Aunque el nivel del colesterol solo se puede conocer de forma exacta a través de un análisis de sangre, lo cierto es que hay algunos signos que nos alertan de posibles valores elevados. Es el caso de las xantelasmas, una pequeña lesión en el ojo que podría indicarnos que sufrimos de colesterol alto.
Más frecuente en mujeres y entre los 40 y 50 años
Concretamente, un xantelasma es «una lesión de color amarillento que aparece en los párpados, y está causada por un acúmulo de grasa, de colesterol», explican desde la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Estas pueden aparecer también en otras partes del cuerpo, recibiendo el nombre de xantomas; estas son más son abultadas y «suelen aparecer en los codos o rodillas» por la misma razón.
«La incidencia es de 1 % en la población en general», señala el doctor López Gil, especialista en dermatología clínica y estética. Además, «son más frecuentes en mujeres que en hombres, y aunque pueden aparecer desde la adolescencia, son más frecuentes entre los 40 y 50 años«, apunta el dermatólogo.
Causas, consecuencias y tratamientos
Los xantelasmas son de origen genético y «se desconoce el motivo exacto por el que aparecen, ya que solo un 50 % de los pacientes suelen presentar dislipemia (exceso de grasas en la sangre)», afirma el doctor López Gil. Además, son asintomáticos y no suponen ningún problema para la salud, de modo que «fuera de los cambios estéticos no tienen importancia, solo que nos informan de que el sujeto tiene elevado el colesterol en la sangre y este se puede depositar en los vasos, con lo que puede padecer de enfermedades de las coronarias, de los vasos cerebrales, con presencia de infartos cardiacos e ictus», explican desde la SEMI.
Por lo tanto, si detectamos su presencia, lo que debemos hacer es acudir al médico para que nos realicen una analítica sanguínea y así determinar nuestros niveles de colesterol. Si optamos por su eliminación, existen tres métodos para ello: la cirugía (solo para los casos más grandes), peeling de ácido tricloroacético (destruyendo las capas superiores hasta llegar a la dermis, donde está el depósito de grasa) y el láser CO2 (evaporando el depósito).
Esta lesión es de origen genético y puede significar que existe un riesgo cardiovascular superior.
Aunque el nivel del colesterol solo se puede conocer de forma exacta a través de un análisis de sangre, lo cierto es que hay algunos signos que nos alertan de posibles valores elevados. Es el caso de las xantelasmas, una pequeña lesión en el ojo que podría indicarnos que sufrimos de colesterol alto.
Más frecuente en mujeres y entre los 40 y 50 años
Concretamente, un xantelasma es «una lesión de color amarillento que aparece en los párpados, y está causada por un acúmulo de grasa, de colesterol», explican desde la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI). Estas pueden aparecer también en otras partes del cuerpo, recibiendo el nombre de xantomas; estas son más son abultadas y «suelen aparecer en los codos o rodillas» por la misma razón.
«La incidencia es de 1 % en la población en general», señala el doctor López Gil, especialista en dermatología clínica y estética. Además, «son más frecuentes en mujeres que en hombres, y aunque pueden aparecer desde la adolescencia, son más frecuentes entre los 40 y 50 años«, apunta el dermatólogo.
Causas, consecuencias y tratamientos
Los xantelasmas son de origen genético y «se desconoce el motivo exacto por el que aparecen, ya que solo un 50 % de los pacientes suelen presentar dislipemia (exceso de grasas en la sangre)», afirma el doctor López Gil. Además, son asintomáticos y no suponen ningún problema para la salud, de modo que «fuera de los cambios estéticos no tienen importancia, solo que nos informan de que el sujeto tiene elevado el colesterol en la sangre y este se puede depositar en los vasos, con lo que puede padecer de enfermedades de las coronarias, de los vasos cerebrales, con presencia de infartos cardiacos e ictus», explican desde la SEMI.
Por lo tanto, si detectamos su presencia, lo que debemos hacer es acudir al médico para que nos realicen una analítica sanguínea y así determinar nuestros niveles de colesterol. Si optamos por su eliminación, existen tres métodos para ello: la cirugía (solo para los casos más grandes), peeling de ácido tricloroacético (destruyendo las capas superiores hasta llegar a la dermis, donde está el depósito de grasa) y el láser CO2 (evaporando el depósito).
20MINUTOS.ES – Salud
