Xi Jinping mantiene una conversación telefónica con Trump después de hablar con Putin

El líder ruso y el chino refuerzan su sintonía estratégica: «Hemos llevado nuestra cooperación a un nuevo nivel» Leer El líder ruso y el chino refuerzan su sintonía estratégica: «Hemos llevado nuestra cooperación a un nuevo nivel» Leer  

Vladimir Putin volvió a presentar la relación con China como uno de los pilares de estabilidad del Kremlin en un mundo cada vez más volátil. En una videollamada con Xi Jinping, el presidente ruso elogió este miércoles los vínculos económicos, políticos y de seguridad entre Moscú y Pekín, que definió como un «factor estabilizador en tiempos turbulentos a nivel mundial». Putin remarcó que «la alianza integral y la interacción estratégica entre Rusia y China son ejemplares».

La versión rusa de la conversación subrayó también las palabras iniciales de Xi, quien destacó el salto cualitativo de la cooperación bilateral. «Hemos llevado nuestra cooperación a un nuevo nivel», aseguró el líder chino, enmarcando esa relación en un objetivo más amplio: impulsar un sistema de gobernanza global «más justo y equitativo» dentro de un orden mundial multipolar, una fórmula habitual del discurso diplomático de Pekín frente a la hegemonía estadounidense.

La agencia estatal china Xinhua añadió más comentarios de Xi afirmando que las relaciones entre ambos países necesitan un «gran plan» para continuar profundizando los lazos. Han sido las primeras conversaciones entre los dos líderes este año. El ruso y el chino buscan intensificar la alineación estratégica que sellaron poco antes de la invasión rusa de Ucrania en 2022.

Durante la conversación, Putin elogió el comercio energético con el gigante asiático, recordando que Moscú es el principal proveedor de energía de China. El Gobierno de Xi Jinping ha brindado soporte económico al régimen ruso comprando estos últimos años grandes cantidades de petróleo con descuento a pesar de las sanciones de Occidente.

«Nuestra asociación energética es mutuamente beneficiosa y verdaderamente estratégica», subrayó Putin. «Estamos llevando a cabo un diálogo activo sobre energía nuclear pacífica y promoviendo proyectos de alta tecnología, incluso en la industria y la exploración espacial».

La llamada se produjo en un momento de intensa coordinación política entre ambos países y en medio de la tensión geopolítica global, con el ejército estadounidense derribando el martes un un dron iraní que se aproximaba a su portaaviones Abraham Lincoln en el Mar Arábigo. Y con funcionarios rusos, ucranianos y estadounidenses manteniendo conversaciones en Emiratos Árabes Unidos sobre la posibilidad de un alto el fuego en Ucrania.

Apenas tres días antes de la charla entre Putin y Xi, el secretario del Consejo de Seguridad ruso, Sergei Shoigu, viajó a Pekín para reunirse con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi.

En ese encuentro, Wang advirtió de que el mundo afronta «el riesgo real de regresar a la ley de la selva» y apeló a la responsabilidad de China y Rusia, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, para sostener el multilateralismo y defender «un sistema internacional con la ONU como eje central».

Shoigu, por su parte, destacó que la relación entre Moscú y Pekín «ha resistido los cambios abruptos del escenario internacional» y reafirmó el respaldo ruso a China. Ambos países, señaló, intensificarán su coordinación en foros como Naciones Unidas, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS) y los BRICS, con la ambición declarada de avanzar hacia un mundo multipolar y una arquitectura de seguridad euroasiática «indivisible».

La conversación de este miércoles entre Xi y Putin llega, además, en la víspera de la expiración del tratado New START entre Estados Unidos y Rusia, el último gran acuerdo vigente de control de armas nucleares entre las dos principales potencias atómicas.

Desde Pekín, en paralelo, se ha reiterado el rechazo a sumarse a unas negociaciones trilaterales de desarme con Washington y Moscú, pese a los llamamientos insistentes del presidente estadounidense, Donald Trump.

Lin Jian, portavoz del Gobierno chino, insistió este miércoles en que la posición de Pekín es clara. «Las fuerzas nucleares de China y Estados Unidos no están en absoluto al mismo nivel, y no es justo ni razonable pedir a China que se una a las negociaciones de desarme nuclear en esta etapa», afirmó en rueda de prensa.

China subraya de forma recurrente que su arsenal nuclear es muy inferior al de Estados Unidos y Rusia, tanto en número de ojivas como en capacidad de lanzamiento.

Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), en 2024 China contaba con unas 600 ojivas nucleares, frente a las más de 3.700 operativas de Estados Unidos. Washington y Moscú concentran juntos cerca del 90% de las armas nucleares del planeta, una realidad que Pekín utiliza para justificar su negativa a entrar en el actual marco de negociaciones.

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