El presidente estadounidense da un nuevo paso para aumentar la presión sobre el régimen venezolano Leer El presidente estadounidense da un nuevo paso para aumentar la presión sobre el régimen venezolano Leer
Donald Trump ha decidido aumentar la presión contra el chavismo un día después de hacerse público que en la primera conversación telefónica con Nicolás Maduro no se habían producido avances. «A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad. ¡Gracias por su atención!», disparó el mandatario estadounidense en su red social.
Hace una semana, la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA) advirtió a las aerolíneas mundiales sobre una situación «potencialmente peligrosa» en la región de Maiquetía, el aeropuerto que sirve a Caracas, situado en la costa, a media hora de la capital venezolana. La recomendación se dirigió en ese momento a las operaciones en todas las altitudes «debido al deterioro de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela o sus alrededores».
El anuncio estadounidense abrió entonces un tira y afloja entre la revolución bolivariana y las compañías aéreas que cancelaron sus vuelos desde y a Caracas. Avianca, la aerolínea colombiana, hizo público el viernes que suspendía de forma indefinida todos sus vuelos tras ser sancionada por el gobierno de Nicolás Maduro. «La prioridad es y será siempre la seguridad de los pasajeros y los colaboradores», concluyó Avianca en su comunicado.
Caracas también decidió revocar las licencias de la española Iberia, además de la portuguesa TAP, Turkish, la brasileña GOL y la chilena Latam.
El cierre decretado por Trump es la última señal de escalada enviada desde Washington, tras avanzar el propio mandatario que atacará por tierra «muy pronto». En las últimas horas Trinidad y Tobago, país situado a escasos 12 kilómetros de las costas venezolanas, anunció que EEUU instalará un radar de gran potencia en su territorio.
Un funcionario de la Casa Blanca matizó en las últimas horas la exclusiva dada el viernes por The New York Times sobre la llamada entre el presidente y el usurpador Maduro, considerado por EEUU como el principal capo del Cártel de los Soles. Según el medio argentino Infobae, la Casa Blanca ha descartado el encuentro «face to face» que exige Maduro entre ambos. Durante la conversación, en la que estuvo presente el secretario de Estado, Marco Rubio, principal ideólogo del cerco contra el chavismo, Trump habría trasladado a Maduro un ultimátum para que abandone Caracas ante la inminencia de un ataque militar.
Horas más tarde, Venezuela ha repudiado «con absoluta contundencia» el mensaje del presidente de Estados Unidos, un mensaje que califica como «acto hostil, unilateral y arbitrario». El comunicado oficial de la República Bolivariana critica que Trump «insólitamente» intente «dar órdenes y amenazar la soberanía» de otra nación.
«Venezuela denuncia y condena la amenaza colonialista que pretende afectar la soberanía de su espacio aéreo, (…) una nueva agresión extravagante, ilegal e injustificada», incide el texto. El régimen de Maduro reclama «respeto irrestricto» para su espacio aéreo y subraya que «ninguna autoridad ajena a la institucionalidad venezolana tiene facultad para interferir, bloquear o condicionar el uso del espacio aéreo nacional».
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