Antes de ser profesor de un colegio religioso de Madrid, Mario F., detenido el pasado día 13 por agredir sexualmente al menos a diez menores de entre 12 y 15 años, había trabajado como preparador de porteros en la cantera del Atlético de Madrid. Según detalló la policía en una nota de prensa, al maestro se le considera responsable de» tres delitos continuados de agresión sexual completa a menor de 16 años, otros tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años —víctimas diferentes a las anteriores—, prostitución infantil, pornografía infantil y child grooming». El child grooming (conocido en español como acoso sexual a menores o engaño pederasta) es una práctica en la que un adulto se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza de forma progresiva para involucrarlo en una actividad de explotación o abuso sexual. El detenido tiene 38 años, mientras que las víctimas son todas menores de 16.
El maestro trabajó con más de 200 menores en la cantera rojiblanca hasta el año 2000. El club ha empezado a preguntar a los coordinadores que le tuvieron a su cargo si vieron o escucharon algo sospechoso
Antes de ser profesor de un colegio religioso de Madrid, Mario F., detenido el pasado día 13 por agredir sexualmente al menos a diez menores de entre 12 y 15 años, había trabajado como preparador de porteros en la cantera del Atlético de Madrid. Según detalló la policía en una nota de prensa, al maestro se le considera responsable de» tres delitos continuados de agresión sexual completa a menor de 16 años, otros tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años —víctimas diferentes a las anteriores—, prostitución infantil, pornografía infantil y child grooming». El child grooming (conocido en español como acoso sexual a menores o engaño pederasta) es una práctica en la que un adulto se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza de forma progresiva para involucrarlo en una actividad de explotación o abuso sexual. El detenido tiene 38 años, mientras que las víctimas son todas menores de 16.
Las fuentes policiales consultadas por EL PAÍS no dudan en definirlo como un “depredador” que, con toda probabilidad, empezó a abusar de menores mucho antes de los hechos investigados. De ahí que, conociendo su pasado en la cantera del Atlético de Madrid, EL PAÍS haya preguntado al club si han abierto algún tipo de investigación interna sobre el que fuera preparador de porteros durante algo menos de 15 años, hasta el año 2020. También se les ha preguntado si han llevado a cabo alguna actuación específica para localizar y contactar con los menores que estuvieron bajo su supervisión durante su etapa en la entidad y, en particular, si se les ha facilitado información sobre los hechos que se están investigando.
“De acuerdo con la información disponible hasta el momento, los hechos actualmente investigados se sitúan en fechas posteriores a la finalización de la relación profesional de esta persona con el club y en un contexto ajeno a nuestra entidad. No obstante, ante la gravedad de las informaciones conocidas y su anterior vinculación profesional con menores en nuestra estructura, el club inició una revisión preventiva de su etapa en la entidad. El objetivo es comprobar si existe alguna información o antecedente relevante que deba ser valorado”, explican desde el club.
Cifran en más de 200 los menores con los que Mario F. trabajó en la cantera del club. “Hemos hablado con todos los coordinadores que en algún momento de su etapa en el club le han tenido a su cargo. Les hemos preguntado si ha habido algo grande, pequeño, mediano que hayan podido ver o escuchar, si han tenido alguna sospecha, si vieron algo a lo que en su momento no le dieron importancia, pero ahora creen que sí puede tenerla… También hemos hecho las mismas preguntas a una serie de compañeros que tuvo y que ahora trabajan para nosotros”, explican. En el día y medio que llevan con esta “revisión preventiva”, de momento, no se les ha notificado ninguna sospecha. “Pero acabamos de empezar”, añaden.
Preguntados si a esos más de 200 menores que trabajaron a las órdenes de Mario F. se les va a localizar para ofrecerles algún canal o espacio seguro e independiente para que puedan comunicar posibles testimonios, responden que los canales de protección de la infancia siempre están abiertos y públicos en la web. Aseguran, sin embargo, que la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM), que ha empezado una investigación para establecer cuántas víctimas podría acumular a sus espaldas, les ha pedido que no hagan “investigaciones alternativas”. Así lo explican: “Cuando leímos la noticia, llamamos a la UFAM y nos pusimos a su disposición y nos dijeron que está bien que preguntemos internamente, que les avisemos si conseguimos datos o información relevante, pero que no nos pongamos a encabezar una investigación nosotros porque ese es su trabajo. Nos han asegurado que van a hacer una reconstrucción lo más amplia posible”.
Entre 2018 y 2019, estalló otro caso de una persona vinculada a la cantera del club rojiblanco. El fraile marianista Ángel Manuel Briñas (fallecido en 2019), quien fue uno de los responsables de la cantera del Atlético de Madrid durante más de dos décadas, admitió en febrero de 2019 a EL PAÍS haber abusado sexualmente de un menor de edad cuando era fraile marianista en un colegio de Madrid. Los hechos, según contó la víctima, ocurrieron entre 1973 y 1975, cuando Briñas era el responsable deportivo y de scouts del Colegio Marianista Hermanos Amorós, del barrio de Carabanchel. El centro educativo y el club han mantenido históricamente una estrecha relación por la que muchos futbolistas de las categorías inferiores del Atlético estudiaban allí. Después de ese primer testimonio, aparecieron otros; según la contabilidad de EL PAÍS, la única existente en España sobre pederastia en la Iglesia, son siete las víctimas de Briñas.
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EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datos actualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es
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