Nuevo giro de discurso en el Gobierno. Después de nueve meses prometiendo que presentarían los Presupuestos aunque fuera para perderlos, Pedro Sánchez asegura que la guerra en Irán ha cambiado todo y los retrasa indefinidamente, de manera que en el mundo político se instala la idea de que el presidente acabará su mandato sin siquiera presentar un solo Presupuesto. María Jesús Montero, que también prometió muchas veces que los presentaría este trimestre, apunta que tal vez se puedan recuperar en unas semanas, si la guerra acaba rápido, pero ya no lo haría ella —será la candidata del PSOE en las elecciones andaluzas— y cada vez parece más improbable. La vicepresidenta primera ha insistido en que en algún momento se presentarán, aunque ella ya no estará en el Gobierno: “No contemplo que para 2027 no tengamos unos nuevos presupuestos». Casi al mismo tiempo, Sánchez desde Bruselas —donde asiste al Consejo Europeo— ha explicado que la guerra ha cambiado todo el escenario y ahora no hay más prioridad que hacerle frente a sus consecuencias. “Nadie podía prever esta guerra. Los ciudadanos deben ser conscientes de la gravedad de la situación”, argumenta ahora el presidente.
Montero asegura que el real decreto de mañana llevará medidas que “generen consenso” frente a la insistencia de Sumar en congelar las subidas de alquileres
Nuevo giro de discurso en el Gobierno. Después de nueve meses prometiendo que presentarían los Presupuestos aunque fuera para perderlos, Pedro Sánchez asegura que la guerra en Irán ha cambiado todo y los retrasa indefinidamente, de manera que en el mundo político se instala la idea de que el presidente acabará su mandato sin siquiera presentar un solo Presupuesto. María Jesús Montero, que también prometió muchas veces que los presentaría este trimestre, apunta que tal vez se puedan recuperar en unas semanas, si la guerra acaba rápido, pero ya no lo haría ella -será la candidata del PSOE en las elecciones andaluzas- y cada vez parece más improbable. Un escenario que la vicepresidenta primera, que no resta gravedad al daño económico del conflicto en Oriente Próximo, ha descartado en un acto en Madrid: “Nocontemplo que para 2027 no tengamos unos nuevos presupuestos». La guerra, ha explicado casi al mismo tiempo Sánchez desde Bruselas, donde asiste al Consejo Europeo, ha cambiado todo el escenario y ahora no hay más prioridad que hacerle frente a sus consecuencias “Nadie podía prever esta guerra. Los ciudadanos deben ser conscientes de la gravedad de la situación”, argumenta ahora el presidente.
Las cuentas, dicen en La Moncloa, tendrán que esperar porque, además, el panorama económico incierto las hace inútiles porque están hechas con unos números que tal vez no valgan. El martes, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, decía que los efectos eran limitados, nada que ver con la guerra de Ucrania. La portavoz, Elma Saiz, garantizaba que los Presupuestos se presentarían este mes. Sin embargo, el discurso ha girado completamente en pocas horas y ahora las Cuentas se retrasan sine die. A punto de cumplirse la tercera semana de crisis, el precio del gas se ha disparado un 24% y el petróleo ha alcanzado los 116 dólares tras los ataques de Irán a instalaciones energéticas de otros países del Golfo Pérsico en respuesta al bombardeo por parte de Israel al mayor yacimiento de gas del mundo bajo su control.
“Estamos centrados en el real decreto ley [de ayudas para afrontar el golpe de la subida de carburantes]”, ha señalado Sánchez a su llegada al Consejo Europeo cuando se le ha preguntado por la presentación de los presupuestos generales para 2026. “Posteriormente podremos hablar de los presupuestos”, ha asegurado. Los últimos que el Gobierno aprobó fueron los del ejercicio 2023, es decir, que se remontan a la legislatura pasada.
Montero, que se ha declarado “sorprendida por la polémica de los tiempos”, después de los sucesivos plazos que La Moncloa ha ido poniendo, ha afirmado que la presentación de los Presupuestos “se va a retrasar unas semanas” y se ha mostrado confiada en que el Ejecutivo logrará los apoyos del Congreso. La vicepresidenta ha reconocido no obstante que “hay que buscar la ventana de oportunidad” para asegurarse el respaldo necesario tras la ruptura con Junts y la pérdida de la mayoría de la investidura, en la que Podemos tampoco garantiza su apoyo. Esa debilidad parlamentaria es determinante en el contenido de las medidas del real decreto que el Gobierno aprobará mañana en un Consejo de Ministros extraordinario que incluirá medidas estructurales pensadas para el sector energético y otras coyunturales destinadas a aliviar la presión al bolsillo de las familias y sectores como el de los transportistas y el del campo.
La vicepresidenta primera ha sentenciado que solo se incluirán medidas que “generen consenso” frente a la insistencia de Sumar en congelar las subidas de alquileres. Montero también ha remarcado en el programa Los desayunos de RTVE y la agencia Efe, que se ha estrenado este jueves, que el Gobierno no tiene en mente ahora mismo quitar el IVA de los alimentos y que en todo caso se irán tomando medidas “de forma progresiva”.
El presidente del Gobierno ha subrayado a su vez que “hay que trasladar a los ciudadanos la gravedad del momento”. “No es una guerra cualquiera. Es un sumatorio de guerra que va a más, no a menos. Y está teniendo impacto en los combustibles, en los fertilizantes, y más en los países del sur global”, ha continuado Sánchez, destacando que “España cuenta con salvaguardas” por la inversión en energías renovables.
La respuesta a la crisis y también el modelo energético europeo es lo que debaten este jueves los líderes de la UE en Bruselas. En principio, la cita era para hablar de los precios de la energía y la competitividad de la economía. Y aunque, en teoría, lo que sucede en Irán no cambia el asunto en el orden del día, sí que introduce una urgencia no prevista. La respuesta inmediata pasa a un primer plano y la cuestión estructural, en la que España se encuentra mucho más cómoda por esa apuesta continuada por las renovables desde hace décadas, pierde algo de protagonismo. “En España, el pasado sábado se pagaba 14 euros por megavatio hora; en Italia, 100 euros”, contraponía el presidente. Sánchez busca así varias cosas: confrontar con la primera ministra italiana, que defiende una reforma profunda del sistema de derechos de emisiones de carbono, algo que Madrid rechaza por ser “la piedra angular” de las políticas climáticas; y valorar la inversión española en renovables. “Lo que estamos haciendo es política energética; nos está salvando. Esta es la lección que quiero compartir con líderes europeos. Los hechos demuestran que esto es autonomía estratégica. Y por eso vamos a seguir profundizando este modelo en el decreto de este viernes”, ha rematado Sánchez.
España en EL PAÍS
