El primer salto del shamonda a un humano: qué se sabe de un virus emergente que ha sorprendido a los expertos

La muerte de una persona en Francia infectada por el virus shamonda (SHAV) ha puesto en alerta a los organismos europeos de salud pública. “Estamos vigilando de cerca la situación después de que las autoridades francesas hayan anunciado el primer caso registrado de infección humana por shamonda, una enfermedad que hasta ahora solo había afectado a animales”, ha publicado en un comunicado el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC).

Seguir leyendo

 El patógeno, que hasta ahora solo afectaba a animales, ha infectado a un hombre en Francia que ha fallecido. El Centro Europeo para el Control de Enfermedades vigila la situación  

La muerte de una persona en Francia infectada por el virus shamonda (SHAV) ha puesto en alerta a los organismos europeos de salud pública. “Estamos vigilando de cerca la situación después de que las autoridades francesas hayan anunciado el primer caso registrado de infección humana por shamonda, una enfermedad que hasta ahora solo había afectado a animales”, ha publicado en un comunicado el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC).

¿Qué tipo de virus es?

Se trata de un orthobunyavirus que pertenece al serogrupo Simbu, específicamente al subclado B. Nunca se había detectado antes ninguna infección en humanos. Aunque los virólogos expertos no auguraban ningún riesgo para personas por este virus, los bunyavirus, cuyo genoma es de ARN y segmentado, presentan “un potencial mutagénico muy elevado”, apunta José Francisco Ruiz Fons, científico titular del CSIC, miembro del Grupo de Investigación en Sanidad y Biotecnología (SaBio). “Dentro de este serogrupo Simbu hay varios virus (del subclado A) que sí son infecciosos para humanos y causan problemas clínicos”, añade en declaraciones a SMC España.

¿Es nuevo?

Este virus se conoce desde los años sesenta del siglo XX, cuando se observó en Nigeria. Después, se detectó en Japón y en Sudáfrica, pero nunca se había identificado en Europa hasta este año. Lo que reconoce Ruiz Fons es la novedad del comportamiento: “Los virólogos expertos no auguraban ningún riesgo para personas por este virus”. Aunque dentro de su grupo hay algunos que sí son infecciosos para humanos y causan problemas clínicos.

¿Dónde está en Europa?

El SHAV fue detectado por primera vez en Europa el pasado verano —precisamente en Francia— y desde entonces ha sido identificado en explotaciones ganaderas de Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Liechtenstein, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, España y Suiza. “Nunca antes se había documentado una expansión geográfica como la que ha experimentado ahora”, incide Ruiz Fons.

¿Y en España?

La primera detección del patógeno en ganado en España data de septiembre. Hay focos confirmados en animales en las provincias de Córdoba, Toledo, Cantabria, Madrid, Ávila y Girona. El último informe de actualización del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, emitido este jueves, recoge que se había confirmado la presencia del virus shamonda tipo 1 en explotaciones de ganado bovino de las provincias de Córdoba, Toledo, Ávila y Madrid. Recientemente, el 20 de octubre, se ha detectado en Girona, en tres explotaciones de vacuno de leche. Hace dos semanas, también se confirmó la presencia de shamonda tipo 2 en Cantabria.

¿A qué animales afecta y cómo?

Este patógeno afecta principalmente al ganado bovino, aunque también ha sido detectado en ovejas y cabras. Los animales infectados pueden presentar “síntomas como fiebre, diarrea, decaimiento y disminución de la producción láctea”, explicó a principios de mes el Gobierno de Cantabria. La transmisión entre animales se produce por las picaduras de unos pequeños mosquitos llamados jejenes o jenízaros del género Culicoides.

¿Por qué salta un virus de los animales a las personas?

Este proceso se denomina zoonosis. “En los últimos años, hay una acumulación de eventos zoonóticos que tiene que ver con un aumento de las interacciones con animales silvestres, la alteración de ecosistemas, el cambio climático, la globalización y el turismo a sitios recónditos”, enumera Elisa Pérez Ramírez, viróloga veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA-CSIC).

El calentamiento global altera los ecosistemas, aumenta y expande la población de vectores (como los mosquitos, que hacen de puente para transmitir el virus a humanos), desplaza fauna silvestre; la deforestación, los incendios y las sequías cambian también las dinámicas de los reservorios y de los patógenos; la urbanización ocupa nichos ecológicos aislados y empuja a animales silvestres a acercarse a zonas humanizadas; y la globalización y el turismo masivo, incluso a lugares recónditos, eleva el riesgo humano de entrar en contacto con microbios potencialmente peligrosos y transmitirlos.

Aunque los sistemas de vigilancia epidemiológica son cada vez más robustos, la amenaza de patógenos susceptibles de convertirse en epidemias internacionales de alto riesgo no ha dejado de crecer.

¿El paciente francés ha muerto por el virus?

No se sabe con certeza. El caso se ha producido en un paciente que recibía tratamiento por una enfermedad grave, “lo que le hacía más susceptible a la infección y a sus complicaciones que la población general”, han detallado desde el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC). El hombre falleció a principios de octubre y Francia investiga ahora “si el virus causó o contribuyó a su muerte y cómo contrajo la infección”, según el ECDC. El fallecido estaba siendo tratado en los Hospices Civils de Lyon y sufrió complicaciones cerebrales que los médicos que le atendieron consideran que “muy probablemente” están relacionadas con la infección, según recogen los medios franceses.

¿Nos debemos preocupar?

El Ministerio de Agricultura ha confirmado que España está en “alerta” por cómo pueda evolucionar el virus shamonda, pero ha pedido “calma”. Desde Francia han remarcado que, hasta la fecha, “no se ha identificado ningún riesgo sanitario para la población general” y las autoridades francesas están llevando a cabo investigaciones clínicas, biológicas y epidemiológicas. Por su parte, el ECDC está “vigilando de cerca la situación para investigar las posibles implicaciones de esta primera infección humana para la salud pública”.

 Sociedad en EL PAÍS

Te puede interesar