Ataques israelíes causan al menos 11 muertos en el sur del Líbano tras ser heridos tres soldados

El ejército afirma que atacó una «infraestructura terrorista» en respuesta a una acción de Hizbulá Leer El ejército afirma que atacó una «infraestructura terrorista» en respuesta a una acción de Hizbulá Leer  

El presidente libanés, Joseph Aoun, ha condenado los ataques israelíes de la última jornada que han dejado un balance de al menos nueve muertos en el sur del país. Hizbulá, que exige a Aoun desde hace meses el cese de la negociación directa con Israel, ha advertido con una respuesta mientras el ejército israelí señala que respondió a una acción del grupo libanés contra sus tropas.

Se trata del ataque más letal desde finales de junio, cuando Israel y Líbano firmaron en Washington bajo el patrocinio de Estados Unidos un acuerdo marco basado en el alto el fuego acompañado de un proceso gradual que incluye la retirada israelí del sur libanés para ser controlado por el ejército y el desarme y salida de Hizbulá y ya a largo plazo, un acuerdo de paz.

Según Aoun, los ataques israelíes «constituyen un mensaje claro para el proceso de negociación y para los esfuerzos estadounidenses dirigidos a la implementación de este acuerdo». Asímismo acusa a Israel de realizar «violaciones reiteradas del acuerdo marco, del trabajo del Grupo de Coordinación Militar y de las leyes internacionales de protección a los civiles los ataques israelíes continuos contra las regiones del sur, especialmente contra la región de Nabatieh y sus alrededores».

El Ministerio de Salud libanés y la agencia estatal de noticias informaron que un ataque aéreo alcanzó esta madrugada una vivienda en las afueras de la aldea de Ansar matando a siete personas, entre ellos tres niños. El segundo ataque, que tuvo lugar esta mañana en la localidad de Deir al Zharani, acabó con un balance de dos muertos.

«En respuesta a una acción del grupo terrorista Hizbulá contra nuestros soldados en la cresta de Ali al-Taher, ubicada en la Zona de Seguridad donde operan los soldados, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron durante la noche (sábado) infraestructura terrorista de Hizbulá en las zonas de Nabatieh y Ansar, en el sur del Líbano», anunció el ejército israelí.

Israel alega que, según el acuerdo de tregua, sus soldados desplegados en el sur del Líbano cerca de las localidades israelíes fronterizas pueden actuar ante «amenazas» y violaciones de la tregua por parte de Hizbulá. Según su portavoz, el ejército «no permitirá que el grupo terrorista Hizbulá cause daño a civiles israelíes ni a soldados y continuará operando para eliminar las amenazas».

El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha replicado señalando que el objetivo atacado no era «infraestructura militar». «La responsabilidad de lidiar con cualquier estructura militar, si existe en territorio libanés, recae exclusivamente en el Estado libanés, a través del ejército libanés y sus instituciones legítimas, y su existencia no otorga a Israel el derecho a violar el territorio libanés ni a poner en peligro a civiles», afirmó Salam que avisa que «la escalada israelí socava los esfuerzos por estabilizar la situación en el sur».

Como resultado de la negociación entre Israel y Líbano que se han encontrado siete veces en Washington y Roma, el ejército israelí se retiró de una zona muy pequeña en un proceso que se prevé gradual.

A corto y medio plazo, sin embargo, no está previsto que Israel ordene la retirada de toda la zona que ocupó en la ofensiva terrestre lanzada en respuesta a los ataques de Hizbulá en octubre del 2023 (como apoyo a Hamas y Gaza) y marzo del 2026 (como apoyo a Irán tras el inicio de la guerra por parte de Israel y EE.UU). Ya sea por el temor a que las localidades del norte de Israel vuelvan a estar a tiro de Hizbulá o ya sea porque el Gobierno de Benjamín Netanyahu no asumirá este paso a dos meses de las elecciones.

El ejército libanés, por su parte, necesita ser reforzado de forma considerable para poder lidiar con los enormes retos en el sur del país y asegurar el desarme y salida de Hizbulá. Por último, esta milicia apoyado por el régimen iraní, se niega al desarme y exige la retirada completa israelí.

«El enemigo israelí debe entender muy bien que sus ataques, sus violaciones y sus intentos de imponer hechos en el terreno no pueden continuar y serán respondidos en consecuencia, en defensa de Líbano, su pueblo, su soberanía y su honor nacional», ha reaccionado hoy Hizbulá insinuando una represalia a lo que define «escalada de agresión contra civiles».

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