Haakon Magnus nació el 20 de julio de 1973 en Oslo. Su nombre significa «hijo del alto», «descendiente de la nobleza» e «hijo elevado» y es un nombre tradicional en la estirpe de la casa real noruega.
A pesar de ser el segundo hijo de los reyes Harald y Sonia, el hecho de que la mayor, Marta Luisa, fuera una mujer, le permitió situarse en el mismo segundo de su nacimiento como heredero gracias a la llamada ley sálica que él no ha aplicado: su hija mayor, Ingrid Alexandra, de 22 años, es desde ya heredera al trono.
Considerado un hombre sencillo, menos impulsivo que su padre, Haakon tuvo una vida de niño normal. Estudió la primaria en colegios públicos, aunque la carrera de Política la cursó en una universidad privada de Berkely (California). Posteriormente, estudiaría Económicas en Londres y en Oslo. También formó parte de las Fuerzas Armadas y completó su formación militar obligatoria, como todos los ciudadanos noruegos, en concreto, en la Marina.
Aficionado al surf y al esquí (este último es el deporte nacional), el hoy rey tuvo una juventud de novias modelos dentro y fuera de Noruega. Una de ellas, Katherine Knudsen, estuvo muy cerca de formalizar su relación con él. Fue esta modelo quien presentó a Felipe de Borbón, entonces príncipe de Asturias, a una amiga: la también top Eva Sanum. Porque Felipe y Haakon, al igual que con Guillermo de Holanda y con Federico de Dinamarca, mantienen una amistad personal lejos de los circuitos oficiales.
Pero la existencia de Haakon cambio definitivamente cuando a finales de los 90 conoció en un festival que se celebraba en Kristiansand a una joven rubia, de familia no noble, para más señas, madre soltera de un bebé. La pareja no se volvería a ver hasta un par de años más tarde, pero el amor ya había hecho lo suyo y el romance fue inevitable. Mette-Marit, hija de un periodista y de una empleada de banca separados, había entrado en la vida del joven heredero y ya no saldría más.
A Haakon le costó torcer la voluntad de su padre y que aceptara a la mujer elegida, pero su aparente amabilidad y sencillez se tornaron en una fuerza capaz de hacer que el Parlamento autorizara el ‘sí quiero’.
Así, el 25 de agosto de 2001, Mette-Marit entró a formar parte de la familia real noruega, que hoy encabeza como reina de los noruegos.
Haakon estaba en los índices más altos de la monarquía hace tres años, cuando cumplió 50 y no había estallado el escándalo familiar con el hijo de su mujer, Marius Borg, que ha tenido estos años a la monarquía noruega al borde del abismo.
No obstante, esos índices de confianza han ido bajando conforme la culpabilidad de Marius crecía. Los noruegos seguían prefiriendo a Harald, a pesar de sus percances de salud y de críticas como la facilidad para dispendios públicos. La enfermedad de Mette-Marit, una fibrosis pulmonar de la que fue intervenida mediante un trasplante el pasado mes de junio, tampoco ha ayudado a fomentar la fe de los noruegos en el sucesor de Harald.
Mette-Marit lleva años sin cumplir su agenda oficial, por problemas de salud. Y la gota que ha desbordado el vaso ha sido la implicación de Marius en agresiones sexuales, el largo jucio público al que ha sido sometido y su condena a cuatro años de cárcel, entre otras cosas, por violación.
Haakon, que ha visto a crecer a Marius como hijo propio (aunque el joven tiene a su propio padre, Morten Borg), ha tenido que caminar sobre la delgada frontera entre lo ético y el afecto. Eso, con una debilitada física y anímicamente Mette-Marit a su lado. El consuelo del nuevo rey son sus hijos propios, Ingrid, la heredera que a sus 22 años ha tenido que regresar a Noruega para seguir estudiando dado el panorama con su hermano y con su madre enfermiza. Y Sverre Magnus, que a sus 20 años comienza un grado universitario como el de la infanta Sofía, en tres ciudades europeas.
Ahora, habrá que ver cómo Haakon VIII gestiona el caso Marius (sus abogados han presentado un recurso para revocar la condena), que ya no es hijastro de príncipe, sino hijo de reina.
