La región se había estado preparando para una nueva escalada después de que Washington y Teherán lanzaran nuevas amenazas Leer La región se había estado preparando para una nueva escalada después de que Washington y Teherán lanzaran nuevas amenazas Leer
El presidente Trump canceló un nuevo ataque contra Irán el sábado por la noche, afirmando que «se han acordado los perímetros de un acuerdo» que abriría el Estrecho de Ormuz al tráfico comercial y pondría fin a la amenaza nuclear de Irán.
El abrupto anuncio en Truth Social desescaló las crecientes tensiones entre EEUU e Irán por el control del Estrecho, los ataques de Irán contra las tropas estadounidenses en los últimos días y las propias amenazas de Trump de hacer llover más bombas y misiles estadounidenses sobre la República Islámica.
Dijo que Irán y otros países de Oriente Próximo le habían pedido que diera marcha atrás en los ataques que había ordenado el viernes, informó The Wall Street Journal, para devolver a Teherán a la mesa de negociaciones.
«Con base en esta solicitud, he aceptado, para mayor beneficio del MUNDO y, asimismo, para la supervivencia de un Irán próspero y exitoso, cancelar el ataque, sujeto a poder cerrar un ACUERDO rápidamente«, dijo Trump en Truth Social.
Trump afirmó que EEUU estaba listo para atacar a Irán con «niveles de Terror, Fuerza y Poder Militar no vistos desde la Segunda Guerra Mundial» antes de dar marcha atrás. Trump añadió que Israel también se comprometió a no atacar hasta que se alcance un acuerdo.
Irán e Israel no hicieron comentarios de inmediato sobre la afirmación del presidente respecto a los avances diplomáticos. Teherán se ha mostrado pesimista sobre las conversaciones en las últimas semanas.
La declaración de Trump se produjo en medio de elevadas tensiones. Irán lanzó una andanada de drones contra Kuwait el sábado, alcanzando a un aliado de EEUU tras la promesa de Trump de intensificar los ataques militares en una guerra que se expande rápidamente en Oriente Próximo. Kuwait declaró haber derribado la andanada iraní.
Las embajadas de EEUU en Oriente Próximo aconsejaron a los ciudadanos estadounidenses que consideren abandonar la región. Las aerolíneas extendieron las cancelaciones de vuelos a los estados árabes del Golfo, que han pasado décadas convirtiéndose en centros aeroportuarios internacionales. EEUU advirtió que los espacios aéreos podrían cerrarse pronto.
El sábado, Irán mantuvo efectivamente cerrado el Estrecho de Ormuz, que en su momento fue la vía de paso del 20% del petróleo crudo del mundo. Un barco cerca del Estrecho resultó dañado tras ser alcanzado por un proyectil el viernes, mientras que otro, en un incidente separado, informó de una explosión cercana, según la UK Maritime Trade Operations, un grupo de seguridad afiliado a la Marina británica.
Los líderes iraníes y estadounidenses han estado escalando su retórica bélica. Trump dijo el viernes durante una reunión televisada del gabinete que EEUU «los golpeará muy duro».
«En algún momento van a decir: ‘Simplemente no podemos más'», afirmó Trump.
Ali Abdollahi, un alto comandante militar iraní, dijo que EEUU está acelerando una guerra regional más amplia y que Irán considera cómplices a los países de la región que colaboran con EEUU.
«Cualquier país que elija servir como escudo defensivo para los Estados Unidos criminales y agresivos será consumido por las llamas de la guerra», dijo Abdollahi, según los medios estatales iraníes.
Oriente Próximo había disfrutado de un respiro de la violencia después de que EEUU e Irán firmaran un memorando de entendimiento a mediados de junio para pausar su guerra.
Pero el conflicto entre Irán y EEUU se reanudó en julio por el control del Estrecho de Ormuz. Poco después, Trump declaró terminado el alto el fuego y EEUU reanudó los bombardeos sobre Irán. Teherán tomó represalias contra los aliados árabes de EEUU en el golfo Pérsico.
«Los ciclos de escalada y desescalada se están volviendo más rápidos», afirmó Andrew Leber, miembro no residente del programa de Oriente Próximo del Carnegie Endowment for International Peace. «Ahora, para cuando Estados Unidos intenta desescalar, como vimos la semana pasada, Irán ya ha puesto en marcha otro ciclo de escalada».
«Es difícil ver cómo se detiene esto», añadió. «Nos estamos alejando cada vez más de conseguir un nuevo memorando de entendimiento».
El conflicto no ha hecho más que ampliarse en el último mes. Dos metaneros de gas natural licuado se incendiaron en el puerto egipcio de Damietta tras sufrir uno de ellos un ataque con drones, del que ninguna parte se ha atribuido la responsabilidad. Los hutíes apoyados por Irán en Yemen declararon un bloqueo a los envíos de petróleo saudí en el mar Rojo, arrastrando a otra vía marítima global crítica al conflicto. Y Arabia Saudí dijo que milicias iraquíes respaldadas por Irán atacaron sus instalaciones petroleras y respondió con bombardeos aéreos poco habituales en territorio iraquí en coordinación con EEUU.
Trump ha ido de un lado a otro sobre si EEUU debe confiar en el poder militar o en la diplomacia con Irán. En los últimos días dijo que se estaban llevando a cabo «negociaciones muy amistosas», antes de acusar a los diplomáticos iraníes de no ser deshonestos.
«Siempre quieren hablar, pero rompen su palabra muy a menudo», dijo Trump, añadiendo más tarde: «Lo único que hacen es enfadarme».
La frustración es mutua. Los diplomáticos iraníes han expresado su agotamiento por los repetidos colapsos en las negociaciones con EEUU. Desde su perspectiva, según señalaron varios funcionarios, existe una falta de confianza entre ambos países y las perspectivas de la diplomacia se deterioran cada vez que Trump amenaza con el uso de la fuerza militar.
Los países árabes del Golfo y sus economías están soportando graves costes a causa de la guerra regional. Sus posturas se han vuelto más agresivas, y varios estados del Golfo han llevado a cabo operaciones militares directas contra Irán o sus aliados en las últimas semanas.
«Muchos países de la región se están quedando sin ideas sobre qué hacer para gestionar este problema», dijo Leber, el experto en Oriente Próximo. «Están atrapados entre la sensación de que no pueden confiar en ningún acuerdo con Irán y de que tampoco pueden confiar en hacia dónde se dirigirá Estados Unidos a continuación».
Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del inglés por V. Hdez.
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