La princesa Mette-Marit de Noruega, esposa del príncipe heredero Haakon y a quien se diagnosticó en 2018 una fibrosis pulmonar crónica, utilizó este viernes en un acto público una cánula nasal de oxígeno.
Según informó la agencia noruega NTB, la princesa portaba ese dispositivo por primera vez en un acto de trabajo, durante una recepción en el Palacio Real de Oslo de atletas que participaron en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina a cargo de toda la familia del príncipe heredero de Noruega.
El país nórdico envió a dicho evento deportivo quince atletas que lograron para su país ocho medallas. La última vez que toda la familia del príncipe Haakon, compuesta también por los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, participaron juntos en un acto público fue durante la pasada Navidad, según NTB.
Se ha señalado que su enfermedad requiere un trasplante de pulmón, aunque, además de problemas de salud, la princesa noruega se ha enfrentado a meses difíciles por revelaciones sobre su amistad con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein y el juicio a su hijo Marius Hoiby.
Este, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, ha sido juzgado en un proceso en el que está acusado de 40 delitos, incluidos cuatro casos de violación, y cuya sentencia se espera en unos tres meses. Marius está en prisión, debido a un nuevo delito cometido el día antes de que comenzara el juicio, por el que aún no ha sido juzgado.
Según NTB, una reciente encuesta publicada en el periódico digital Nettavisen, un 40 % de la población noruega decía tener una opinión negativa o muy negativa de la princesa Mette-Marit.
El hecho de que sus hijos menores la hayan acompañado en este movimiento de la agenda a pesar de su estado de salud, parece reivindicar el derecho de la princesa a retomar su vida y a dar la imagen de que la institución permanece a pie del cañón, junto a los noruegos.
Mette-Marit, a la espera de un trasplante, usa esta cánula por primera vez en un evento de trabajo.
La princesa Mette-Marit de Noruega, esposa del príncipe heredero Haakon y a quien se diagnosticó en 2018 una fibrosis pulmonar crónica, utilizó este viernes en un acto público una cánula nasal de oxígeno.
Según informó la agencia noruega NTB, la princesa portaba ese dispositivo por primera vez en un acto de trabajo, durante una recepción en el Palacio Real de Oslo de atletas que participaron en los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina a cargo de toda la familia del príncipe heredero de Noruega.
El país nórdico envió a dicho evento deportivo quince atletas que lograron para su país ocho medallas. La última vez que toda la familia del príncipe Haakon, compuesta también por los príncipes Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, participaron juntos en un acto público fue durante la pasada Navidad, según NTB.
Se ha señalado que su enfermedad requiere un trasplante de pulmón, aunque, además de problemas de salud, la princesa noruega se ha enfrentado a meses difíciles por revelaciones sobre su amistad con el pederasta convicto estadounidense Jeffrey Epstein y el juicio a su hijo Marius Hoiby.
Este, fruto de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, ha sido juzgado en un proceso en el que está acusado de 40 delitos, incluidos cuatro casos de violación, y cuya sentencia se espera en unos tres meses. Marius está en prisión, debido a un nuevo delito cometido el día antes de que comenzara el juicio, por el que aún no ha sido juzgado.
Según NTB, una reciente encuesta publicada en el periódico digital Nettavisen, un 40 % de la población noruega decía tener una opinión negativa o muy negativa de la princesa Mette-Marit.
El hecho de que sus hijos menores la hayan acompañado en este movimiento de la agenda a pesar de su estado de salud, parece reivindicar el derecho de la princesa a retomar su vida y a dar la imagen de que la institución permanece a pie del cañón, junto a los noruegos.
20MINUTOS.ES – Gente