Tiene 53 años, es deportista y lleva meses sustituyendo a su padre como regente. Su pasión con Mette-Marit, cuyo hijo ha sido condenado por violación, es incuestionable
Haakon Magnus nació el 20 de julio de 1973 en Oslo. Su nombre significa «hijo del alto», «descendiente de la nobleza» e «hijo elevado» y es un nombre tradicional en la estirpe de la casa real noruega.
A pesar de ser el segundo hijo de los reyes Harald y Sonia, el hecho de que la mayor, Marta Luisa, fuera una mujer, le permitió situarse en el mismo segundo de su nacimiento como heredero gracias a la llamada ley sálica que él no ha aplicado: su hija mayor, Ingrid Alexandra, de 22 años, es desde ya heredera al trono.
Considerado un hombre sencillo, menos impulsivo que su padre, Haakon tuvo una vida de niño normal. Estudió la primaria en colegios públicos, aunque la carrera de Política la cursó en una universidad privada de Berkely (California). Posteriormente, estudiaría Económicas en Londres y en Oslo. También formó parte de las Fuerzas Armadas y completó su formación militar obligatoria, como todos los ciudadanos noruegos, en concreto, en la Marina.
Aficionado al surf y al esquí (este último es el deporte nacional), el hoy rey tuvo una juventud de novias modelos dentro y fuera de Noruega. Una de ellas, Katherine Knudsen, estuvo muy cerca de formalizar su relación con él. Fue esta modelo quien presentó a Felipe de Borbón, entonces príncipe de Asturias, a una amiga: la también top Eva Sanum. Porque Felipe y Haakon, al igual que con Guillermo de Holanda y con Federico de Dinamarca, mantienen una amistad personal lejos de los circuitos oficiales.
Pero la existencia de Haakon cambio definitivamente cuando a finales de los 90 conoció en un festival que se celebraba en Kristiansand a una joven rubia, de familia no noble, para más señas, madre soltera de un bebé. La pareja no se volvería a ver hasta un par de años más tarde, pero el amor ya había hecho lo suyo y el romance fue inevitable. Mette-Marit, hija de un periodista y de una empleada de banca separados, había entrado en la vida del joven heredero y ya no saldría más.
A Haakon le costó torcer la voluntad de su padre y que aceptara a la mujer elegida, pero su aparente amabilidad y sencillez se tornaron en una fuerza capaz de hacer que el Parlamento autorizara el ‘sí quiero’.
Así, el 25 de agosto de 2001, Mette-Marit entró a formar parte de la familia real noruega, que hoy encabeza como reina de los noruegos.
Haakon estaba en los índices más altos de la monarquía hace tres años, cuando cumplió 50 y no había estallado el escándalo familiar con el hijo de su mujer, Marius Borg, que ha tenido estos años a la monarquía noruega al borde del abismo.
No obstante, esos índices de confianza han ido bajando conforme la culpabilidad de Marius crecía. Los noruegos seguían prefiriendo a Harald, a pesar de sus percances de salud y de críticas como la facilidad para dispendios públicos. La enfermedad de Mette-Marit, una fibrosis pulmonar de la que fue intervenida mediante un trasplante el pasado mes de junio, tampoco ha ayudado a fomentar la fe de los noruegos en el sucesor de Harald.
Mette-Marit lleva años sin cumplir su agenda oficial, por problemas de salud. Y la gota que ha desbordado el vaso ha sido la implicación de Marius en agresiones sexuales, el largo jucio público al que ha sido sometido y su condena a cuatro años de cárcel, entre otras cosas, por violación.
Haakon, que ha visto a crecer a Marius como hijo propio (aunque el joven tiene a su propio padre, Morten Borg), ha tenido que caminar sobre la delgada frontera entre lo ético y el afecto. Eso, con una debilitada física y anímicamente Mette-Marit a su lado. El consuelo del nuevo rey son sus hijos propios, Ingrid, la heredera que a sus 22 años ha tenido que regresar a Noruega para seguir estudiando dado el panorama con su hermano y con su madre enfermiza. Y Sverre Magnus, que a sus 20 años comienza un grado universitario como el de la infanta Sofía, en tres ciudades europeas.
Ahora, habrá que ver cómo Haakon VIII gestiona el caso Marius (sus abogados han presentado un recurso para revocar la condena), que ya no es hijastro de príncipe, sino hijo de reina.
20MINUTOS.ES – Gente
