El pasado 22 de mayo, el ‘terremoto’ de Bad Bunny aterrizaba en Barcelona para ofrecer un doblete de conciertos en la ciudad condal, dejando dos noches repletas de ‘bailes’ inolvidables. Entre las sorpresas, destacaron la aparición estelar de Bad Gyal sobre el escenario y el ya viral grito de ‘Acho, PR es otra cosa’ de Ibai Llanos, como invitado a su fiesta en La Casita.
Sin embargo, la gran apertura de la gira europea de su Debí Tirar Más Fotos World Tour no resultó tan idílica como muchos de los asistentes esperaban. Y es que en redes sociales empezaron a circular testimonios de seguidores del artista puertorriqueño quejándose de las aglomeraciones y la supuesta falta de protocolo por parte de la organización en la zona VIP del concierto.
«Esto es inhumano. Es que no podemos ni respirar», denunciaba Jordi, rodeado de una marabunta de personas junto a La Casita, en uno de los vídeos más virales. Ahora, en medio de este polémico incidente que ha salpicado a una de las citas musicales del año, Violeta Mangriñán ha expresado públicamente su opinión sobre el presunto ‘caos’ vivido en el estadio Lluis Companys de Barcelona en la primera fecha del cantante.
Lo ha hecho, asimismo, este domingo, día 24 de mayo, después de afrontar una complicada jornada en urgencias por la gastroenteritis que padecería su hija menor, Gia, desde la madrugada del día anterior. «Llevamos 15 pañales en seis horas», lamentaba la influencer valenciana, a través de sus historias de Instagram.
Más tarde, Mangriñán reaparecía en sus redes con una irónica reflexión con la que pretendía relativizar su falta de sueño y sus problemas a nivel familiar. «No sé quién ha estado más fastidiado, si yo hoy todo el día en casa medio zombie, sin domir, y con mis hijas regulinchi, o lo que han pagado 500 euros por ver a Bad Bunny cual sardina en lata», comentó.
Lejos de dejarlo ahí, la pareja de Fabio Colloricchio mostraba su preocupación por los momentos de máxima tensión que se vivieron entre el público y la seguridad cuando la gente se agolpaba en la zona VIP. «Lo mal que lo he pasado viendo a la peña aplastándose unos a otros, sudando sin poder moverse», confesó ella. «Me llega a pasar y me sacan en ambulancia del ataque de pánico que me da».
Como cabría esperar, su aparente preocupación no tardó en generar reacciones entre cierto sector de su audiencia que estuvo presente en el concierto. Así pues, en un afán de reconfigurar la percepción de lo ocurrido, aclararon que estas aglomeraciones tan solo se formaron en zonas concretas de la pista, como en el caso del ‘Golden Circle’, en el área más próxima a La Casita.
«Me alegro de que solo fuese en un par de zonas porque como persona con fobia a las aglomeraciones lo estaba pasando fatal solo de verlo», apuntó ella, acompañándose de la réplica que le envió un asistente al concierto a través de un chat privado de Instagram.
La ‘influencer’ muestra su preocupación por las aglomeraciones que se formaron en la zona VIP del concierto del puertorriqueño en Barcelona.
El pasado 22 de mayo, el ‘terremoto’ de Bad Bunny aterrizaba en Barcelona para ofrecer un doblete de conciertos en la ciudad condal, dejando dos noches repletas de ‘bailes’ inolvidables. Entre las sorpresas, destacaron la aparición estelar de Bad Gyal sobre el escenario y el ya viral grito de ‘Acho, PR es otra cosa’ de Ibai Llanos, como invitado a su fiesta en La Casita.
Sin embargo, la gran apertura de la gira europea de su Debí Tirar Más Fotos World Tour no resultó tan idílica como muchos de los asistentes esperaban. Y es que en redes sociales empezaron a circular testimonios de seguidores del artista puertorriqueño quejándose de las aglomeraciones y la supuesta falta de protocolo por parte de la organización en la zona VIP del concierto.
«Esto es inhumano. Es que no podemos ni respirar», denunciaba Jordi, rodeado de una marabunta de personas junto a La Casita, en uno de los vídeos más virales. Ahora, en medio de este polémico incidente que ha salpicado a una de las citas musicales del año, Violeta Mangriñán ha expresado públicamente su opinión sobre el presunto ‘caos’ vivido en el estadio Lluis Companys de Barcelona en la primera fecha del cantante.
Lo ha hecho, asimismo, este domingo, día 24 de mayo, después de afrontar una complicada jornada en urgencias por la gastroenteritis que padecería su hija menor, Gia, desde la madrugada del día anterior. «Llevamos 15 pañales en seis horas», lamentaba la influencer valenciana, a través de sus historias de Instagram.
Más tarde, Mangriñán reaparecía en sus redes con una irónica reflexión con la que pretendía relativizar su falta de sueño y sus problemas a nivel familiar. «No sé quién ha estado más fastidiado, si yo hoy todo el día en casa medio zombie, sin domir, y con mis hijas regulinchi, o lo que han pagado 500 euros por ver a Bad Bunny cual sardina en lata», comentó.

Lejos de dejarlo ahí, la pareja de Fabio Colloricchio mostraba su preocupación por los momentos de máxima tensión que se vivieron entre el público y la seguridad cuando la gente se agolpaba en la zona VIP. «Lo mal que lo he pasado viendo a la peña aplastándose unos a otros, sudando sin poder moverse», confesó ella. «Me llega a pasar y me sacan en ambulancia del ataque de pánico que me da».
Como cabría esperar, su aparente preocupación no tardó en generar reacciones entre cierto sector de su audiencia que estuvo presente en el concierto. Así pues, en un afán de reconfigurar la percepción de lo ocurrido, aclararon que estas aglomeraciones tan solo se formaron en zonas concretas de la pista, como en el caso del ‘Golden Circle’, en el área más próxima a La Casita.
«Me alegro de que solo fuese en un par de zonas porque como persona con fobia a las aglomeraciones lo estaba pasando fatal solo de verlo», apuntó ella, acompañándose de la réplica que le envió un asistente al concierto a través de un chat privado de Instagram.
20MINUTOS.ES – Gente
