500 años de Beretta Holding: de la batalla de Lepanto a las escopetas antidrones: «Vemos muchas oportunidades en defensa»

La empresa italiana crece con compras con la decimoquinta generación al frente y apuesta por el ‘retail’ en España junto a Serbal de Cazadores Leer La empresa italiana crece con compras con la decimoquinta generación al frente y apuesta por el ‘retail’ en España junto a Serbal de Cazadores Leer  

Según el Instituto de Empresa Familiar (IEF), un 30% de las empresas familiares superan el segundo relevo generacional, pero apenas el 1,2% la tercera generación. Si se sigue la progresión geométrica, a la decimoquinta llegarían el 0,0000000000000000201%, un porcentaje ínfimo que concuerda con la escasez de ejemplos existentes. Por eso, los Beretta se permiten bautizarse como la «dinastía industrial más antigua del mundo» sin miedo a equivocarse. Con 500 años de historia a sus espaldas, el holding opera desde los tiempos de Carlos I en España antes de que existieran la actual Italia y los Estados Unidos. Sus armas han pasado de servir para combatir a los turcos en Lepanto a derribar drones, una muestra de la necesidad de innovación de una empresa que cada vez mira más al mundo de la defensa.

«La empresa sigue en manos de la decimoquinta generación de la familia Beretta y mantiene sobre todo intactos los valores de la tradición, de la innovación y esa visión a largo plazo del grupo», señala Ander Risco, director general de Beretta Benelli Ibérica en una entrevista con Actualidad Económica. La historia en España también es longeva, Beretta Benelli Iberia se fundó en 1975 con la asociación con dos industriales vascos Garati y Mendibi, una alianza que sigue siendo la raíz del grupo en España, que produce escopetas y sobre todo chokes, un elemento clave del cañón de la escopeta, en el país, en el que emplea en total a 56 personas, con 25 millones de euros de facturación. Pronto cambiará su nombre a Outdoor Enterprise España para aglutinar sus marcas.

El crecimiento del grupo llega a nivel internacional a través de una renovada apuesta por la defensa, gracias al aumento de oportunidades derivadas de la guerra de Ucrania en Europa. En España, la compañía trabaja con Defensa y las Fuerzas de Seguridad, donde están surgiendo «muchas oportunidades» en palabras de su máximo directivo.

La otra seña de entidad de Beretta Holding ha sido en los últimos años su largo carrusel de adquisiciones. La última de ellas ha sido la exitosa OPA para entrar en el capital de Sturm, Ruger & Co, uno de los principales fabricantes de armas de fuego de EEUU. En España, la última operación es la alianza con Serbal, la marca de ropa y tienda de caza situada en Madrid. Para Beretta Benelli, el acuerdo supone el desembarco en el minorista, mientras que para Serbal una forma de espolear su crecimiento, reforzar su canal en línea y llegar a los grandes tentáculos de distribución de la firma italiana.

La caza es un elemento relevante para la compañía. Defensa supone un 40% del mercado del holding, pero el otro 60% es negocio civil. Una parte es deportiva: de hecho, todos los medallistas olímpicos de tiro utilizaron Beretta en los Juegos de París, pero un elemento muy relevante es la caza, donde Serbal juega ahora un rol clave en España.

«Toda mi familia siempre ha sido cazadora. Yo veía que en las armerías en España, cuando desaparece la persona que la fundaba, desaparecía la marca. A mí me daba mucha pena. Serbal empieza a ser una marca muy importante de ropa, vamos haciendo nombre y me daría pena que desaparezca con el trabajo que tiene. Ahí tuve la grandísima suerte que Beretta se fijó en mí», cuenta Cristina López de Ceballos, fundadora de Serbal.

López de Ceballos apunta a un crecimiento del 15% en la tienda este año, pese a que las licencias de caza se mantienen estables y algunos mitos que consideran que hay sobre el sector. «Nosotros tenemos todo tipo de clientes. En España caza todo el mundo, de todo nivel económico», subraya la dueña de la tienda.

Ambos destacan el valor económico que tiene la caza para la economía rural más allá de la práctica recreativa y subrayan el potencial de España como destino para cazadores extranjeros, atraídos por formatos típicos españoles como la montería o el rececho. «La gente no se imagina cuántas personas vienen de fuera a cazar».

Uno de los vectores de crecimiento del grupo está siendo precisamente ese cazador que busca la caza mayor y una experiencia de lujo, lo que está llevando a un auge de las escopetas personalizadas. «Hay grabadores artesanales que te hacen lo que quieras, como si quieres dibujar tu nombre, la foto de tu mujer o de un perro», relata.

Más allá de los críticos, hay otros dos elementos que lastran el sector: la hiperregulación y la falta de manos. La regulación «es una espada de Damocles que siempre pende con el sector», subraya Risco, que recuerda que las armas llevan una trazabilidad muy minuciosa, pero siguen siendo objeto de nuevas leyes.

Ahora, la principal puede ser la eliminación del plomo de las municiones. «Todas las empresas del grupo están desarrollando municiones limpias sin plomo, pero está por demostrar si el plomo en la tierra contamina. Hay estudios que dicen de todo, pero el acero [la contrapartida] tiene sus problemas», apunta el responsable de Beretta-Benelli. «Los cazadores somos los primeros que cuidamos el ecosistema. Disfrutamos el medioambiente», remarca.

El otro elemento clave es el personal. Faltan maestros armeros, lo que desata una guerra en el sector por los escasos profesionales existentes. «Haría falta una escuela para maestros armeros. Aquí tiene que ser gente joven que empiece de cero y con ganas en una armería y el antiguo le enseñe. Pero cada vez hay menos y muchísima demanda», lamenta López de Ceballos, que compara la situación con Italia donde hay una formación estandarizada de grabadores, encargados de bascular las armas.

En la escasez del mundo del tiro, tanto en campo como en la caza, históricamente también han figurado las mujeres, pero poco a poco empieza a haber «un auge», según López de Ceballos, que achaca sobre todo al efecto de las influencers. «Está cambiando. Antiguamente podías contar con una mano las mujeres que cazaban y ahora hay mucho más, aunque sigue siendo un sector mucho más masculino que femenino. Estaremos en un 90-10», señala la dueña de Serbal, que confía en que la alianza con una marca con medio milenio a la espalda sea al menos la mitad de duradera que la persistencia de familia Beretta.

 Actualidad Económica // elmundo

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