Akaio, el ‘mini consultor’ que da soporte a las pymes a través de la IA y apunta a revolucionar la innovación

La ‘startup’ genera miles de ideas de negocio a partir de la selección de tendencias económicas y la creación de escenarios futuros plausibles Leer La ‘startup’ genera miles de ideas de negocio a partir de la selección de tendencias económicas y la creación de escenarios futuros plausibles Leer  

La información es algo vital para cualquier empresario que quiera alcanzar la meca de los negocios: obtener una idea innovadora y original que provoque un estupor -en la competencia- con sabor a «cómo no se me ha ocurrido a mí antes». Ya lo dijo Howard Marks, el cofundador de la gestora de inversiones OakTree, en uno de sus memorandos en 2006: «No puedes hacer lo mismo que los demás y esperar superarlos. Tienes que estar fuera del consenso y, además, tener razón». En esos dos aspectos se centra la actividad del SaaS (Software as a Service) de Akaio, nacida en un Venture Café de Boston hace tres años.

Allí se conocieron Hitendra Patel -creador de las baterías de litio que Motorola introdujo en el mercado- y Juan Manuel Gutiérrez, los cofundadores de la joven empresa que comenzó su andadura en 2023 y ya compite holgadamente con las grandes consultoras. A través de líneas anuales de suscripción, que pueden ir desde los 5.000 euros para pymes a los más de 100.000 para grandes corporaciones, Akaio genera miles de ideas empresariales aplicables a cualquier sector y a nivel global, utilizando Inteligencia Artificial. Pero no de forma aleatoria. Primero, realiza un mapeo del ADN de la empresa: qué capacidad y activos estratégicos tiene y cómo es su cadena de valor. Después, identifica qué tendencias globales pueden limitar la actividad de la empresa y qué incertidumbres pueden producirse a largo plazo, como por ejemplo, la falta de agua en los países que sufren o sufrirán sequía. Cuando tiene ese marco completo, llega el rock’n roll: un laboratorio de innovación.

El software cruza los escenarios futuros creados a partir de tendencias globales (elegidas en la interfaz por el propio usuario, es decir, el humano) con las capacidades de la empresa y genera miles de ideas viables de negocio, con un filtro de calidad que no permite que el sistema te dé dos ideas iguales con levísimas diferencias. Cada una de ellas es única y vienen estructuradas a través de Innovations Cards: planes para desarrollar el negocio que incluyen cuál es el producto y la tecnología que se necesita, quién es el cliente y qué necesidad real va a ser resuelta, cómo va a ser la estrategia de lanzamiento al mercado, en qué horizonte de tiempo se debe hacer y qué capa de IA y seguridad será necesaria.

Cuando el CEO habla de miles de ideas, se refiere al estándar mínimo promedio, más de 2.400, junto a más de 600 escenarios de futuro plausibles, aunque matiza que esta cifra oscila según las necesidades del cliente/usuario y que es común que el sistema se centre en 50 ideas estructuradas y unos 12 escenarios de futuro clave: «Cuando hueles 50 perfumes, el número 51 ya no lo identificas bien. Una pyme necesitará menos potencia que una gran empresa, por eso el precio que le ofrecemos también es menor», plantea Gutiérrrez. Para ello, Akaio utiliza una base de datos públicos y privados de más de 2.4 millones de registros curados en tiempo real, como patentes, registros mercantiles y más de 40 años de acumulación de datos de otro de los socios de la empresa, Patel. Es aquí donde acaba el proceso brújula del software, que pasa a convertirse en un «Tinder de la innovación», según explica el CEO. El SaaS realiza una búsqueda y ofrece al usuario el contacto de perfiles que podrían ayudarle a materializar la idea, según las tendencias, los escenarios futuros y las capacidades propias.

Ese trabajo de aprendizaje y networking que se suele llevar a cabo en Congresos y Jornadas, Akaio intenta minimimizarlo utilizando la tecnología propia y la información específica de cada empresa para agilizar los procesos de innovación y hacer que las ideas generadas no se pierdan entre unos y ceros.

«¿Por qué utilizas Netflix? Porque es fácil. ¿Por qué utilizas Spotify? Porque es fácil acceder a la música. ¿Por qué utilizas Akaio? Porque es más fácil innovar. La innovación ya existe. Las películas ya existen. La música ya existe. Lo que no existía era Netflix, Spotify y Akaio», resume el cofundador y CEO de una empresa que ya tiene 53 clientes activos, repartidos en 26 países diferentes y que pertenecen a 11 sectores industriales: desde las telecomunicaciones, al petróleo o la salud.

