Rocía un líquido con una jeringuilla a la política Demócrata durante un evento en su distrito, justo después de que Omar pidiera el cese de la responsable de Seguridad Nacional Leer Rocía un líquido con una jeringuilla a la política Demócrata durante un evento en su distrito, justo después de que Omar pidiera el cese de la responsable de Seguridad Nacional Leer
Un hombre ha atacado este martes por la noche a la congresista Demócrata Ilhan Omar durante un acto en Mineápolis. El asaltante, que ha sido detenido, se levantó de forma brusca durante la intervención de la política y le roció un líquido amarillo todavía no identificado usando una jeringuilla, mientras la increpaba. Fue rápidamente reducido, entregado a la Policía y está detenido, acusado de asalto en tercer grado. La congresista, después de encararse con él, volvió al atril y terminó su charla, que en el momento exacto del incidente estaba centrada en la presencia del ICE y los servicios fronterizos en la ciudad y en una petición de cese a Kristi Noem, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional.
«Estoy bien. Soy una superviviente, así que un pequeño agitador no me va a impedir hacer mi trabajo. No dejo que los acosadores ganen. Estoy gradecida a mis increíbles electores que me apoyaron. Minnesota es fuerte«, ha reaccionado tras lo ocurrido. «El personal de seguridad y el Departamento de Policía de Minneapolis detuvieron rápidamente al individuo. Ahora se encuentra bajo custodia. La congresista se encuentra bien. Continuó con su asamblea pública porque no deja que los agresores ganen», añadió su oficina.
«Esta noche, un hombre ha sido detenido tras haber decidido agredir a un miembro del Congreso, una decisión inaceptable que se resolverá con prontitud. Agradecemos la rápida respuesta del personal de seguridad del lugar y de nuestras fuerzas del orden locales. Estamos trabajando con nuestros socios federales para que este hombre enfrente los cargos más graves posibles y así disuadir este tipo de violencia en nuestra sociedad», ha dicho la Policía del Capitolio en un comunicado.
Lo ocurrido llega después de semanas de ataques constantes de Donald Trump contra la congresista, de origen somalí y que es la primera mujer de color de su estado y una de las dos únicas musulmanas de la historia en llegar al Congreso. El presidente de Estados Unidos arremete contra ella día sí y día también, incluyendo hoy mismo desde Iowa, durante un discurso a sus partidarios. Diciendo que es idiota, que su CI es muy bajo, que es una corrupta y se ha enriquecido robando a los ciudadanos, una quejica, que odia Estados Unidos e incluso, que está casada con su propio hermano y que debería irse a «su país, que no es ni un país y que sólo tiene piratas».
Preguntado esta misma noche por una periodista de la cadena ABC si había visto el vídeo de lo acontecido, El presidente no ha condenado en ataque, ni ha mostrado la menor empatía. «No. No pienso en ella. Creo que es una impostora. De verdad que no pienso en eso. Probablemente se hizo rociar ella, conociéndola «, dijo el presidente. Repreguntado por si había podido ver las imágenes, ha mantenido la postura. «No lo he visto. No, no. Espero no tener que molestarme».
En su red social hay decenas y decenas de ejemplos de desprecios similares, mientras llama «basura» a la comunidad somalí, que está especialmente concentrada en Minnesota, el Estado en el que el ICE ha estado más activo en el último mes y medio. «El Departamento de Justicia y el Congreso están investigando a la congresista Ilhan Omar, quien salió de Somalia sin nada y ahora, según se informa, tiene una fortuna de más de 44 millones de dólares. El tiempo lo dirá todo», dijo este mismo lunes. «La supuesta ‘congresista’ Ilhan Omar, una quejica empedernida que odia a Estados Unidos, lo sabe todo al respecto del fraude. Debería estar en la cárcel, o incluso recibir un castigo peor: ser deportada a Somalia, considerado uno de los peores países del mundo. ¡Podría ayudar a que Somalia vuelva a ser grande!», había espetado la semana pasada.
En diciembre, en un mitin en Pensilvania, Trump se burló del hiyab de Ilhan Omar y afirmó que la política se casó con su propio hermano para obtener la ciudadanía estadounidense. «Por lo tanto, está aquí ilegalmente. ¡Debería largarse! ¡Que la echen! No hace más que quejarse», añadió. La congresista llegó a Estados Unidos a los 12 años como refugiada y logró la ciudadanía a los 17, en el año 2000. Su familia pasó cuatro años en un campamento de refugiados en Kenia antes de llegar a Estados Unidos en la década de 1990. En 1997, se mudó a Minneapolis, donde acabó haciendo carrera. Y desde hace más de un lustro el hoy de nuevo presidente está obsesionado con ella. Sus primeros ataques se remontan a 2019, cuando ya repetía la idea de que debería «irse y ayudar a arreglar los lugares completamente destrozados e infestados de delincuencia de donde provienen».
La conspiración sobre el matrimonio con su hermano no es invención del presidente. Lleva una década en internet,surgida en foros y blogs que ya han sido borrados, desde que empezó a hacer política a nivel estatal. Las amenazas empezaron entonces y nunca han desaparecido (aunque en los años de Joe Biden bajaron a niveles mínimos), pero desde que está en el radar del presidente se han multiplicado, hasta el nivel de ser la persona de todo el Congreso que más amenazas de muerte recibe. El servicio secreto ha llegado a tener a seis escoltas de forma permanente para ella y su tercer marido. Sus dos matrimonios previos, uno de ellos con un británico, fueron con ciudadanos d origen somalí también, y de hecho tuvo que pagar una penalización en Hacienda por una declaración de la renta conjunta con uno cuando ya estaba casada con otro.
La violencia política no es cuestión baladí, y menos en Minnesota. El pasado verano, Melissa Hortman, ex presidenta de la Cámara de Representantes de ese estado, y su marido fueron asesinados a tiros en su casa por un hombre disfrazado de agente de policía. Que hirió esa misma noche a otro político Demócrata y que tenía una lista de objetivos muy larga. «Cuando el presidente utiliza un lenguaje deshumanizador todos los días, sabemos que ese mensaje llega a las peores personas de este país y que luego actúan en consecuencia», lamentó Omar hace tan solo unas semanas en una entrevista. «Hay personas encarceladas por amenazar con matarme. Hay personas que están siendo procesadas en este momento por amenazar con matarme, así que es algo que siempre tenemos presente. Pero también me preocupa que esas personas encuentren a alguien que se parezca a mí en Minneapolis o en cualquier otro lugar del país, piensen que soy yo y les hagan daño», le dijo a The Guardian.
No es el único caso reciente. El pasado viernes, el congresista demócrata estadounidense Maxwell Frost, afroamericano de Florida, recibió un puñetazo en la cara de un hombre que le dijo que el presidente Donald Trump lo iba a deportar. El altercado ocurrió en una fiesta privada durante el festival de cine de Sundance y fue acompañado de insultos racistas.
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