Corea del Sur condena a prisión al ‘streamer’ Johnny Somali por sus actos ofensivos hacia un respetado monumento

Mientras algunos streamers construyen su éxito en redes mostrando cómo se vive en otros países y algunos de sus rincones más espectaculares, otros, como en el caso de Johnny Somali, de 25 años, se dedican a traspasar los límites éticos y legales durante sus directos en un afán de llamar la atención y adquirir notoriedad por sus viajes en el extranjero.

En su caso, fue a principios del año 2024 cuando el streamer, cuyo nombre real es Ramsey Khalid Ismael, recibió su primera medida «disuasoria» después de que un tribunal de la ciudad de Osaka le impusiera una sanción económica y determinara su expulsión inmediata de Japón por las molestias ocasionadas a un establecimiento de la ciudad.

Este incidente, lejos de detenerlo, marcó la tónica de los siguientes meses para el estadounidense, quien, en noviembre de ese año, fue arrestado por las autoridades de Corea del Sur acusado de cometer actos ofensivos en el país, entre ellos protagonizar un altercado en una tienda de conveniencia y profanar un momento en homenaje a las mujeres víctimas de esclavitud sexual durante la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, tras permanecer varios meses en el país sujeto a una orden de restricción de salida, el Tribunal del Distro Oriental de Seúl ha dictado una condena de seis meses de prisión en su contra. Además, se le impuso una prohibición de cinco años para trabajar en instituciones relacionadas con menores, adolescentes y personas con discapacidad.

De acuerda a la agencia local Yonhap, entre los cargos, se incluyen delitos como la vejación y sexualización de la Estatua de la Niña de la Paz, un respetado monumento que representa a las «mujeres de consuelo» coreanas forzadas a la esclavitud sexual por el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial; la obstrucción de la actividad comercial y la difusión de material manipulado de carácter sexual.

Aunque la Fiscalía surcoreana solicitaba tres años de prisión y una elevada multa económica para el acusado, originario de Phoenix (Arizona), finalmente el joven, que ya se encuentra bajo custodia, se le impuso una condena de seis meses. No obstante, en la sentencia se especifica el «grave» desprecio hacia el streamer ante su cuestionada actividad en redes sociales, donde faltaba al respeto a un número indeterminado de víctimas para obtener ingresos.

 El ‘streamer’, originario de Phoenix, fue condenado a seis meses de cárcel y a una prohibición de cinco años para trabajar en el país surcoreano.  

Mientras algunos streamers construyen su éxito en redes mostrando cómo se vive en otros países y algunos de sus rincones más espectaculares, otros, como en el caso de Johnny Somali, de 25 años, se dedican a traspasar los límites éticos y legales durante sus directos en un afán de llamar la atención y adquirir notoriedad por sus viajes en el extranjero. 

En su caso, fue a principios del año 2024 cuando el streamer, cuyo nombre real es Ramsey Khalid Ismael, recibió su primera medida «disuasoria» después de que un tribunal de la ciudad de Osaka le impusiera una sanción económica y determinara su expulsión inmediata de Japón por las molestias ocasionadas a un establecimiento de la ciudad.

Este incidente, lejos de detenerlo, marcó la tónica de los siguientes meses para el estadounidense, quien, en noviembre de ese año, fue arrestado por las autoridades de Corea del Sur acusado de cometer actos ofensivos en el país, entre ellos protagonizar un altercado en una tienda de conveniencia y profanar un momento en homenaje a las mujeres víctimas de esclavitud sexual durante la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, tras permanecer varios meses en el país sujeto a una orden de restricción de salida, el Tribunal del Distro Oriental de Seúl ha dictado una condena de seis meses de prisión en su contra. Además, se le impuso una prohibición de cinco años para trabajar en instituciones relacionadas con menores, adolescentes y personas con discapacidad.

De acuerda a la agencia local Yonhap, entre los cargos, se incluyen delitos como la vejación y sexualización de la Estatua de la Niña de la Paz, un respetado monumento que representa a las «mujeres de consuelo» coreanas forzadas a la esclavitud sexual por el ejército japonés durante la Segunda Guerra Mundial; la obstrucción de la actividad comercial y la difusión de material manipulado de carácter sexual. 

Aunque la Fiscalía surcoreana solicitaba tres años de prisión y una elevada multa económica para el acusado, originario de Phoenix (Arizona), finalmente el joven, que ya se encuentra bajo custodia, se le impuso una condena de seis meses. No obstante, en la sentencia se especifica el «grave» desprecio hacia el streamer ante su cuestionada actividad en redes sociales, donde faltaba al respeto a un número indeterminado de víctimas para obtener ingresos.

 20MINUTOS.ES – Gente

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