De hecho, grandes corporaciones como Petronas o instituciones como la Comisión Europea ya forman parte de la cartera de clientes de Akaio, además de convertirse en colaboradores. Otras de menor tamaño, como la empresa de aires acondicionados Daikin, ya se han beneficiado de la colaboración académica entre el motor de innovación por IA y las universidades.

La multinacional acudió a la Universidad de Monterrey (México) en busca de ideas nuevas y Akaio estaba en medio de un ejercicio piloto con los estudiantes. El resultado fue la propuesta de diseñar un aire acondicionado inteligente para colocar junto a las uvas en los viñedos y bodegas, capaz de replicar de forma exacta el microclima de las añadas históricas perfectas, es decir, un vino excepcional cada año. Lo curioso es que el software fue autor de sólo el 40% de las ideas que compusieron el proyecto, el resto, fueron propiedad de los estudiantes de Monterrey, que se inspiraron en las que ofreció el sistema, las mezclaron, las mejoraron, las adaptaron ellos mismos y confeccionaron la mayoría del proyecto: la operatividad humana no queda desplazada.

En resumen, Akaio puede servir como un catalizador de las bondades que ofrece la nueva ola tecnológica de la inteligencia artificial, también para las pymes, que generalmente acumulan mayores dificultades para implantarla. De hecho, un informe de BBVA Research desmiente que esta disrupción tecnológica esté causando estragos en el empleo, productividad y contratación de las grandes firmas, pero reconoce que las buenas cifras sólo se circunscriben a empresas de cierto tamaño que tienen a su alcance medios para implantar IA en sus procesos, al contrario que las pequeñas compañías, que aún no logran aprovechar todo ese potencial.

Akaio funciona como un miniconsultor estratégico que no sólo da ideas de negocios para empezar desde cero, sino que sirve también para expandir y escalar cualquier empresa, pequeña, mediana o gigante.

Esa tarifa reducida para pymes mencionada anteriormente es el Plan Spark de Akaio: ofrece acceso para cinco usuarios, análisis de dos cadenas de valor, escaneo de 15 tendencias de mercado, simulación de 600 escenarios de futuro y un límite de 2.400 ideas de negocio generadas. Pero esa introducción en el mercado de las pymes también va de la mano de Telefónica, que actúa como un socio comercial clave para distribuir el SaaS a 15.000 pequeñas y medianas empresas asesoradas por el gigante tecnológico, además de entregarle soluciones de conectividad nacidas en el cerebro estratégico y digital de Akaio: mayor aprovechamiento de su red 5G sin tener que afrontar la gran inversión que supondría migrar al 6G para empresas de tan poco tamaño.

Para Gutiérrez, la gran ventaja de su startup frente a las grandes consultoras, como McKinsey, es el tiempo que se tarda en ofrecer múltiples soluciones al cliente: «Te tiras de 9 a 18 meses con un consultor externo y, aun así, no te asegura que obtengas buenas ideas. Aquí tardas entre cuatro y seis semanas en sacarlas. Además, cuando recibes una respuesta después de tantos meses de trabajo, los datos pueden haberse quedado obsoletos», duda.

La empresa, con cerca de tres años de vida y basada principalmente entre Boston (EEUU) y Madrid, fue construida con una financiación inicial de 4,2 millones de dólares, de los cuales 3,2 fueron aportados por 47 inversores privados y, el resto, por los socios fundadores, Gutiérrez y Patel, que mantienen el control de la empresa con el 79% del poder de voto. En la actualidad, están en busca de levantar cinco millones de dólares con la ayuda de CaixaBank, con el objetivo de multiplicar sus ventas a través de la contratación de más vendedores que expandan su negocio.

A día de hoy, la startup ha conseguido ingresar 400.000 dólares a día de hoy, pero tiene clientes interesados en el producto que, en acumulado, aportarían un valor de 6,5 millones de dólares. Aunque todavía la empresa no ha logrado ser rentable debido a su juventud y su nivel de gasto mensual -100.000 dólares-, el CEO calcula que cuando Akaio acumule el primer millón de euros en ventas, la compañía alcanzará la autosuficiencia. Algo que no es percibido como lejano, ya que la firma espera multiplicar su facturación en los próximos tres años.

Ante la duda de si Akaio puede generar ideas que sustituyan a la propia empresa, Juan Manuel Gutiérrez no teme: «Hemos hecho un contra-Akaio y han salido cosas interesantes. Esta es la virtud de la plataforma, que funciona como un complemento brutal que te sirve para mejorar», sentencia el CEO.

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