Logan Paul lo ha vuelto a hacer. Tras sacar a subasta su atesorada carta de Pokémon, una pieza única identificada como «Pikachu Illustrator» que él mismo compró en 2021 por cerca de 5 millones de euros, y lograr triplicar su inversión gracias a la transacción, el youtuber estadounidense ha regresado al mundo del coleccionismo con su última adquisición.
Sin embargo, en lugar de especular con las cartas coleccionables de alto valor de franquicias niponas como Yu-Gi-Oh o la propia Pokemón aprovechándose de su posible revaloración en el mercado internacional, en esta ocasión el hermano de Jake Paul ha mostrado su particular interés por el manga y, más concretamente, por dos ejemplares históricos de la revista vintage Weekly Shonen Jump, por los que habría desembolsado más de medio millón de euros.
«Orgulloso propietario de los mejores mangas del mundo (en mi opinión)», expresó el luchador de la WWE en sus redes sociales, acompañando sus palabras con varias instantáneas en las que, sonriente, presume de haber conseguido hacerse con los primeros capítulos de estas revistas que, más tarde, dieron origen a series de animación (o animes) de prestigio como es el caso de One Piece o Dragon Ball.
En el caso de One Piece, una de las sagas de manga más vendidas del mundo, con más de 600 millones de copias, este ejemplar histórico, número 34, de 1997, incluiría la primera aparición canónica de personajes como Monkey D. Luffy y, por si fuera poco, contaría con una calificación de 9.0 —»la segunda más alta existente», en sus propias palabras—, lo que lo sitúa como una pieza muy codiciada entre los amantes de la obra.
Con precios que oscilan desde los 500 euros hasta superar las decenas e incluso miles de dólares, en función de la demanda y el valor histórico y cultural de la pieza en cuestión, el influencer instó a su audiencia a tratar de adivinar el coste de esta revista, teniendo en cuenta que la segunda de sus adquisiciones, el ejemplar número 51 del año 1984 que marcó el inicio de la aventura de Goku y Bulma en Dragon Ball, le costó un total de 550.00 dólares.
Una desorbitada cifra que, a todas luces, refleja el crecimiento de una categoría de coleccionismo a la que Paul no pierde de vista. «Me he obsesionado con este tipo de material, ya que el manga ha dado origen a algunas de las franquicias más grandes del mundo: Dragon Ball, One Piece, Naruto, Demon Slayer, Berserk, Godzilla y muchas más. ¡Tu anime favorito probablemente comenzó en un manga!», señaló él, destacando el acompañamiento de su mentor y amigo, Jeremy Padawe.
Y es que su incursión en el coleccionismo comenzó hace apenas unos años en Dubái, con la compra de su Pikachu Illustrator, que le ha valido varios récord Guinness. «Logan siempre ha abordado el coleccionismo con auténtica curiosidad y convicción. Mucho antes de que la mayoría le prestara atención, hablábamos de Pokémon, explorando los límites de lo que importaba y por qué. Esa curiosidad se transformó en experiencias compartidas: Dubái, el ilustrador PSA 10 y todo lo que ha venido después», expresó Padawe.
No obstante, a pesar de se desconoce su próximo movimiento, esta histórica transacción en el mundo del manga no ha pasado desapercibida para muchos seguidores de One Piece, quienes han desatado un aluvión de críticas que señalan al youtuber por supuestamente hacer negocio con la franquicia. Incluso el streamer iShowSpeed, uno de sus próximos rivales en Wrestlemania, se ha sumado a este revuelo, quejándose de que «no sabe una mierda» del universo One Piece.
El ‘youtuber’
Logan Paul lo ha vuelto a hacer. Tras sacar a subasta su atesorada carta de Pokémon, una pieza única identificada como «Pikachu Illustrator» que él mismo compró en 2021 por cerca de 5 millones de euros, y lograr triplicar su inversión gracias a la transacción, el youtuber estadounidense ha regresado al mundo del coleccionismo con su última adquisición.
Sin embargo, en lugar de especular con las cartas coleccionables de alto valor de franquicias niponas como Yu-Gi-Oh o la propia Pokemón aprovechándose de su posible revaloración en el mercado internacional, en esta ocasión el hermano de Jake Paul ha mostrado su particular interés por el manga y, más concretamente, por dos ejemplares históricos de la revista vintage Weekly Shonen Jump, por los que habría desembolsado más de medio millón de euros.
«Orgulloso propietario de los mejores mangas del mundo (en mi opinión)», expresó el luchador de la WWE en sus redes sociales, acompañando sus palabras con varias instantáneas en las que, sonriente, presume de haber conseguido hacerse con los primeros capítulos de estas revistas que, más tarde, dieron origen a series de animación (o animes) de prestigio como es el caso de One Piece o Dragon Ball.
En el caso de One Piece, una de las sagas de manga más vendidas del mundo, con más de 600 millones de copias, este ejemplar histórico, número 34, de 1997, incluiría la primera aparición canónica de personajes como Monkey D. Luffy y, por si fuera poco, contaría con una calificación de 9.0 —»la segunda más alta existente», en sus propias palabras—, lo que lo sitúa como una pieza muy codiciada entre los amantes de la obra.
Con precios que oscilan desde los 500 euros hasta superar las decenas e incluso miles de dólares, en función de la demanda y el valor histórico y cultural de la pieza en cuestión, el influencer instó a su audiencia a tratar de adivinar el coste de esta revista, teniendo en cuenta que la segunda de sus adquisiciones, el ejemplar número 51 del año 1984 que marcó el inicio de la aventura de Goku y Bulma en Dragon Ball, le costó un total de 550.00 dólares.
Una desorbitada cifra que, a todas luces, refleja el crecimiento de una categoría de coleccionismo a la que Paul no pierde de vista. «Me he obsesionado con este tipo de material, ya que el manga ha dado origen a algunas de las franquicias más grandes del mundo: Dragon Ball, One Piece, Naruto, Demon Slayer, Berserk, Godzilla y muchas más. ¡Tu anime favorito probablemente comenzó en un manga!», señaló él, destacando el acompañamiento de su mentor y amigo, Jeremy Padawe.
Y es que su incursión en el coleccionismo comenzó hace apenas unos años en Dubái, con la compra de su Pikachu Illustrator, que le ha valido varios récord Guinness. «Logan siempre ha abordado el coleccionismo con auténtica curiosidad y convicción. Mucho antes de que la mayoría le prestara atención, hablábamos de Pokémon, explorando los límites de lo que importaba y por qué. Esa curiosidad se transformó en experiencias compartidas: Dubái, el ilustrador PSA 10 y todo lo que ha venido después», expresó Padawe.
No obstante, a pesar de se desconoce su próximo movimiento, esta histórica transacción en el mundo del manga no ha pasado desapercibida para muchos seguidores de One Piece, quienes han desatado un aluvión de críticas que señalan al youtuber por supuestamente hacer negocio con la franquicia. Incluso el streamer iShowSpeed, uno de sus próximos rivales en Wrestlemania, se ha sumado a este revuelo, quejándose de que «no sabe una mierda» del universo One Piece.
20MINUTOS.ES – Gente
