El Consejo Constitucional francés rechaza la prohibición de las redes sociales a los menores de 15 años

Macron encarga al primer ministro Lecornu una nueva redacción de la ley para sacarla adelante «de aquí a la primavera de 2027» Leer Macron encarga al primer ministro Lecornu una nueva redacción de la ley para sacarla adelante «de aquí a la primavera de 2027» Leer  

Francia no podrá, al menos por ahora, prohibir las redes sociales a los menores de 15 años, como ya ha sucedido en Australia. El Consejo Constitucional ha rechazado este viernes la prohibición de las redes sociales a los menores de 15 años en Francia, al considerar que la medida supone «una vulneración desproporcionada e innecesaria» de su libertad de expresión.

Los miembros del Consejo han rechazado el artículo 1 de la ley, impulsada por el presidente Emmanuel Macron, porque no ofrecía garantías suficientes para proteger la privacidad de los usuarios en el sistema de verificación de edad. Según el Consejo, la ley, tal y como estaba redactada, corría además el riesgo de aplicarse también a plataformas para las que no se hubieran constatado riesgos para la salud y la seguridad de los adolescentes.

Tampoco contemplaba la posibilidad de que los padres autorizaran a sus hijos a utilizar determinados servicios, aunque estos fueran considerados seguros, al tratar a los jóvenes de 15 años como si fueran niños de ocho, sin tener en cuenta sus diferentes grados de madurez. Los jueces no se han pronunciado sobre la prohibición de utilizar teléfonos móviles en los institutos, que también estaba incluida en el texto.

La decisión supone un duro golpe para Emmanuel Macron, que había convertido la protección de los menores frente a las redes sociales en una de las medidas emblemáticas de la recta final de su mandato. El presidente, sin embargo, ya ha pedido al primer ministro, Sébastien Lecornu, que «vuelva a redactar la ley lo antes posible», teniendo en cuenta las observaciones del Consejo Constitucional. El objetivo del Elíseo sigue siendo aprobar una nueva ley antes de la primavera de 2027, cuando Francia celebrará elecciones presidenciales.

La ley comenzó a gestarse en el otoño de 2025, cuando diputados macronistaspresentaron en la Asamblea Nacional una propuesta para proteger a los menores de los riesgos asociados a las redes sociales. El texto surge del trabajo de la comisión parlamentaria de investigación sobre los efectos psicológicos de TikTok e Instagram en los menores.

La idea de fondo es que la edad mínima para acceder a las redes sociales se fije en los 15 años. La propuesta incluye además otras medidas, entre ellas la prohibición de utilizar teléfonos móviles en los institutos. Inicialmente, el proyecto era aún más ambicioso: también contemplaba un «toque de queda digital» para los adolescentes de entre 15 y 18 años, con limitaciones al uso nocturno de las redes sociales. Macron respalda la iniciativa y quiere convertir a Francia en uno de los países europeos más estrictos en la protección de los menores en internet. El objetivo declarado es actuar frente a los riesgos asociados al uso precoz e intensivo de estas plataformas: exposición a contenidos inapropiados, mecanismos de adicción, ciberacoso y consecuencias para la salud y el bienestar de los adolescentes.

El pasado 21 de julio, el texto definitivo fue aprobado por la Asamblea Nacional: 79 diputados votaron a favor y 81 en contra. La intención del Gobierno era que la prohibición entrara en vigor ya con el comienzo del nuevo curso escolar, en septiembre de 2026. Francia se preparaba así para convertirse en el primer gran país europeo en introducir una prohibición de este tipo, después de la experiencia de Australia, que ha impuesto restricciones a las redes sociales para los menores de 15 años. El plan contemplaba inicialmente dos fases: a partir del 1 de septiembre, los menores ya no podrían crear nuevas cuentas y, desde esa fecha, las plataformas tendrían que eliminar las cuentas existentes.

La norma presentaba desde el principio un problema práctico: ¿cómo verificar la edad de los usuarios? Para impedir que un menor de 14 años abriera una cuenta de TikTok o Instagram, primero había que saber que ese usuario tenía menos de 15 años. Pero esto implicaba introducir un sistema de verificación de edad. El texto aprobado por el Parlamento no establecía con suficiente precisión cómo debía llevarse a cabo esa verificación, también en relación con la normativa europea, ni quién debía ser responsable de recopilar esa información.

Francia había sido el primer país europeo en aprobar una ley para prohibir las redes sociales a los menores. España y Reino Unido también quieren introducir una prohibición de este tipo siguiendo el modelo australiano.

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