La loca (y rentable) vida de HPE en la era de la IA: «Las memorias ya son el 80% del coste de materiales de los servidores»

La tecnológica vale el doble en bolsa que en enero y navega las turbulencias de las tarjetas de memoria y su precio para atender la desatada demanda de computación y conectividad Leer La tecnológica vale el doble en bolsa que en enero y navega las turbulencias de las tarjetas de memoria y su precio para atender la desatada demanda de computación y conectividad Leer  

La inteligencia artificial le está sentando bien a Hewlett Packard Enterprise (HPE). La compañía que engloba todo el negocio de servidores, redes y empresas de lo que antes era únicamente HP vuela en bolsa gracias a su posicionamiento en un mercado que cada vez valora mejor al ‘hierro’ que permite que la IA funcione y ya vale más de 60.000 millones de dólares (unos 51.700 millones de euros al cambio), casi tres veces lo que el fabricante de ordenadores, su empresa hermana de la que se escindió en 2015. En los primeros seis meses del año, el precio del ‘papel’ de la compañía se duplica y todos sus indicadores se modifican al alza, lo que no quiere decir que el camino esté exento de sobresaltos.

«Se ha visto un incremento en la demanda de todo asociado a la parte de inteligencia artificial, la parte de inferencia», señala el presidente de HPE España y director general de HPE para Latinoamérica y el sur de Europa, Alfredo Yepez, en una entrevista a Actualidad Económica.

España es uno de los mercados principales de la tecnológica estadounidense, lo que se considera un tier-1 en la jerga en la que la empresa jerarquiza sus distintas geografías.

HPE cuenta con más de 1.200 empleados en España. Ya en 2022 la compañía abrió un centro de excelencia de inteligencia artificial en Madrid, cuando la IA era algo desconocido para la gran mayoría. Ahora cuenta con más de una veintena de expertos en ella en el país.

«Contamos con este centro de excelencia y otro de ciberseguridad porque creemos que el país tiene la capacidad y el talento para hacerlo. Mi objetivo es ser un promotor de España dentro de la compañía. Si se decide hacer algún tipo de inversión en algún país yo siempre pregunto ‘¿por qué no me lo pones aquí?’ ‘ Yo cubro un 35% de los países donde opera la compañía, puedo apalancar recursos, tengo gente talentosa y puedo acceder a incentivos públicos», apunta Yepez, que señala que el hecho de gestionar una geografía que combina dos husos horarios tiene enormes ventajas para dar servicios a clientes globales, especialmente dentro del Ibex. Además, Barcelona cuenta con su propio centro de soporte que atiende a clientes de otras áreas que no están bajo su batuta.

HPE acaba de integrar Juniper Networks, otra compañía de conectividad para reforzar su negocio de redes, una de sus dos patas principales con el área de servidores y nube. Gracias a la incorporación de esta empresa, la rama española ha sumado 80 empleados más, así como una histórica relación con los grandes operadores de telecomunicaciones.

Las dos caras del negocio de la tecnológica estadounidense se benefician por el impulso de la IA. En la parte de redes, los centros de datos necesitan tanto los routers y los switchs que vende la empresa, lo que está disparando la demanda, reforzada además por la integración de Juniper en el negocio de esta división, que está permitiendo potenciar nuevos lanzamientos innovadores con mayor capacidad autónoma y productiva. «Antes llegábamos a un 25% del mercado de redes, ahora tenemos un alcance mucho más interesante», apunta Yepez que cree que esta rama tiene gran recorrido.

La división de nube e IA donde está el negocio de servidores es la más grande y acumula pedidos por casi 6.000 millones de dólares en servidores para inteligencia artificial, de los que casi un tercio se ha firmado en el último trimestre. Se trata de elementos con alta capacidad de computación (HPC) que permiten entrenar los modelos y que se complementan con el resto de servidores cuya demanda se está triplicando ante la necesidad que tienen las empresas de tener capacidad para utilizar la IA en local.

Precisamente, el crecimiento de la nube y los hiperescalares fue visto en su momento como una amenaza al negocio original de HPE, pero la compañía ha sabido pivotar y las empresas cada vez se sitúan más en un entorno híbrido, que mezclan con servidores propios, lo que se conoce como on premise, y la nube. De hecho, Yepez espera un cambio a favor con la IA y la mayor preocupación por la soberanía que se vive en Europa. «La tendencia en la Unión Europea es reforzar la soberanía digital de los países europeos. Esto creo que fuerza a que muchos datos y aplicaciones estén en ambientes privados y no necesariamente públicos», recalca el directivo.

HPE vivió una crisis acelerada de gestión de la cadena de suministros durante la pandemia que obligó a toda la compañía a replantearse cómo tenían que gestionar su red de fábricas y cuyas lecciones han sido muy útiles en la actual crisis de Oriente Medio, explica Yepez. «Antes de la pandemia, el objetivo era consolidar, crear economías de escala. Poner todo en un mismo sitio y ser eficiente económicamente. Hay cosas que en aquel momento eran económicamente injustificables, pero llegó la pandemia y pensamos que había que diversificar», explicó el directivo. Desde entonces el grupo, ha abierto fábricas en medio mundo.

Ahora, el elemento disruptivo no es el transporte, sino el coste de las tarjetas de memoria, disparado por los hiperescalares y que ya supone el 80% de la factura de los materiales para hacer un servidor, lo que genera incertidumbre para la empresa y los clientes. «Antes tenías 90, 60 o 180 días de validez y ahora la oferta tiene una validez menor. Y se lo estamos haciendo ver a los clientes y están siendo muy transparentes con ellos», explica el directivo que señala que la empresa está siendo agresiva a la hora de financiar las compras de sus clientes y ayudarles a exprimir su infraestructura.

Con la demanda presionando, Yepez desaconseja compras «nerviosas» o a futuro. Lo que estamos diciendo es que compre lo que necesitan, porque si compras más agravas la situación, porque más demanda y más inflación», reflexiona Yepez, dando muestras de que la euforia por la IA no está exenta de dolores de cabeza, incluso en las grandes triunfadoras.

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