En blanco podría terminar la temporada del Real Madrid tras haber caído eliminado en la Champions y en la Copa del Rey, y tras haber prácticamente regalado LaLiga al Barça. Todo ello en una temporada repleta de altibajos, en la que ha tenido dos entrenadores (Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa) y en la que varios jugadores de los que se esperaba más, como Vinícius, han quedado señalados.
La eliminación del conjunto blanco a manos del Bayern en los cuartos de su competición fetiche ha sido el último golpe al equipo esta temporada. Una eliminatoria en la que el atacante brasileño ha destacado más por sus errores que por sus aciertos. En este sentido, Vinícius tuvo un par de ocasiones claras en la ida; en una de ellas se quedó solo ante Neuer y falló. Algo parecido ocurrió en la vuelta, en la que incluso tuvo la oportunidad de hacer el cuarto, pero no atinó cuando Mbappé le regaló lo que habría supuesto la victoria.
Esto no es solo una muestra más de que Vinícius está lejos de su mejor versión, sino que, unido a cierto desgaste interno por sus polémicas y a su situación contractual con el conjunto blanco, pone sobre la mesa si merece o no la pena renovarle.
El brasileño ha pasado de ser considerado uno de los mejores, o incluso el mejor del mundo, a alejarse del top 10 en las dos últimas temporadas. Sus apariciones desequilibrantes, sus goles, sus asistencias y su relevancia en grandes citas se han vuelto cada vez más escasas.
Además, a esto se suman sus constantes polémicas, protestas, momentos de desconexión y sanciones evitables que, en muchas ocasiones, han llegado a cansar incluso a los aficionados del Real Madrid. De hecho, Vinícius ha sido pitado en más de una ocasión este curso en el Bernabéu. Aunque también hay que señalar que el jugador ha tenido que lidiar con varios episodios desagradables de racismo en numerosos estadios.
En el conjunto blanco, y especialmente Florentino Pérez, le han apoyado en todo momento. Así quedó reflejado cuando el Real Madrid decidió no presentarse a la gala del Balón de Oro al considerar que había sido adulterada, ya que lo ganó Rodri Hernández y no Vinícius. También se pudo comprobar cuando se decidió prescindir de Xabi Alonso como entrenador: uno de los motivos, además de los resultados, fue la mala relación con el atacante del conjunto blanco. De hecho, él mismo aseguró hace unos días en rueda de prensa que «no conectó con él», algo que sí ha hecho con Arbeloa.
Contrato hasta 2027
Jugador y técnico tuvieron algún que otro malentendido debido a los pocos minutos que Vinícius estaba jugando en comparación con otras temporadas. A pesar de que con Arbeloa sí parece haber encajado, los números no le avalan. Asimismo, aunque parece entenderse mejor con Kylian Mbappé, todavía no acaban de encajar y brillar juntos como se esperaba.
En este escenario, adquiere especial relevancia su contrato hasta 2027. Antes, cabía pensar que su renovación estaba prácticamente hecha, como un mero trámite. En cambio, ahora no parece tan claro seguir apostando por la continuidad del jugador en el conjunto blanco.
Este verano podría ser un antes y un después en la relación entre el jugador y el club. La renovación es posible, aunque quizás no de manera automática ni en los mismos términos. Mientras tanto, ofertas procedentes de Arabia no le faltan a Florentino por un jugador cuya calidad no está en cuestión, pero cuya actitud, encaje actual en la plantilla y regularidad sí lo están.
El delantero brasileño no estuvo bien en la eliminatoria contra el Bayern en los cuartos de final de la Champions League.
En blanco podría terminar la temporada del Real Madrid tras haber caído eliminado en la Champions y en la Copa del Rey, y tras haber prácticamente regalado LaLiga al Barça. Todo ello en una temporada repleta de altibajos, en la que ha tenido dos entrenadores (Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa) y en la que varios jugadores de los que se esperaba más, como Vinícius, han quedado señalados.
La eliminación del conjunto blanco a manos del Bayern en los cuartos de su competición fetiche ha sido el último golpe al equipo esta temporada. Una eliminatoria en la que el atacante brasileño ha destacado más por sus errores que por sus aciertos. En este sentido, Vinícius tuvo un par de ocasiones claras en la ida; en una de ellas se quedó solo ante Neuer y falló. Algo parecido ocurrió en la vuelta, en la que incluso tuvo la oportunidad de hacer el cuarto, pero no atinó cuando Mbappé le regaló lo que habría supuesto la victoria.
Esto no es solo una muestra más de que Vinícius está lejos de su mejor versión, sino que, unido a cierto desgaste interno por sus polémicas y a su situación contractual con el conjunto blanco, pone sobre la mesa si merece o no la pena renovarle.
El brasileño ha pasado de ser considerado uno de los mejores, o incluso el mejor del mundo, a alejarse del top 10 en las dos últimas temporadas. Sus apariciones desequilibrantes, sus goles, sus asistencias y su relevancia en grandes citas se han vuelto cada vez más escasas.
Además, a esto se suman sus constantes polémicas, protestas, momentos de desconexión y sanciones evitables que, en muchas ocasiones, han llegado a cansar incluso a los aficionados del Real Madrid. De hecho, Vinícius ha sido pitado en más de una ocasión este curso en el Bernabéu. Aunque también hay que señalar que el jugador ha tenido que lidiar con varios episodios desagradables de racismo en numerosos estadios.
En el conjunto blanco, y especialmente Florentino Pérez, le han apoyado en todo momento. Así quedó reflejado cuando el Real Madrid decidió no presentarse a la gala del Balón de Oro al considerar que había sido adulterada, ya que lo ganó Rodri Hernández y no Vinícius. También se pudo comprobar cuando se decidió prescindir de Xabi Alonso como entrenador: uno de los motivos, además de los resultados, fue la mala relación con el atacante del conjunto blanco. De hecho, él mismo aseguró hace unos días en rueda de prensa que «no conectó con él», algo que sí ha hecho con Arbeloa.
Contrato hasta 2027
Jugador y técnico tuvieron algún que otro malentendido debido a los pocos minutos que Vinícius estaba jugando en comparación con otras temporadas. A pesar de que con Arbeloa sí parece haber encajado, los números no le avalan. Asimismo, aunque parece entenderse mejor con Kylian Mbappé, todavía no acaban de encajar y brillar juntos como se esperaba.
En este escenario, adquiere especial relevancia su contrato hasta 2027. Antes, cabía pensar que su renovación estaba prácticamente hecha, como un mero trámite. En cambio, ahora no parece tan claro seguir apostando por la continuidad del jugador en el conjunto blanco.
Este verano podría ser un antes y un después en la relación entre el jugador y el club. La renovación es posible, aunque quizás no de manera automática ni en los mismos términos. Mientras tanto, ofertas procedentes de Arabia no le faltan a Florentino por un jugador cuya calidad no está en cuestión, pero cuya actitud, encaje actual en la plantilla y regularidad sí lo están.
20MINUTOS.ES – Deportes
