apuestas, y en el caso de Fernando Alonso, su última oportunidad para reconquistar el Gran Circo.
Cada cierto tiempo, la categoría reina del motorsport modifica sus normas para implementar nuevas tecnologías, avanzar el desarrollo del automovilismo y mejorar el espectáculo, al menos en teoría. En esta ocasión, los nuevos motores son el gran diferenciador: la energía eléctrica toma protagonismo, pues la batería de 350 kW (470 CV) supondrá cerca de un 50% del impulso.
La estructura mima de los coches también cambia, pues serán más pequeños y ligeros. La distancia entre los ejes de las ruedas pasará de 3,6 metros a 3,4 metros, además de ser las máquinas 10 centímetros más estrechas. Las ruedas también serán más finas, aunque su diámetro se mantiene, mientras que el peso mínimo se reducirá de los 798 kg a los 768 kg, piloto incluido.
La aerodinámica será también muy distinta. Atrás queda el efecto suelo, y también el DRS, sustituido por un sistema activo que modificará la configuración de los alerones delantero y trasero. En general, la resistencia al aire será menor, así como la carga aerodinámica.
Los pilotos dispondrán de tres herramientas especiales en sus volantes. El Modo Adelantamiento permitirá a un perseguidor que esté a menos de un segundo desplegar energía eléctrica extra para intentar una maniobra, aunque podrá usarlo a su discreción en cualquier punto del trazado. El Modo Boost ofrecerá la potencia completa del motor en cualquier momento mientras al Energy Recovery System (ERS) le queden reservas. También se podrá activar la Recarga para recuperar energía.
- Más pequeños: Los monoplazas de 2026 serán 20 cm más cortos, 10 cm más estrechos y 30 kg más ligeros que sus predecesores.
- Más eléctricos: El impulso eléctrico rondará el 50% con una batería de 470 CV. El motor de combustión será un V6 de 1.6 L que quemará carburantes renovables.
- Más simples: Los nuevos coches tendrán alerones menos complejos, lo que reduciría la resistencia al aire en un 40% y la carga aerodinámica en un 30%.
- Más opciones: Los pilotos podrán disfrutar de varias configuraciones mecánicas y energéticas para luchar. La nueva F1 será un ajedrez a 330 km/h.

Con todas estas novedades tendrá que lidiar un Fernando Alonso que afronta su, a priori, última oportunidad de lograr grandes cosas en la Fórmula 1. La vigesimotercera temporada del asturiano en esta competición será una cargada de incógnitas, pues hasta que los monoplazas no ‘nazcan’ en los test de pretemporada, será prácticamente imposible determinar quién tiene más opciones de pelear por el Mundial.
Esa es una de las claves de los grandes cambios en el reglamento técnico, que los monoplazas se diseñan desde cero y sin una referencia clara de qué puede o no funcionar. Es por ello que las expectativas de Aston Martin son elevadas, ya que cuentan con el hombre adecuado para el desafío al frente del proyecto.
Adrian Newey, el ingeniero más laureado de la historia de la F1 con 26 campeonatos a sus espaldas, y nuevo jefe del equipo, es un experto en ‘dar con la tecla’ antes que nadie más. Seis campeones -entre los que se encuentran Hakkinen, Vettel o Verstappen- le deben todo su palmarés, y muchos de ellos lograron sus títulos gracias a un monoplaza muy dominante en un curso de pura innovación.
La gran incógnita será el motor Honda. La marca japonesa ha acompañado a Red Bull en sus éxitos recientes, y ahora busca, de la mano de Aston Martin, volver a lo más alto. Los motoristas nipones trabajarán codo con codo con la fábrica situada en Silverstone para asegurarse de que Alonso tenga, tanto tiempo después, una espada a la altura de su talento.
Y es que bien podría ser la última temporada del ovetense en la competición. Durante la temporada 2026 nacerá su primer hijo, que espera con la periodista Melissa Jiménez, y cumplirá 45 años pocos meses antes de que su compromiso contractual con Aston Martin llegue a su fin. Alonso no ha querido ser claro sobre qué podría hacerle continuar o abandonar, aunque se espera que el año que entra sea uno de ultimátum, ya sea a la escudería o a la propia F1, tan distinta de aquella de la que se enamoraron los españoles en 2005 y 2006. Sea como fuere, el alonsismo aguarda con mucha ilusión.
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